Panorama Católico

La Muerte de un Obispo Obediente

IN MEMORIAM

Excelentísimo y Reverendísimo

Monseñor Salvatore Boccaccio

Obispo de Frosinone-Veroli-Ferentino,

que durmió en la paz del Señor
el 18 de octubre de 2008,
a los 70 años de edad y 20 de episcopado.

Requiescat in pace

IN MEMORIAM

Excelentísimo y Reverendísimo

Monseñor Salvatore Boccaccio

Obispo de Frosinone-Veroli-Ferentino,

que durmió en la paz del Señor
el 18 de octubre de 2008,
a los 70 años de edad y 20 de episcopado.

Requiescat in pace

 

NOTA NECROLÓGICA

Por medio del boletín del Servicio Vaticano de Información, nos enteramos del fallecimiento, el pasado 18 de octubre, de su Excelencia Reverendísima Monseñor Salvatore Boccaccio, obispo diocesano de Frosinone-Veroli-Ferentino, en la Ciocierìa (al sudeste de Roma, en la campiña del Lacio).

Nacido el 18 de junio de 1938 en Roma, fue ordenado sacerdote el 9 de marzo de 1963. Fue preconizado obispo el 29 de octubre de 1987, por el Siervo de Dios Juan Pablo II, quien lo nombró auxiliar de Roma, asignándole la sede titular de Ulpiana en Dardania. Consagrado por el Cardenal-Vicario Ugo Poletti, se desempeñó ejemplarmente en la diócesis del Papa. Cuatro años más tarde se le nombró obispo-coadjutor de la diócesis suburbicaria de Sabina-Poggio Mirteto, en la que sucedió efectivamente a los pocos meses al arzobispo Nicola Rotunno, que hubo de dimitir por motivos de salud el 30 de julio de 1992. De esta sede pasó a la de Frosinone-Veroli-Ferentino el 9 de julio de 1999. Allí donde estuvo, Monseñor Boccaccio dejó el grato recuerdo de un pastor a quien animaba, sobre todo, la gloria de Dios y el celo de las almas.

En 2007 se convirtió en el primer prelado que reaccionó positivamente al motu proprio Summorum Pontificum. A diferencia de otros obispos (como los monseñores Luca Brandolini, de Sora-Aquino-Pontecorvo, y Raffaele Nogaro, de Caserta, que se atrevieron a manifestar su desaprobación y su oposición al documento papal), Monseñor Boccaccio informó a sus fieles sobre la iniciativa del Santo Padre Benedicto XVI y escribió al Papa manifestándole su agradecimiento y disponibilidad. Ésta es la actitud que cabía esperar de obispos católicos y no la que, sin ir tan lejos como los arriba citados, han observado lamentablemente la mayoría de pastores, que se han cuidado bien de dar a conocer a sus ovejas lo que dice el Vicario del Buen Pastor, escamoteándoles de esta manera el tesoro de la Liturgia Sagrada. No hace falta oponerse frontalmente a la manifiesta voluntad del Papa de favorecer la Pax litúrgica; desgraciadamente, basta una actitud de resistencia pasiva, de indiferencia, de silencio sepulcral.

El presente quiere ser el modesto pero sincero y agradecido homenaje a un buen obispo, que dio un gran ejemplo de adhesión a Pedro y de solicitud por su grey. Como testimonio de ello, reproducimos a continuación las cartas que escribió con motivo de la publicación del motu proprio Summorum Pontificum y lo hacemos en su original italiano y nuestra traducción española. Que descanse en paz y que Dios haya premiado a su siervo fiel.

Rodolfo Vargas Rubio
Secretario de la FOEDERATIO INTERNATIONALIS UNA VOCE
Presidente de ROMA AETERNA

Fuente: Miscellanea Catholica

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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