Panorama Católico

La ONU quiere convertir al aborto en un derecho humano internacional

La estrategia abortista que la ONU ha estado llevando a cabo, por lo menos desde la Conferencia de El Cairo y que ahora se ha hecho más evidente que nunca antes, es la de colocar el aborto en el contexto de la salud de la mujer. Aunque todavía se utilicen, podemos aventurarnos a decir que las estrategias de la “planificación familiar” y la del mito de la “sobrepoblación” van quedando atrás.

La estrategia abortista que la ONU ha estado llevando a cabo, por lo menos desde la Conferencia de El Cairo y que ahora se ha hecho más evidente que nunca antes, es la de colocar el aborto en el contexto de la salud de la mujer. Aunque todavía se utilicen, podemos aventurarnos a decir que las estrategias de la “planificación familiar” y la del mito de la “sobrepoblación” van quedando atrás.

Adolfo J. Castañeda
Director de Programas Educativos de VHI

La ONU y los demás grupos abortistas tienen miedo, mucho miedo. La impresionante victoria provida que acaba de tener lugar en el Estado de Dakota del Sur, en EEUU, los tiene temblando. Si la ley provida de ese estado es retada legalmente y llega al Tribunal Supremo de ese país, este pudiera anular los fallos que ese mismo tribunal emitió en 1973 y que dieron como resultado la legalización total del aborto en EEUU. Ese triunfo provida pudiera repercutir en el resto del mundo, debido a la influencia internacional de ese país.

 

Es por ello que los abortistas están utilizando la 50va Comisión de la ONU sobre el Status de la Mujer, para promover la idea de que el aborto sea reconocido internacionalmente como un “derecho humano”. La reunión comenzó el pasado 27 de febrero del 2006 y termina hoy: 10 de marzo del 2006.

 

Según la Dra. Janice Shaw Crouce, del grupo provida Concerned Women of America (CWA), “los abortistas de la Comisión están utilizando un léxico complicado, para intentar promover leyes que protejan el ‘derecho’ al aborto”. En una ocasión, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es parte de la ONU, redefinió el término “regulación de la fertilidad”, para que incluyera “la interrupción de los embarazos no deseados”, es decir, el aborto.1

 

La OMS también se ha dado a la tarea de ampliar el significado de otro término engañoso, “salud reproductiva”, para que incluya el aborto quirúrgico (no sólo el químico, causado por ciertos anticonceptivos) e, incluso, pidiendo que se eliminen las leyes que protegen la objeción de conciencia de los médicos que se niegan a practicarlo, los derechos de los padres de una menor que contempla el aborto o de los esposos que objetan a que sus esposas aborten. Fue en el año 2000 que la OMS amplió de ese modo tan tiránico y arrogante el concepto de “salud reproductiva”, que había sido definido de una forma estratégicamente cautelosa por el Fondo de Población de la ONU (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) en la Conferencia de El Cairo, en 1995.2

 

Refiriéndose al texto preparado por la Comisión sobre el Status de la Mujer, la Dra. Crouce ha señalado el peligro de que “cada párrafo de la sección sobre la salud trata acerca de la salud reproductiva”. “De hecho”, señala la experta, “hay una singular hostilidad hacia la salud pública cuyo foco de atención es la salud materna e infantil”. Y añadió: “Uno pensaría que los únicos problemas de salud que las mujeres enfrentan son los que tienen que ver con la reproducción”(I).

 

La Dra. Crouce también señaló que la sección sobre la salud “no menciona en lo absoluto las 10 principales enfermedades que causan la muerte a las mujeres en todo el mundo, ni tampoco menciona problemas básicos de salud, como la malaria, la tuberculosis, el sarampión y la diarrea”. Y concluyó diciendo: “Estas reuniones son perfectamente predecibles –ahora más que nunca—y todo se resume en el aborto, todo el tiempo, en cada ocasión, sin fallar e independientemente de la agenda que se anuncie”(II).

 

La estrategia abortista que la ONU ha estado llevando a cabo, por lo menos desde la Conferencia de El Cairo y que ahora se ha hecho más evidente que nunca antes, es la de colocar el aborto en el contexto de la salud de la mujer. Aunque todavía se utilicen, podemos aventurarnos a decir que las estrategias de la “planificación familiar” y la del mito de la “sobrepoblación” van quedando atrás. Ahora los términos omnipresentes y con características de mantra son la “salud reproductiva” y su fiel acompañante: “derechos sexuales y reproductivos”. Con estos eufemismos, los grupos abortistas, como la ONU y compañía, pretenden desacreditar a las personas provida, colocándoles las etiquetas de “anti-mujer”, “anti-derechos” y otros epítetos difamatorios. Al mismo tiempo, pretenden hacer creer que, así como la salud es un derecho, el aborto también lo es porque, según ellos, este es parte de la “salud reproductiva”.

 

Mientras tanto, las mujeres de todo el mundo, sobre todo las de bajos recursos, siguen sufriendo la falta de una auténtica atención médica.

 

Cosas vederes, Sancho.

 

Fuente: Boletin de VHI (Vida Humana Internacional)

 

Boletin@vidahumana.org
http://www.vidahumana.org

 

Notas:

 

1. Gudrun Schultz , “UN Campaign Underway to Ensure Abortion Internationally Recognized as Human Right,”  LifeSiteNews.com, 8 de marzo del 2006.

 

2. Véase, en el portal de VHI, los siguientes artículos:

 

“El por qué el eufemismo ‘salud reproductiva’ sí incluye el aborto” (I), www.vidahumana.org.

 

“El por qué el eufemismo ‘salud reproductiva’ sí incluye el aborto” (II), www.vidahumana.org.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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