Panorama Católico

Las “madres” en la Catedral: protesta “con recato”, dice justo el 29, Sergio Rubín

POLEMICA ENTRE SECTORES ECLESIASTICOS

La Iglesia sale a desmentir que las Madres hayan profanado la Catedral

Circuló una versión de que había sucedido durante su protesta de enero, en reclamo de fondos para viviendas.

 

POLEMICA ENTRE SECTORES ECLESIASTICOS

La Iglesia sale a desmentir que las Madres hayan profanado la Catedral

Circuló una versión de que había sucedido durante su protesta de enero, en reclamo de fondos para viviendas.

 

EN LA MISA. LAS MADRES, EN ENERO, EN LA CATEDRAL: PROTESTA CON RECATO.


Que la relación entre el kirchnerismo y la Iglesia es complicada, por momentos tormentosa -pese a los últimos síntomas de recomposición-, no es ninguna novedad. Pero parece que algunos están dispuestos a sumar su frondosa imaginación para complicar todo un poco más o, cuanto menos, agregar confusión.
Tal el caso de la novela que se tejió
en torno a la protesta que las Madres de Plaza de Mayo realizaron en
enero en la Catedral metropolitana para reclamar al Gobierno de la
Ciudad la entrega de fondos ya acordados destinados a la construcción de viviendas populares.
Comentario Druídico: "novela". Ya muestra la hilacha el plumífero del Club de San Isidro, momentáneamente asociado con el Cardenal Primado. Es decir, "es todo un invento". Muy sugerente el decirlo en Clarín, en un artículo de media página y el día del planeado desagravio.
Todo comenzó cuando se echó a correr que, con ocasión de esa protesta, el templo mayor de Buenos Aires había sido objeto de "una profanación".
Algún medio periodístico primero, y luego cadenas de mails dieron
cuenta de que las Madres, encabezadas por Hebe de Bonafini, se
comportaron más que irrespetuosamente, al punto de utilizar sectores del templo, preferentemente cercanos al altar, como improvisados baños. Lógicamente, a medida que se iban "anoticiando", los católicos pasaban del estupor a la indignación.


Comentario Druídico: "se echó a correr" en Clarín, La Nación, Infobae, Página 12 y Ambito Financiero.

Luego empezaron a aparecer cartas de lectores, algunas firmadas por notorios personajes, que a la par que criticaban la inacción policial y la indiferencia de la Casa Rosada -de quien depende la Federal-, condenaban enérgicamente el silencio de las autoridades religiosas. No faltó, incluso, un extenso artículo de un conspicuo rabino que se solidarizó con la versión del agravio. Y sostuvo que la comunidad judía habría reaccionado con dureza si todo ello hubiera pasado en una sinagoga.

Comentario Druídico: Las cartas de lectores fueron motivadas por muchos medios de prensa de Internet que tienen mucha más credibilidad que Clarín. El comentario del Rabino Bergman no puede haber sido desconocido previamente por el Cardenal Bergoglio, dada la estrechíisma relación de ambos. Recordemos que el Rabino Bergman llama al Cardenal Primado "su Gran Rabino". Es evidente que fue un intento de descomprimir la situación por la tangente ecuménica. Con el resultado inverso, por cierto.

 

Frente a un acto de desagravio que se anuncia para hoy, Clarín supo de inobjetables fuentes eclesiásticas, que nada de eso sucedió. En verdad, los baños públicos estaban cerrados y el propio cardenal Bergoglio dio instrucciones para que se habilitaran otros, más privados. Hasta incluso ordenó que se les suministrara a las Madres algo frío para beber. Salvo Bonafini, que no paraba de hablar por el celular, sus compañeras presenciaron con recato la misa del mediodía.


Comentario Druídico: las "inobjetables fuentes eclesiásticas" son los mismos que han tapado el hecho desde hace un mes.

Podrá
discutirse si reclamar dentro de una catedral es lo más atinado, pero
lo que está claro es que no puede hablarse en este caso de algo tan
grave como una profanación, dijeron las fuentes.

Comentario Druídico: ¿afirmación basada en qué pruebas, cuando toda la evidencia periodística dice lo contrario? ¿Cuando la misma Bonafini lo afirmó a gritos? ¿Por qué recién hoy aparece la foto de las "madrecitas", supuestamente tomada ese día, plácidamente sentadas? ¿Dónde estaba Bonafini? ¿Donde estaba el parricida Schoklender? ¿Qué historia es esta, siempre resbaladiza, de los baños? ¿Y lo de las bebidas repartidas por orden del Cardenal? ¿Ocupación con servicio de frigobar?


Los partidarios de desatar la guerra santa, por ahora, deberán esperar.

Comentario Druídico: ¿Quién lo dice, Sergio, tu patrón? La última palabra la tiene Dios.

Fuente: Clarín

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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