Panorama Católico

La Fe de la Familia China

Recientemente se ha conocido el arresto de otro obispo chino, lo cual es ya rutina. Por otra parte, el Santo Padre ha pedido se pongan los mayores esfuerzos para mejorar la educación de los católicos chinos, tan penosamente abandonados. Por eso nos parece más que oportuna la traducción que nos ha hecho llegar el Dr. Juan Carlos Ossandón Valdez de esta breve y sustancial nota sobre el catolicismo de la familia china. 

Recientemente se ha conocido el arresto de otro obispo chino, lo cual es ya rutina. Por otra parte, el Santo Padre ha pedido se pongan los mayores esfuerzos para mejorar la educación de los católicos chinos, tan penosamente abandonados. Por eso nos parece más que oportuna la traducción que nos ha hecho llegar el Dr. Juan Carlos Ossandón Valdez de esta breve y sustancial nota sobre el catolicismo de la familia china. 

La Fe de la familia china

Conocía bien a las familias chinas cristianas de Singapur, pero aún no a las de China. Si bien me había encontrado con algunos obispos y sacerdotes en las grandes ciudades de China e incluso había celebrado una misa en latín en la iglesia de Xi’an, me faltaba el contacto directo con los cristianos de base.

Uno de ellos se me presentó, cierto día, en el mismo Singapur, en la puerta de nuestro Centro de Documentación y Contacto con los católicos de China. Era un marinero de veintitrés años, originario de Fuzhou. Su barco hacía escala en Singapur. Quería ver a un sacerdote. Sus padres le había dicho: “Tu vas a Singapur, procura hallar a un sacerdote para que hagas tu confesión”.

Era un domingo. Le pregunté si había ido a la misa. Me respondió que no sabía qué era una misa, como tampoco qué era una confesión, y que jamás había tenido la ocasión de asistir a ella.

-“ ¿No había un sacerdote en tu aldea?”

– “Sí, pero se casó y nadie quiere ir a esa iglesia”.

¿Era, pues, realmente católico nuestro marinero?

La pregunté si sabía el Padre Nuestro. De inmediato me recitó el Padre Nuestro y el Ave María en su lengua foukinense.

-“Somos seis hermanos y hermanas y rezamos el rosario todas las tardes”.

Este joven marinero se llamaba Xinqiang, que quiere decir “fe fuerte”.

Algunos meses después regresó para verme bajo una lluvia espantosa. Sacó de su bolsillo un papel mojado.

-“Nuestra guniang (su hermana) quiere que compre esta lista de libros”.

Intenté descifrar los caracteres alineados en líneas húmedas: un misal, una Biblia, la Imitación de Cristo, la Historia de un Alma de santa Teresita…. La hermana había escrito en un costado: “Si no puedes hallar estos libros, compra cualquier libro de nuestra Iglesia”

Tras este pedazo de papel, sentí el palpitar de toda una comunidad hundida por largo tiempo en las sombras y luchando por reaparecer a la plena luz del día…

Las comunidades más vivas en la actualidad hunden sus raíces muy hondo en la tierra China. Su fe cristiana es la fe de sus antepasados. Frágil en la primera y segunda generación, esta fe se incrusta posteriormente en la tradición familiar en virtud del principio Chino de la piedad familiar. Para comprender adecuadamente a los católicos chinos de hoy, es necesario recorrer toda su historia.

P. Christian Charbonnier M.E.P. “Histoire de Chrétiens en Chine. 1992
(tomado de “Il Est Ressuscité!” Nº 78, Febrero, 2009)

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Anexo 1. La policía detiene en China a un obispo de la Iglesia no oficial

Coincidiendo con la reunión de la Comisión vaticana sobre la situación de la Iglesia en el país

PEKÍN, martes 31 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- La policía china ha arrestado en las últimas horas a monseñor Jia Zhiguo, obispo no oficial de Zhengding, según ha dado a conocer hoy la agencia Asianews. La detención coincide con la reunión, estos días en el Vaticano, de la Comisión plenaria sobre la Iglesia en China.

Según ha revelado la misma agencia, en un artículo firmado por su director, Bernardo Cervellera, ayer a las cuatro de la tarde (hora local), cinco policías entraron en la casa del prelado y se lo llevaron a un lugar desconocido.

Este hecho, según Cervellera, supone un golpe contra el intento de la Santa Sede de promover la reconciliación entre ambas comunidades católicas, la oficial y la no oficial. Hace unos meses, monseñor Jia se habría reconciliado con el obispo oficial de Shijiazhuang, monseñor Jang Taoran (hace poco vuelto a la comunión con Roma), convirtiéndose en su obispo auxiliar, a petición de la Santa Sede.

Desde entonces, ambos prelados habían mantenido encuentros pastorales para trabajar juntos. Habiéndolo descubierto la Asociación Patriótica, ambos habían sufrido arresto domiciliario para impedir estos encuentros.

Los católicos locales temen por la salud del obispo Jia (74 años), muy debilitada por encarcelamientos anteriores, debidos a su negativa a formar parte de la Asociación Patriótica.

Precisamente, esta detención se ha producido durante la reunión de la Comisión sobre la Iglesia en China, que estudia la aplicación de la Carta del Papa a los católicos chinos, en la que por un lado, el Santo Padre pedía la reconciliación entre las Iglesias oficial y no oficial, y por otro, definía los objetivos y la estructura de la Asociación Patriótica como “incompatibles con la fe católica”.

 

Anexo 2. La comisión sobre China expresa su dolor por la detención de monseñor Jia Zhiguo

CIUDAD DEL VATICANO, jueves 2 de abril de 2009 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI destacó la importancia de la formación en la fe de los católicos chinos, al recibir el pasado 30 de marzo en el Vaticano a los miembros de la Comisión que estudia la vida de la Iglesia en este país.

El Papa habló sobre “la importancia de ayudar a los católicos en China a dar a conocer a otros la belleza y la racionalidad de la fe cristiana y presentarla como la propuesta que proporciona la mejor respuesta desde el punto de vista intelectual y existencial”,

Según informa un comunicado de la Santa Sede publicado hoy, el Santo Padre “también ha agradecido a los presentes sus esfuerzos en el campo de la formación, y les ha alentado a continuar su servicio para el bien de la Iglesia en China”.

La comisión ha debatido fundamentalmente sobre la formación de seminaristas y de personas consagradas y sobre la formación permanente de sacerdotes, en su segunda reunión plenaria, tras la celebrada el mes de marzo del pasado año 2008.

En este sentido, la comisión ha concluido que “los principales dirigentes de comunidades eclesiales tratarán de promover, en unión con los obispos de la Iglesia en China, una más adecuada formación humana, intelectual, espiritual y pastoral del clero y de las personas consagradas, que tienen la importante tarea de actuar como fieles discípulos de Cristo y como miembros de la Iglesia, así como de contribuir al bien de su país como ciudadanos ejemplares”.

Al respecto, los representantes de la Curia de Roma y de la Iglesia en China que forman parte de la comisión se han hecho eco de las palabras de la Carta que el Papa envió en 2007 a los católicos de China: “La Iglesia, misionera siempre y en cualquier lugar, está llamada a la proclamación y testimonio del Evangelio”.

“La Iglesia en China debe sentir en su corazón el celo misionero de su fundador y maestro (···). Ahora le corresponde a usted, discípulo chino del Señor, ser apóstol valiente del Reino de Cristo. Estoy seguro de que su respuesta será grande y generosa”, decía el Papa en su Carta.

“Los participantes, refiriéndose a su propia experiencia, a veces dolorosa, han destacado los problemas complejos de la situación actual de la Iglesia en China, que derivan no sólo de las dificultades internas de la Iglesia sino también de las relaciones no fáciles con las autoridades civiles”, señala el comunicado.

Durante el encuentro, celebrado desde el lunes hasta hoy, la comisión, instituida por Benedicto XVI en 2007, ha conocido “con profundo pesar la noticia de la nueva detención del obispo Julius Jia Zhiguo, obispo de la diócesis de Zhengding”.

En referencia a esa detención, sus miembros han destacado que “no es, por desgracia, un caso aislado: otros eclesiásticos están privados de libertad o son objeto de indebidas presiones y limitaciones en sus actividades pastorales; a todos ellos los participantes desean transmitir su cercanía fraterna y la oración constante, en este tiempo de Cuaresma, iluminado por el misterio pascual”.

También consideran que “situaciones de este tipo crean obstáculos para el clima de diálogo con las autoridades competentes que, como es conocido, el Santo Padre ha defendido con firmeza en la mencionada Carta”

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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