Panorama Católico

¿Las claves del actual pontificado?

Hemos mantenido un deliberado silencio editorial a la espera de las reacciones, noticias, trascendidos y hechos concretos posteriores al motu proprio que reconoció el enajenado derecho de ciudadanía a la misa tradicional. Hemos seguido los blogs, los debates muy activos en nuestra web, diversas opiniones. ¿Se puede conjeturar cuales podrían ser las claves que definan el futuro del actual pontificado? Creemos que sí, con razonable certeza.

Escribe Marcelo González


Alerta y movilización (¿o inmovilización?)

El progresismo está en estado de alerta y movilización contra el Summorum Pontificum. Algunos obispos han decidido “motu proprio” poner condiciones inexistentes en el breve y claro documento pontificio. Así, proponen tomar examen de latín, establecer un número mínimo de fieles, afirmar sueltos de cuerpo que “solo tiene vigencia en Europa”, ignorarlo como si no existiera y/o enviar veladas y no tan veladas amenazas a los sacerdotes que manifiestan su interés en rezar el antiguo rito, hoy llamado “forma extraordinaria”.

Es justicia reconocer en la Argentina la buena voluntad de obispos como el de Zárate-Campana, Mons. Sarlinga, el de San Rafael, Mons. Taussig, el castrense emérito Mons. Baseotto, naturalmente, puesto que hizo punta en la Argentina y la del actual administrador apostólico, P. Candia.

También el de Mar del Plata, Mons. Puiggari, el de Santa Rosa, Mons. Bredice y, el de La Plata, Mons. Aguer, que si bien no es un entusiasta de la liturgia tradicional, ha mantenido el hasta ahora vigente “indulto” otorgado por el difunto Mons. Galán, verdadero padre de la criatura, la cual nació bien y luego se embarulló con “novedades” tan innecesarias como contrarias al espíritu del rito tradicional.

Diócesis primada


En Buenos Aires, hasta hace unos días era un hecho que se diría en la Parroquia del Pilar como mínimo. El grupo juvenil local de Una Voce Internacional, Juventutem, lo anunció con hora y fecha. Hoy parece que ha habido dificultades de una naturaleza que desconocemos, aunque las podemos conjeturar. También se están movilizando (ver nuestro foro) en Luján-Mercedes, Rosario, San Isidro (hueso duro de roer), San Miguel, y varias parroquias de Capital Federal. Así las cosas a fines de agosto de este “Benedicto 2007”.

Pie de igualdad


En los foros las opiniones se dividen aproximadamente en tres grandes grupos cuyas tesis serían:

1) El Papa hizo un gesto de benevolencia y los tradicionalistas deberían ir de rodillas a agradecer y pedir perdón por cuestionar la nueva misa y el concilio.

2) Este es un triunfo de la FSSPX, aunque ahora deberían corresponder llegando a un acuerdo y dejar de hacer cuestiones.

3) El Papa ha dado un primer paso, que es el anticipo de otros. Seguirá posiblemente el levantamiento de sanciones canónicas y, la prueba de fuego de la tendencia -contra la cual resiste casi toda la curia romana y gran parte de los episcopados- será la “reforma de la reforma” que se está trabajando a todo vapor en círculos de la estricta confianza del Santo Padre.

El resultado de este trabajo sería un nueva edición típica del misal del Paulo VI, bastante más parecida a la misa tridentina. Esta edición podría incluir ambas formas, la tradicional o extraordinaria y la “novísima”, que sería resultado de una corrección de los puntos objetados por los Cardenales Bacci y Ottaviani en su Breve Examen Crítico, nunca refutado, pero tampoco aplicado.

Mientras el papa, tanto en el documento Summorum Pontificum como en sus declaraciones habituales sostiene que –abusos aparte- el Nuevo Rito es venerable, etc. En esto parece entrar en conflicto con sus opiniones previas a la asunción del pontificado tanto como con lo que se “cocina” bajo secreto pontificio.

La destreza pontificia

Después de 25 años de curia romana, el Papa Ratzinger sabe como lidiar con la Curia, lo cual no significa que tenga mucho margen de acción. El “pro multis = por muchos” le ha costado el enfrentamiento con casi todos los episcopados, y hasta con el propio Card. Arinze, Prefecto de Culto Divino. Podemos imaginar el trasfondo de las presiones contra el Summorum Pontificum.

De allí que sus dichos muchas veces busquen calmar los ánimos pero no reflejen sus verdaderos propósitos. Es decir, va por más, pero no lo va a decir hasta que llegue el momento, si el momento llega… Sabe que su edad y la falta de obediencia de los obispos en general no le dejarán hacer muchas cosas, pero se siente fuerte como para hacer pocas cosas bien sustanciales.

Habrá que esperar el consistorio que viene (para el cual suenan nombres horrendos como candidatos al birrete, por ejemplo nuestro desdichado Mons. Ñañez). Habrá que esperar si abre el año litúrgico con una misa tridentina (un gesto simbólico extraordinario que remeda la apertura que en su momento hiciera Paulo VI con su nueva misa) y otras medidas imprevisibles.

Y finalmente -aquí las cartas estarían bien claras sobre la mesa- la nueva forma de la forma ordinaria, que pasaría a ser extra-extraordinaria, si seguimos la lógica de los términos.

Se dice también que tiene entre manos algo referido al Tercer Secreto de Fátima… en lo cual estaría trabajando un grupo de “fatimólogos”. ¿Se podría determinar, finalmente, que la consagración no se ha hecho según el pedido de la Virgen? ¿Se estará estudiando la posibilidad de proclamar el dogma de la mediación universal o corredención de María”. Por ahí anda la cosa.

En tanto vemos los hechos confirmar o desmentir estas especulaciones, sigamos rezando por el Papa. Como ha dicho Mons. Fellay en su conferencia en Buenos Aires, rezar para que “no caiga en manos de sus enemigos”, lo cual obviamente significa que la Iglesia a previsto la posibilidad de que esto pueda ocurrir.

Oremus pro pontifice nostro Benedicto.
Dominus conservet eum,
et vivificet eum,
et beatum faciat eum in terra,
et non tradat eum in animam inimicorum eius.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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