Panorama Católico

La Única Iglesia de Jesucristo

Que Jesucristo haya fundado una Iglesia, y solamente una, es una verdad que se encuentra clarísimamente expresada en los Santos Evangelios. Todas las veces que Jesús se refirió a su Iglesia, usó el singular. "Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia " (Mt. 16,18); "quien no oye a la Iglesia, tenle como por gentil y publicano " (Mt. 18,17), o sea, pecador público.

Que Jesucristo haya fundado una Iglesia, y solamente una, es una verdad que se encuentra clarísimamente expresada en los Santos Evangelios. Todas las veces que Jesús se refirió a su Iglesia, usó el singular. "Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia " (Mt. 16,18); "quien no oye a la Iglesia, tenle como por gentil y publicano " (Mt. 18,17), o sea, pecador público.

También los otros libros del Nuevo Testamento usan solamente el singular. Así, San Pablo habla varias veces del "Cuerpo de Cristo que es la Iglesia " (Col. 1,24; 1, 18); de la Iglesia como siendo "La Iglesia del Dios Vivo " (I Tim. 3,15); y de que "La Iglesia es amada por Cristo " como Esposa (Ef 5,25 y 29). El uso del plural se encuentra únicamente en las Epístolas, y designa "las iglesias" como comunidades locales.

Además, al decir la Biblia que "hay un solo Señor una sola fe, y un solo bautismo" (Ef. 4,5), pone de manifiesto que una sola es la religión y una sola la Iglesia fundada por este único Dios y Señor. Y el que se niegue a reconocerla y a adherirse a ella ciertamente no se salvará, porque la Iglesia de Cristo es necesaria para la salvación, como lo veremos más detenidamente en otra oportunidad.

Que esta única Iglesia de Cristo sea la Iglesia Católica, es un hecho bíblica e históricamente comprobado:

* Porque Jesús mismo garantizó que su Iglesia duraría siempre "todos los días hasta el fin de los siglos " (Mt. 28,20) y que las fuerzas infernales del demonio con sus seguidores y sus errores no podrían jamás vencerla: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella " (Mt. 16,18).

* Que es históricamente la única Iglesia que viene de los Apóstoles, los cuales, como san Pedro, fueron constituidos sus 'fundamentos visibles " (Ef. 2,20), mientras Cristo es y será para siempre su 'fundamento principal e invisible " en la gloria.

La Iglesia Católica es por lo tanto "Apostólica". Son los Apóstoles quienes la establecieron por todas partes, conforme a la orden y misión que habían recibido de Nuestro Señor: "Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura; … a todas las naciones " (Mc. 16,15; Mt. 28,18).

De modo que la Iglesia es la continuadora de la obra salvífica de Cristo en el mundo, para todos los tiempos hasta el fin de los siglos (Mt. 28,20). Y esta misión divina, la Iglesia la ha cumplido fielmente a pesar de la guerra sin cuartel que le hace el demonio y sus aliados, promoviendo constantemente herejías, sectas y falsas religiones que se oponen a la Iglesia.

De hecho desde el siglo XVI (152 l), por medio de Martín Lutero y de otros herejes,(*) empezó la fundación y acción nefasta de innumerables falsas religiones y sectas. Sus miembros suelen presentarse como "cristianos reformados", "creyentes" o "evangélicos". Y con estas etiquetas han conseguido desviar a muchos desprevenidos de la verdadera fe y de la verdadera Iglesia de Jesucristo, para lanzarlos por los caminos oscuros de los errores y herejías. Y así confunden a numerosísimas almas, privándolas de la verdadera doctrina del Evangelio de Jesucristo.

Ahora bien, cuando comenzó esta manía de inventar nuevas iglesias, la Iglesia Católica tenía ya quince siglos de existencia, durante los cuales cumplió siempre fielmente la misión a ella encomendada por Nuestro Señor. Ya había vencido las crueles persecuciones de los emperadores paganos durante los tres primeros siglos de la era cristiana. Ya había convertido a los pueblos del inmenso imperio romano durante los siglos III-V Ya había evangelizado y civilizado a los pueblos bárbaros que invadieron Europa en los siglos IV-VI. Ya había por fin superado los múltiples ataques de los herejes, y conservado intacto el "depósito de la fe" que recibiera de su Divino Fundador, y cuya guardia y transmisión se le había encomendado (I Tim. 6,20; 2Tim. 1, 14; Mt. 20,28).

Por lo tanto, solamente la Iglesia Católica es verdaderamente Apostólica y Evangélica, es decir tiene su origen en el Evangelio de Jesucristo y en los escritos de los Apóstoles. Fue llamada "católica" desde fines del siglo I (termino que significa universal), porque se esparció rápidamente por todos los pueblos; y también porque está destinada a la salvación de todos los pueblos en el mundo entero. Se la llama también "romana" por haberse establecido en Roma la sede de la Iglesia desde el mismo san Pedro, el cual fue martirizado en esta ciudad en el año 67, durante la persecución de Nerón. Este título es por lo tanto histórico y secundario.

Solamente ella posee la "sucesión apostólica", o sea la transmisión nunca interrumpida de la misión y poderes que Cristo comunicó a sus apóstoles, y estos a sus sucesores: a Matías (Hechos 1,20?26), a Pablo y Bernabé (Hechos 13,2?3). San Pablo a su vez los transmitió a Timoteo (2 Tim. 1,6), y a Tito (Tit. 1,5), y ellos a otros (I Tim. 5,22 ; Tit. 1,5). Y así se realizó y se sigue realizando la perpetuidad garantizada y prometida por Jesucristo a su Iglesia hasta la consumación de los siglos (Mt. 28,20). Y esta realidad sobrenatural permanece siempre en la Iglesia Católica a través de la sagrada jerarquía, a pesar de las flaquezas humanas de sus representantes.

Esta verdad irrefutable brilla por lo tanto con plena luz: solo la Iglesia Católica es la "Iglesia del Dios vivo, columna "fundamento de la verdad" (I Tim.3,15); solo ella es la esposa mística de Cristo, "santa e inmaculada en sí misma (Ef 5,27); santa en su constitución divina; santa en su doctrina (fe y moral); santa en sus sacramentos que son los canales de la gracia; santa sobre todo porque Cristo mismo es su cabeza y el Espíritu Santo el alma que la vivifica; y santa también porque siempre produjo santos, a pesar de la presencia de malos cristianos entre sus miembros (cf. la parábola de la cizaña y del trigo, Mt. 13,25).

Solo en el Cielo la Iglesia de Cristo está compuesta únicamente de santos (Mt. 25, 31?34).

Pero la Iglesia Católica no es solamente única, sino que es también una en su constitución interna: solamente ella posee la unidad de fe y de moral, así como la unidad de culto y de disciplina. Y lo que hace posible esta admirable unidad y conservación de la Iglesia a través de tantos siglos es la gracia de Dios, fruto de la redención de Cristo, comunicada cada día a los miembros de la Iglesia por medio de los sacramentos.

De modo que después de haberlo considerado todo con atención, deberemos rendirnos ante esta evidencia: solamente en la Iglesia Católica se verifican las notas características de la verdadera Iglesia: unidad, santidad, catolicidad, apostolicidad, y también esta quinta nota histórica y accidental: romanidad. Por lo tanto, solamente la Iglesia Católica es la verdadera Iglesia de Cristo. Todas las otras son sectas cismáticas o heréticas, es decir en realidad horribles caricaturas de ella, cualquiera sea el nombre que se atribuyan: protestantes, evangélicos, testigos de Jehová, mormones, iglesia de Jesucristo, adventistas, pentecostales, bautistas, luz del mundo, etc. En las próximas ediciones de esta revista, responderemos con claridad, con la ayuda de Dios, a las principales objeciones y acusaciones que todos ellos suelen lanzar contra la Iglesia.

¿Qué Piensan los Santos?

"No tendrá parte en las recompensas de Cristo, aquel que abandona la Iglesia de Cristo. No puede tener a Dios como Padre, aquel que no tiene a la Iglesia como Madre" (San Cipriano, sigloIII) "De la Unidad de la Iglesia", Migne Pl. 4, col. 518-520

"Donde está la Iglesia, allí está el Espíritu de Dios" (San Ireneo, años 180-190)

"Lo que me conserva en la Iglesia Católica, dice San Agustín,es la sucesión de los Obispos, desde San Pedro hasta el que ocupa su trono. ¿Qué otra sociedad puede presentar una sucesión tan clara y tan admirable" (San Agustín, hacia el año 400).

Si Quieres Conocer la Verdad 

Un texto de San Ireneo (siglo II)

"Si quieres conocer la verdad, considera en toda la Iglesia la Tradición de los apóstoles que se han manifestado en el mundo entero. Y nosotros podemos enumerar a aquellos que los apóstoles han instituido como obispos en las Iglesias, y a sus sucesores hasta nuestros días…

"Es en esta jerarquía y en esta sucesión (episcopal) que la Tradición apostólica y la predicación de la verdad han llegado hasta nosotros. Y esto nos demuestra de modo terminante que la fe verdadera por la cual se llega a la vida eterna es una solamente y permanece siempre la misma. Ella se ha conservado hasta nuestros días y se ha transmitido en la verdad…

"SI los apóstoles no nos hubieran dejado ninguna escritura, ¿acaso no deberíamos seguir la doctrina de la Tradición que transmitieron a sus sucesores? es justamente lo que hicieron muchos pueblos bárbaros que ahora creen en Cristo. Poseen la ciencia de la salvación escrita sin tinta ni papel por el Espíritu Santo en sus corazones (2 Cor. 3,3), y guardan con cuidado la tradición antigua… Los que se han convertido así a la verdadera fe, aunque sean bárbaros con respecto al lenguaje (porque no saben leer ni escribir), en realidad por su pensamiento, por sus costumbres y por su manera de vivir alcanzaron mediante la luz de la fe la más alta sabiduría".

En el mismo sentido se expresaba Lactancio: "Sólo la Iglesia católica es la que conserva el culto verdadero. Ella es la fuente de la verdad, la morada de la Fe, el templo de Dios; quienquiera que en él no entre o de él salga, perdido ha la esperanza de vida y de salvación. Menester es que nadie se engañe a sí mismo con pertinaces discusiones. Lo que aquí se ventila es la vida y la salvación; la cual se perderá y se extinguirá si no se obra con diligente cautela".

(Citado por el Papa Pío XI en su encíclica "Mortalium Animos" acerca de cómo se ha de fomentar la verdad de la unidad religiosa, 6 de enero de 1928).

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
21/07/2009 a las 2:16 am

CUAL ES LA IGLESIA DE DIOS?

TODAS LAS RELIGIONES CREEN ESTAR EN LA VERDAD MAS SOLO UNA ES LA IGLESIA DE CRISTO, ES CONFUSO VER QUE LOS CATOLICOS CREN Q ES ESA POR QUE JESUS DEJO A SAN PEDRO COMO ROCA, PERO EN LA ACTUALIDAD HAY COSAS QUE SE HACEN Y QUE NO ESTAN ESTABLECIDASS EN AL BIBLIA Y ESO HACE QUE NO SE CUMPLA LA PALABRA DE DIOS AL PIE DE LA LETRA ESTO HACE MUY CONFUSO PUE ES FACIL VER COMO GENTE DE OTRAS RELIGIONES TRATAN DE CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS Y LOS CATOLICOS SOMOS MUY COMODINOS Y NO QUEREMOS HACERNINGUN ESFUERZO POR AGRADAR A DIOS.ES TRISTE PERO ES REAL. QUE DIOS NOS ILUMINE Y NOS INDIQUE EL CAMINO CORRECTO A SEGUIR PUES NO TENEMOS VOLUNTAD POPIA PARA SEGUIR SUS PASOS.



Anónimo
22/04/2010 a las 8:04 pm

CATOLICOS Y PROTESTANTES
El catolicismo es la religión revelada por Jesucristo, conservada en la Santa Iglesia Romana y difundida por el mundo a lo largo de los siglos por más de 2000 años. La religión católica es la única religión revelada por Dios mismo. Todas las demás religiones monoteístas y politeístas, anteriores y posteriores a Cristo, han sido inventadas por hombres. La religión católica puede trazar su origen desde el Antiguo Testamento con Abraham, Moisés, Los Patriarcas, los Profetas, los Salmos, hasta culminar con Jesucristo el Mesías prometido quién fundó su Iglesia que es hoy la Iglesia Católica, llamada así desde el año 107 d.C. para significar que es “universal”.

El judaísmo es una religión revelada por Dios, pero se desvió al no creer que Jesucristo es Dios y aunque creen en el Antiguo Testamento de la Biblia como palabra inspirada por Dios, pasan por alto las Profecías que sobre Jesús están allí y que ya se cumplieron. Los judíos tienen hombres grandes de Israel, como Abraham, Moisés, Ben Gurion, los Macabeos y otros, pero si ha habido un judío grande en la Historia es Jesucristo. Si ha habido un judío que ha influido en la Historia de la humanidad es Jesucristo. Si ha habido un judío que ha sido más amado en el mundo entero es Jesucristo. Y Jesucristo que llevaba sangre judía en las venas, el hombre que ha influenciado más en la historia de la humanidad y el hombre que ha sido más amado en el mundo, los judíos lo ignoran…no está en la Lista de Hombres Grandes del pueblo de Israel… los judíos no quieren nada con Jesucristo… Es cierto que hoy existe una minoría entre los judíos que se acercan al cristianismo, pero es una minoría. Cristo es un Mesías Universal y vino a salvar al mundo entero, pero ellos quieren un Mesías particular que les dé el dominio del mundo entero y al Mesías particular que ellos quieren, todavía lo siguen esperando…Son creyentes, pero no son cristianos.

La otra religión monoteísta es el Islam, fundada por Mahoma y tampoco creen que Jesucristo es Dios, pero respetan a María como la Madre de un gran Profeta.

En el año 1054 Miguel Cerulario, Patriarca de Constantinopla, se separó de la Iglesia de Roma y le siguieron otros Obispos vinculados a su Sede y fundaron la Iglesia Ortodoxa Griega y esta separación fue motivada por razones de primacía, al no aceptar los jerarcas de Oriente al Papa, como Pastor Supremo de la Iglesia Universal fundada por Jesucristo.

El protestantismo es el Movimiento religioso separado de la Iglesia Católica en el siglo XVI, cuyo máximo representante es Martín Lutero (1483 – 1546) monje agustino, creador de una Reforma Protestante en 1517, que perdió sus poderes sacerdotales al ser excomulgado por el Papa en 1520 y cuyos seguidores comenzarían a ser conocidos como “Protestantes” (ellos prefieren que los llamen cristianos). Lutero predicará una nueva interpretación del cristianismo, opuesta a la que desde hacía dieciséis siglos venía existiendo desde los tiempos apostólicos. Propone un nuevo evangelio que él dice haber sacado de la Biblia, pero está hecho sobre la base de una selección de textos bíblicos y él, con su fuerte personalidad de escritor y predicador lo impone como la interpretación auténtica de la Biblia.

¿En qué se diferencia el Protestantismo del Catolicismo? Es una pregunta muy repetida pero muy difícil de contestar, porque en realidad no hay un protestantismo sino muchos protestantismos, pero sabemos que todos ellos tienen puntos comunes. Si solo observáramos la manera de proceder de los protestantes, lo primero que atacan es la autoridad y el prestigio del sacerdote, lo segundo el culto de las imágenes sagradas y lo tercero la virginidad perpetua de María. La tónica común de las prédicas protestantes entre nosotros, sobretodo lo que se refiere al sacerdote y a la Iglesia Católica, en general es a veces, burdo y lleno de acrimonia. Pero no cabe duda que haya sectas que se especializan en estas actitudes agresivas.

Es muy difícil caracterizar las doctrinas del protestantismo, porque este nombre de “protestante” es una etiqueta engañosa que recubre muchas iglesias, denominaciones, o sectas, de diferentes doctrinas cada una, y a veces agudamente enfrentadas entre sí. Cada cual con base en un fragmento de la Biblia.

De los Protestantes salieron los “sectarios”, que son siempre contrarios al católico porque piensan de acuerdo a las enseñanzas de su grupo, con otras doctrinas y otros cultos.

Piden a sus miembros el “diezmo judío” en dinero para el Pastor, al que cambian después en democracia, en circunstancias que el “diezmo judío” fue abolido con la muerte de Cristo en la Cruz y era obligatorio para el pueblo judío del Antiguo Testamento y no para los cristianos.

Rechazan una buena parte del Evangelio y junto a sus discípulos forman su propia iglesia con el lema: “La Biblia, solo la Biblia.” Y al preferir sus propias ideologías que a la Doctrina de la Iglesia, pierden la actitud profunda de la fe y destruyen la unidad del Cuerpo de Cristo (Gal.1, 6-8; Tit.3, 10-11; Rom.16, 17-18; 2Pe.2, 1)

El bautizado, al retirarse de la Iglesia y renunciar a su fe católica obtenida en el Bautismo que es uno solo (Ef.4, 5), se convierte en “apóstata”. La Apostasía (la rebelión contra Dios) está profetizada en la Biblia (1Tim.4, 1; 2Tes.2, 3)

Estas rupturas que lesionan la unidad del Cuerpo de Cristo (se distingue la herejía, la apostasía y el cisma), no se producen sin el pecado de los hombres.

Hay algunos que solo aceptan la Biblia y se autonombran “Pastores” con derecho a crear su propio rebaño, fundar su propia esperanza, inventar su propia fe y establecer su propio bautismo y en definitiva, no aceptar otro “Señor” que el de su propia razón y juicio para interpretar la Biblia conforme a sus doctrinas.

Se hacen llamar “cristianos”…tienen iglesias cristianas, librerías cristianas, Centros de Rehabilitación cristianos, música cristiana, etc…, pero no son los cristianos que Cristo anuncia en el evangelio…porque los verdaderos cristianos están en la Iglesia que nos dejó Jesucristo y siguen sus enseñanzas.

A los católicos se les llamó “cristianos” en Antioquia cuando estas religiones protestantes aún no existían (Hch.11, 26)
Sin embargo no desconocemos que los que creen en Jesucristo y han recibido debidamente el bautismo son cristianos, tal como nos enseña el Concilio Ecuménico (Unit. Red., n.3) y como tales debemos mirarlos aunque se hallen separados de la Iglesia Católica; y esta separación va contra la voluntad de Jesucristo que quiere “un solo rebaño, bajo un solo pastor” (Jn.10, 16)

Hay hermanos separados que no tienen culpa de desconocer algunas verdades y debemos ser consecuentes con ellos, pero quien desprecia y rechaza las doctrinas que conoce (Eucaristía, Confesión, Sacerdocio, etc.) se hace culpable.

El verdadero cristiano debe esforzarse por conocer la completa y verdadera doctrina y practicarla. Y esta es la mejor manera de evitar ser engañado con falsas doctrinas y perder su alma. Cada cual es responsable del don recibido.

Si encontramos en la calle a un hermano “no católico” y nos dice que es cristiano, debemos cuestionarle acerca de su grupo, si es Testigo de Jehová es Testigo de Jehová, si es Mormón es Mormón, si es Pentecostal es Pentecostal, si es Evangélico es Evangélico, si es Adventista es Adventista, etc…No se puede llamar cristiano al que dice aceptar a Cristo y rechaza su Iglesia, que es la base y pilar de la verdad (1Tim.3, 15)

¿Se pueden llamar cristianos, aquellos que siembran la división y que con el correr de los tiempos quieren enmendar la página al Señor, creando nuevas iglesias y nuevas religiones?..Está claro que solo entorpecen el plan de Dios y en lugar de construir la unidad, solo colaboran con la separación (Ro.16, 17-18; 2Pe.2, 3; Tit.3, 10-11)

Mientras los católicos somos una sola Iglesia, estos hermanos tienen un sinfín de “iglesias” fundadas por hombres, con diversas doctrinas y cultos y esa no es la voluntad de Cristo (Jn.17, 21-22)

Tampoco se puede atribuir el título de “Iglesia” a las Comunidades nacidas de la Reforma del siglo XVI, porque estas Comunidades no tienen la sucesión apostólica mediante el sacramento del Orden Sacerdotal y por lo tanto están privadas de un elemento constitutivo esencial de la Iglesia. Estas Comunidades que a falta del sacerdocio sacramental, no han conservado la auténtica e íntegra sustancia del misterio eucarístico, según la doctrina católica, no pueden ser llamadas “Iglesias” en sentido propio.

Los católicos tenemos la misma doctrina de los primeros discípulos de Jesús y los Apóstoles, es decir, creemos en lo mismo que creían esos a quienes se llamó cristianos en el siglo I, por tanto, si alguna iglesia debe llevar tal nombre, esa es la Iglesia Católica (Universal), a la que desde sus comienzos y hasta ahora, se la llama “católica y cristiana.”

“Que ninguno de ustedes tenga que sufrir por ser asesino o ladrón, por malhechor o meterse en asuntos ajenos. Pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence, sino que glorifique a Dios por llevar ese nombre” (1Pe.4, 15-16)

No olvidemos que muchos mártires y Santos católicos en los primeros siglos, fueron perseguidos ferozmente por el Imperio romano y murieron por ser “cristianos.”

“Señor Jesús, no dejes que los cuervos de la duda se coman la semilla de la fe que Tú plantaste en mi corazón; ni sea ahogada por las espinas de mis propias pasiones, sino que a través del estudio y del testimonio eche raíces en mi corazón y dé muchos frutos”. Amén.



Anónimo
22/04/2010 a las 8:07 pm

LOS CRISTIANOS NO ADORAN IMAGENES.
Una de las mayores lacras de los “hermanos” protestantes es repetir constantemente que ¡los católicos hacen imágenes para adorarlas y que la Biblia lo prohíbe!..Y esto se debe a que no saben distinguir entre una imagen religiosa y un ídolo, o no leen bien la Biblia. Está claro que esa orden del Altísimo a Moisés estaba dirigida al pueblo de Israel y los israelitas no son cristianos.

Lo que en la Biblia se rechaza es “el culto de adoración a los ídolos.” No se rechazan las imágenes religiosas. La Biblia siempre hace distinción entre imágenes de falsos dioses y de imágenes religiosas.

Insultan y desprecian todo lo que no pueden entender (Jds.8-10)
Los textos del Nuevo Testamento que hablan de los ídolos, se refieren a los auténticos ídolos adorados por paganos y no a simples imágenes. En el Concilio de Nicea del año 787 se justificó el culto a las imágenes sagradas.

Pedro dice que no son dioses los que se fabrican con las manos (Hch.19, 26) Entonces si tenemos imágenes hechas por los hombres, ya no son dioses.

Dios mandó a Moisés hacer imágenes religiosas:

“Harás dos querubines de oro macizo, labrados a martillo…”(Ex.25, 18) Estos dos querubines parecidos a imágenes de ángeles, eran adornos religiosos para el lugar más sagrado del Templo. No eran ídolos.

“Haz una serpiente de bronce, ponla en un palo y todo el que la mire se salvará” (Num.21, 8-9) Esta imagen hecha por orden del Altísimo era un signo religioso. No era un ídolo.

En el Templo de Jerusalem había esculturas que eran símbolos sagrados, ornamentos de madera (Sal.74, 4-9) No eran ídolos.

“Los sacerdotes tomaron el Arca de la Alianza de Yahvé y la tienda que la cubría, con todos los objetos sagrados que había en ella” (1Re.8, 4) Estos objetos sagrados no eran ídolos.

Los Templos católicos tienen imágenes religiosas de Jesucristo, de la Virgen María y de algunos santos patronos de nuestros pueblos que vivieron con nosotros; y ningún católico cree que estas imágenes religiosas sean ídolos o falsos dioses…Se arrodillan para invocar en oración al santo que representan y en ningún caso para adorarlo; porque cuando invocamos a un santo, honramos a Dios que es Santo y a Jesucristo Rey de todos los Santos (Lev.19, 2; Ap.19, 16; 1Tim.6,15; 1Pe.1, 15-16)

Josué se arrodillaba frente al Arca de la Alianza hasta largas horas de la tarde porque sabía que el Arca no era un ídolo (Jos.7, 6)

Las oraciones que elevamos a los santos, las realizamos por Jesucristo Nuestro Señor que es el único Mediador entre Dios y los hombres. Si Jesucristo honraba a su Madre ¿Por qué no podemos honrarla nosotros si Cristo nos la dio como nuestra Madre?.. El apóstol Juan representaba a todos los discípulos en ese momento que Jesús agonizaba en la Cruz. El Señor cumplió el mandamiento de “honrar padre y madre” más que ninguno y nosotros tratamos de imitarlo en esta honra. Cristo nos dejó este mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mc.12, 31; Lev.19, 18) ¿Y la virgen y los santos no son nuestros prójimos?.. Ellos están con Dios y podemos pedirle ayuda en nuestras necesidades para que intercedan ante Jesucristo, en la misma forma que Maria intercedió ante su Hijo en la Boda de Caná cuando faltaba el vino y Jesucristo hizo el primer milagro.

¿Que los católicos “contactan” a los muertos?.. (Deut.18, 11) El espiritismo y la conjura a los espíritus, como la maligna práctica de conjurar espíritus infernales, está prohibida por la Iglesia. No así la oración a los santos que son las almas de los difuntos reconocidos por la Iglesia que han llegado al cielo y viven con Dios. Jesucristo “contactó” con los santos Moisés y Elías y habló con ellos frente a sus apóstoles (Mt.17, 3)

No podemos dudar que estos Santos que ahora están con el ALTÍSIMO pueden interceder por nosotros como hizo Moisés al hablar con Dios para aplacar su ira, invocando a los santos Abraham, Isaac y Jacob (Ex.32, 13-14) Los santos están en el cielo y nos salvaremos si hacemos lo que ellos hicieron: Imitar a Jesús. El santo intercede por nosotros ante Jesucristo y es Dios quien concede la gracia.

“Hacer oraciones, peticiones, súplicas y acciones gracia por todos los hombres es bueno a los ojos de Dios, Nuestro Salvador” (1Tim.2, 1-3)

Los santos están en el cielo…Lo dice el Apocalipsis cuando habla de una multitud de santos que asisten al trono del Cordero y que sus oraciones suben a Dios como incienso (Ap.5, 8; y 8, 3-4) El culto que se rinde a la Virgen y a los santos es de honra y respeto y en ningún caso de adoración. Dios es Dios de vivos y no de muertos, porque todos viven por él (Lc.20, 38) No existen “clases de santos”, como dicen algunos “hermanos”, al referirse a los santos de la gran tribulación y a los santos de la Iglesia. Dios no hace distinciones y todos los santos son iguales para El: “Sean santos porque yo soy Santo” (1Pe.1, 16; Lv.19, 2)

La Iglesia tiene la potestad dada por Jesucristo su fundador, de decidir y definir doctrinas, aunque éstas no estén en la Biblia “Lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo” (Mt.16, 19) y este dogma de los santos no contradice nada bíblico.

Estamos en comunión con los santos, porque los verdaderos cristianos formamos entre sí un solo Cuerpo y el bien de unos se comunica a otros. “Si el pan es uno solo y todos compartimos ese único pan, todos formamos un solo cuerpo” (1Cor.10, 17)

Creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, es decir, los que peregrinan en la tierra, los que se purifican después de muertos y los que gozan de la eterna bienaventuranza celeste, porque todos se unen en una sola Iglesia. Y creemos que en esta comunión está a nuestra disposición el amor misericordioso de Dios y de sus santos, que siempre ofrecen oídos atentos a nuestras oraciones y nos conceden las gracias que les pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Pues si es lícito encomendarse a las oraciones de los vivos ¿no lo será invocar a los santos que están en el cielo y más cerca de Dios?..

El Profeta Josué se arrodillaba frente al Arca de la Alianza para orar junto a los jefes de Israel, hasta largas horas de la tarde (Jos.7, 6) Y Josué no pecaba porque sabia que el Arca no era un ídolo.

Las paredes fríamente despojadas y austeras de los “hermanos” protestantes, no pueden embellecerse más que con frases bíblicas como “DIOS AMA AL DADOR ALEGRE… DAD Y SE OS DARA”…y otras semejantes. Pero entrar a un templo protestante donde no hay siquiera una imagen de Jesucristo, es verdaderamente conmovedor y degradante.

El “diezmo” que los protestantes hacen pagar a sus miembros, nunca se dio en dinero o monedas, sino en comida y animales (Gen.4, 3-7; Gen.47, 13-18; Lev.27, 30-32) Si alguien quería pagar algo en dinero tenia que pagar el 20% más del valor real del animal o fruto (Lev.27, 30-31) El “diezmo” era para los levitas, viudas y huérfanos (Dt.12, 5-7 y 12, 17; 14, 22-29; Dt.26, 12-14)

Las sectas protestantes que exigen el “diezmo”, tienen que recurrir a mencionar citas de la Antigua Alianza y sobretodo a Malaquías, para hacer creer a la gente que es bíblico, pero no mencionan que eso era para el pueblo judío de Israel, que fue con el que Dios había hecho esa Alianza…y los cristianos no somos judíos… Ellos mezclan las dos Alianzas como si fueran lo mismo. ¿En ratos son cristianos y al dar el “diezmo” son judíos?..

En el Nuevo Testamento no se menciona dar el diezmo judío. Solo se habla de la “limosna y la caridad”. Jesucristo denuncia a los fariseos que pagan el diezmo de la menta, del té y de todas las legumbres, que descuidan la justicia y el amor de Dios y los invita a dar limosna de corazón para quedar limpios (Lc.11, 41; 18, 22)

Hoy los judíos aclaran que “el mandamiento del diezmo no es obligatorio, pues no cuentan con el Templo de Jerusalem y el diezmo es uno de los preceptos que para cumplirse como el Señor lo mandó, es imprescindible su existencia y funcionamiento. El apartar el diezmo y entregarlo como obligatorio es un mandamiento que el Señor había dictado exclusivamente para los miembros de la nación judía en tiempos en que el Templo funcionaba”.

Las leyes del Antiguo Testamento fueron abolidas en la Cruz; ahora estamos bajo la Ley de Jesucristo (1Co.9, 20-21)

La Ley del diezmo del Antiguo Testamento fue abolida cuando Cristo murió en la Cruz (Col.2, 14) Pues para que sea válido un Testamento debe morir el testador y el Testamento con la muerte se confirma (Heb.9, 15-17)

Debemos predicar el Nuevo Testamento sellado con la Sangre de Cristo (Mt.26, 28) y no el que fue sellado con la sangre de animales (Heb.9, 18-20) El Antiguo Testamento habla del Mesías y de lo que sufriría para entrar en su gloria. Empezando por Moisés y siguiendo por todos los profetas y los salmos; Jesús explicó a dos de sus discípulos que se dirigían a Emaús, lo que decían de él las Escrituras (Lc.24, 27)

El mandato misionero de Jesús a los once fue: “vayan por el mundo a predicar la buena noticia de mi resurrección, a toda criatura. El que crea y se bautice se salvará, pero el que no crea se condenará” (Mc.16, 16-20)

Los “hermanos” que acusan a los católicos de “adorar imágenes”, eligen el texto del Antiguo Testamento (Ex.20, 3-5), pero los católicos no existían en esa época y esas ordenanzas estaban dirigidas a los israelitas y siglos después de estas enseñanzas de Dios a Moisés, el Señor vino a nosotros en la persona de su Hijo que es la imagen de Dios (Col.1, 15) Moisés nada sabía de la venida de Cristo y nada podía decir de los cristianos y de sus imágenes sagradas.

Los protestantes que andan siempre con su Biblia bajo el brazo, acusan a los católicos de adorar imágenes y no se han dado cuenta que VENERAR UN LIBRO COMO UNA COSA DIVINA, eso es “adorar una imagen”… La Biblia es un libro material, un objeto, una imagen. Y aunque los textos estén inspirados, no deja de ser la imagen de un libro. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia una cosa en lugar de Dios. La idolatría consiste en divinizar lo que no es Dios.

Yo les pregunto a los “hermanos”: Si ellos tienen billetes en sus Bancos ¿Por qué no los queman, si todos los billetes tienen imágenes y las imágenes son ídolos?.. Las revistas, las fotos y los CD de música cristiana que venden ¿acaso no tienen imágenes?..La Biblia dice claramente: “No hacer ningún tipo de imagen” (Ex.20, 4) NO HACER…¡Y si la Biblia prohíbe hacer todo tipo de imágenes, entonces comiencen a dar el ejemplo! y desháganse de los billetes y las monedas, de las revistas, del Atalaya, de los Libros Cristianos, los CDs de música cristiana con carátulas, los libros de Hellen Gould, de José Smith, de las fotos de sus parientes, de las estatuas de nuestros héroes en las plazas, de las imágenes en los museos, de nuestra bandera nacional, etc…

Cuando besas la foto de tu madre, el beso no se dirige al papel fotográfico, sino a tu madre en persona. Cuando el diácono besa la Biblia, no se dirige al Libro, sino al mensaje contenido en él. Cuando un creyente toca la imagen de un santo como demostración de fe, no se dirige a la imagen, sino al santo en persona; Jesús admira la fe de la mujer enferma con hemorragias que tocó su manto (Mt.9, 20-21) Desde que Cristo se hizo imagen visible de Dios invisible, es lógico que lo representemos para darle culto.

Los textos de la Biblia que prohíben hacer imágenes de ídolos son para los israelitas del Antiguo Testamento, por el peligro que tenían de caer en idolatría como en los pueblos vecinos. ¡Estas Leyes ya no valen hoy!.., como tampoco valen otras leyes del Antiguo Testamento como la circuncisión, la pena de muerte para los adúlteros, el diezmo, etc…Los mandamientos “no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás” (Ex.20. 13-17; Dt.5, 17-21) y cualquier otro que pueda existir, se resumen en éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”(Lc.10, 27; Jn.13, 34)

Dios ha destruido el documento acusador que nos era contrario (la Ley Antigua) y lo hizo desaparecer con su muerte en la cruz (Col. 2, 14) Ahora estamos bajo la Ley de Jesucristo (Heb.9, 15-17)



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