Panorama Católico

La misa privada de Lilita Carrió

Mientras en la Diócesis de Buenos Aires niega a los sacerdotes persistentemente la libertad de celebrar la misas según el Rito Tridentino, hoy llamado "forma extraordinaria del rito romano", los abusos litúrgicos continúan y son tolerados y hasta promovidos por las autoridades.

Mientras en la Diócesis de Buenos Aires niega a los sacerdotes persistentemente la libertad de celebrar la misas según el Rito Tridentino, hoy llamado "forma extraordinaria del rito romano", los abusos litúrgicos continúan y son tolerados y hasta promovidos por las autoridades.

Nadie podrá decir que esto no ha ocurrido, porque fue publicado en la Revista de La Nación el domingo 27 de enero. Nadie podrá decir ahora que no se enteró, porque ha salido en un medio público de gran tirada. Más allá de que ningún sacerdote se atrevería a ser fotografiado bajo estas circunstancias sin tener la bendición primada.

Así, pues, vemos a un sacerdote celebrando sentado a una mesa, sin los paramentos litúrgicos que manda la Iglesia, como si se tratase de una charla o reunión de café. Conjeturamos que Elisa Carrió no habrá comulgado, puesto que vive en adulterio, lo que constituye pecado mortal e imposibilita recibir la sagrada eucaristía.

De todos modos, no es culpa de los fieles, al menos no principalmente. La culpa es de la jerarquía que no ejerce el poder según la ley eclesiástica y no enseña la buena doctrina ni condena los abusos. Más bien condena la buena doctrina y enseña los abusos.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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