Panorama Católico

La Inmaculada y el vellocino de Gedeón

Lo escuché en un sermón y así como lo recuerdo, lo comparto.

Entre los distintos himnos que la Iglesia canta a la Inmaculada, figura este: 

SALVE, arca foederis,
thronus Salomonis,
arcus pulcher aetheris,
rubus visionis.

Virga frondens germinis,
vellus Gedeonis,
porta clausa numinis,
favusque Samsonis.

Decebat tam nobilem
natum praecavere
ab originali
labe matris Evae.

Almam, quam elegerat,
Genetricem vere,
nulli prorsus sinens
culpae subjacere.  Amen.

“Vellus Gedeonis” es el “vellón o vellocino de Gedeón”, cuya historia relata la Biblia en el libro de los Jueces. Gedeón, a quien Dios manda liberar a Israel de sus enemigos, pide una señal al cielo que le confirme su voluntad. Así lo relata la Biblia:

Jueces 6:36-40
“Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua.”

“Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.”

La Iglesia ve en esta señal una figura de la Inmaculada. Por Ella toda la humanidad será redimida del pecado, y sobre Ella está la promesa de Dios cuando anuncia al demonio: “Ipsa conteret caput tuum”: “Ella te aplastará la cabeza” (Gen 3, 15).

Cuando toda la tierra era un desierto de gracia, toda la gracia cayó sobre ella, como un rocío del cielo.

Y la contrafigura: cuando toda la humanidad estaba manchada por el pecado, ella fue la única que fue concebida libre de él. Por eso la llama “vellus Gedeonis” entre los múltiples nombres que destacan sus virtudes y la prefiguran.

El vellón o vellocino, que es la lana esquilada de una oveja o carnero, es, pues, figura tanto de la pureza como de la plenitud de gracia. Es decir, de los extraordinarios privilegios que desde toda la eternidad Dios tenía reservados para María Inmaculada por quien llegaría a la tierra la derrota del Demonio. Tanto al cumplirse la “plenitud de los tiempos”, con la Encarnación del Verbo y la obra redentora, como en los últimos tiempos de la historia humana, cuando Ella sea el instrumento de Dios para la derrota final del Enemigo.

¡Ave, María Purísima, sin pecado concebida!

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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