Panorama Católico

La Reina (The Queen)

Una película de bajo costo, que juega al éxito tomando como atractivo la popularidad de la ex princesa de Gales, Diana Spencer. Mitad documental, intenta reflejar la crisis entre el pueblo y la familia real que motivó su trágica muerte. Interesante en cuanto interpreta la importancia de la monarquía como institución.

Una película de bajo costo, que juega al éxito tomando como atractivo la popularidad de la ex princesa de Gales, Diana Spencer. Mitad documental, intenta reflejar la crisis entre el pueblo y la familia real que motivó su trágica muerte. Interesante en cuanto interpreta la importancia de la monarquía como institución.

La Reina The Queen (2006)
Dirigida por Stephen Frears

Guión cinematográfico Peter Morgan

Si quitamos todos los elementos que pueden ser lugar común de lo política y comercialmente correcto, la película conserva algunos aspectos que la hacen de interés. Es la apología de Diana Spencer vista desde la mirada de la familia real y la del pueblo y gobierno británicos.

Por ella podemos sentir admiración a causa de su belleza y simpatía y pena por su destino trágico. Fue más bien una víctima de la vida de desenfreno que viven los ricos y famosos. Pero tenía el don de la simpatía y una bondad natural que le permitían captar el afecto de las multitudes. Como queda documentado en el filme, la gente no tenía modo de explicar la causa de su exacerbación sentimental por ella, en algunos casos devoción y hasta idolatría. Un fenómeno que se repite con frecuencia en nuestros tiempos.

Otro personaje caído en desgracia en estos días pero extremadamente popular por entonces, popularidad que se acrecentó a causa del perspicaz aprovechamiento de la muerte de “lady Di” es Tony Blair (Michael Sheen, “Diamantes de Sangre”), a la fecha de este comentario aún Primer Ministro británico. Un liberal moderado, más británico que liberal, quien finalmente se pone del lado de la monarquía.

Finalmente, la Reina, Isabel Segunda, magistralmente interpretada por Helen Mirren, quien recibió un Oscar por su actuación. Esta veterana actriz británica (recordemos “La Costa Mosquito” con Harrison Ford y “Sol de Medianoche” con Bladimir Varishnikov, ambas de los ’80) no solo se parece a la monarca, sino que la interpreta con notable acierto: gestos, miradas, talante. En esto están muy bien logrados, además, James Cromwell como el Príncipe Consorte Felipe de Edimburgo (uno de los vapuleados por el filme) y el Alex Jennings -el príncipe Carlos- que sale bien parado.

El filme tiene una buen porción de material periodístico sobre Lady Di, tanto de su vida como de su muerte y funerales. El resto son, en general, interiores y algunos bellísimos paisajes de Escocia. Es un film, en lo que tiene de original, eminentemente dedicado a los caracteres, y la reina Isabel como símbolo del “estilo” de realeza británica.

Por supuesto que han sido omitidas todas las referencias a ciertos aspectos sórdidos de sus miembros tanto así como su estrecha vinculación con la Masonería, hechos por demás públicos. El guionista puso su énfasis en el “estilo anticuado” y como debió hacer concesiones a los gustos modernos. En cierto momento el Príncipe Felipe dice en tono de queja que “antes estas cosas no se hacían públicas”. La reina misma confiesa su deber guardar sus sentimientos bajo siete llaves. Una cuestión de formas exteriores completamente ajenas a cualquier convicción radicada en un fundamento moral o religioso. En este sentido, es notable ver traducido en la conducta de la realeza aquello que es tan propio del anglicanismo: la apariencia como ratio fundamental.

Pero lo más interesante es la relación de la monarquía con el pueblo británico (o los pueblos, por que son varios) o más exactamente la relación de la monarquía con la nación, a pesar de ser estar la monarquía tan devaluada en nuestros tiempos. Donde hay una tradición monárquica la nación tiene un punto de referencia inconmovible, inclusive cuando repudia, como en el caso documentado aquí, la conducta de la soberana y de la familia real.

La monarquía, por vaciada que esté de sus virtudes esenciales, sigue siendo un obstáculo para los designios modernos, porque conlleva un principio de autoridad divina y no puede dejar de ser mirada como referente. La república, por dignamente gobernada que pueda estar, solo alcanza un atisbo de esta majestad cuando el gobernante se aproxima a la figura de un monarca.

Aun en la menudencia del asunto elegido, esta verdad aparece en el filme y no viene mal recordar que las grandes desgracias recurrentes de la América Hispana comenzaron cuando se abandonó la forma monárquica de gobierno, cuyo primer efecto fue la disgregación y la anarquía, solo morigeradas durante algunos períodos por gobernantes que fueron, a su modo, monarcas sin corona.

Apta para todo público. Si busca “acción” ni lo piense. Si no tolera a los ingleses, menos. Están ahí retratados en su quintaesencia.

Elenco:
Helen Mirren … S.M. Isabel II
Michael Sheen … Tony Blair
James Cromwell … Felipe, Principe Consorte
Sylvia Syms … Reina Madre de Isabel.
Alex Jennings … Principe Charles
Helen McCrory … Cherie Blair
Roger Allam … Robin Janvrin
Tim McMullan … Stephen Lamport
Douglas Reith … Lord Airlie

Música original de Alexandre Desplat
Duración: 97 min
Países: Reino Unido / Francia / Italia
Idiomas: Inglés / Alemán / Francés
Color: Color.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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