Panorama Católico

Le Figaro de Francia nos anticipa como será la campaña de desinformación

Levantamiento de la excomunión: la etapa capital antes del fin del cisma integrista

La resolución de la crisis lefebvrista quedará como uno de los actos más importantes del pontificado de Benedicto XVI.

El levantamiento de la excomunión de los obispos ordenados en 1988 por Mons. Marcel Lefebvre será una etapa capital en el camino de la resolución del cisma. La excomunión significa la exclusión de la comunión de la Iglesia católica. No hay nada más grave para un obispo, ya que él no es más, desde entonces, considerado como católico en lo que profesa y en su acción pastoral. Técnicamente la excomunión priva del derecho de recibir o de administrar los sacramentos.

Comentario Druídico: Si la excomunión se levantara porque los excomulgados se han retractado de sus errores, el párrafo anterior tendría sentido. Aquí la excomunión se anula o declara nula, por lo que sabemos. Es decir, se niega que haya existido. Luego, el razonamiento del párrafo opera en vacío. No hubo excomunión, porque no hubo cisma.

Levantamiento de la excomunión: la etapa capital antes del fin del cisma integrista

La resolución de la crisis lefebvrista quedará como uno de los actos más importantes del pontificado de Benedicto XVI.

El levantamiento de la excomunión de los obispos ordenados en 1988 por Mons. Marcel Lefebvre será una etapa capital en el camino de la resolución del cisma. La excomunión significa la exclusión de la comunión de la Iglesia católica. No hay nada más grave para un obispo, ya que él no es más, desde entonces, considerado como católico en lo que profesa y en su acción pastoral. Técnicamente la excomunión priva del derecho de recibir o de administrar los sacramentos.

Comentario Druídico: Si la excomunión se levantara porque los excomulgados se han retractado de sus errores, el párrafo anterior tendría sentido. Aquí la excomunión se anula o declara nula, por lo que sabemos. Es decir, se niega que haya existido. Luego, el razonamiento del párrafo opera en vacío. No hubo excomunión, porque no hubo cisma.

Levantamiento de la excomunión: la etapa capital antes del fin del cisma integrista

La resolución de la crisis lefebvrista quedará como uno de los actos más importantes del pontificado de Benedicto XVI.

El levantamiento de la excomunión de los obispos ordenados en 1988 por Mons. Marcel Lefebvre será una etapa capital en el camino de la resolución del cisma. La excomunión significa la exclusión de la comunión de la Iglesia católica. No hay nada más grave para un obispo, ya que él no es más, desde entonces, considerado como católico en lo que profesa y en su acción pastoral. Técnicamente la excomunión priva del derecho de recibir o de administrar los sacramentos.

Comentario Druídico: Si la excomunión se levantara porque los excomulgados se han retractado de sus errores, el párrafo anterior tendría sentido. Aquí la excomunión se anula o declara nula, por lo que sabemos. Es decir, se niega que haya existido. Luego, el razonamiento del párrafo opera en vacío. No hubo excomunión, porque no hubo cisma.

Expresado bajo la forma de un decreto firmado por el papa, la Iglesia "no excomulga" en el sentido activo, sino que comprueba hechos por los cuales el responsable se ha excluido él mismo, de la comunión. Un modo de decir que la Iglesia se niega a empujar hacia la salida.

Comentario Druídico: La Iglesia opera en dos planos: el derecho divino y el derecho eclesiástico. La pena de excomunión por consagrar obispos sin mandato pontificio no era de excomunión, sino la suspensión a divinis hasta que Pío XII la aumentó por razón del cisma Chino. Antes de establecida la norma que obliga a pedir el mandato pontificio, las diócesis elegían a sus obispos y los consagraban, informando luego a Roma. Es decir, el hecho de consagrar sin mandato afecta un ley de derecho eclesiástico y no de derecho divino. De modo que la afirmación del articulista incurre en una apreciación errónea de la naturaleza del hecho en discusión.

El matiz no cambia nada en la continuación, una ruptura, un cisma (aunque este término también sea discutido en ese caso) y la creación de un grupo paralelo a la Iglesia. Hubo numerosos al pasado, pero lo que se dio en llamar «el cisma lefebvrista» representa un caso único en la historia moderna de la Iglesia católica. Una herida abierta también para Juan-Pablo II y el cardenal Ratzinger, luego Benedicto XVI, que había estado encargado, desde 1988, de encontrar una salida como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe.

Comentario Druídico: El articulista por impericia o malicia sigue girando en el vacío conceptual. El cisma no es tal, ni con excomunión ni sin excomunión. Son dos temas. Uno, un grave delito contra la caridad, al negar la sumisión debida al Vicario de Cristo. El otro es un delito que no constituye necesaria mente cisma, y que puede ser justificado por estado de necesidad, como todo aquello que no es intrínsecamente malo. Dada además la laxitud con que el nuevo Código de Derecho Canónico considera el “estado de necesidad”, la excomunión es a todas luces inválida y el supuesto cisma, inexistente. Confiamos en que el decreto del papa pondrá estos puntos en claro y acabará con la discusión.

La resolución de esta crisis tendrá pues inevitablemente un carácter histórico y quedará como uno de los actos de mayor importancia – pero muy controvertidos-, del pontificado de Benedicto XVI.

Quedan las consecuencias. En primer lugar para los interesados que son, en primer lugar, los cuatro obispos ordenados por Mons. Lefebvre: Mons. Bernard Fellay, superior actual de la Fraternidad San Pío X, otro francés [sic], Bernard Tissier de Mallerais, el argentino [sic] Alfonso de Galarreta así como el británico Richard Williamson.

Comentario Druídico: Sería bueno que los medios de prensa de tal magnitud como Le Figaro, no cometan errores materiales tan gruesos. Mons. Fellay es suizo. Mons. de Galarreta es español, aunque vivió desde su infancia en la Argentina. De todos modos, a la hora de decir tonterías, nuestro Julio Algañaraz, de Clarín se lleva la palma.

Interpretación del derecho canónico

A este título, la Santa Sede insiste hoy en una interpretación del derecho canónico que limita la excomunión a estos solos obispos. Pero el Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos había precisado, en 1997, que la excomunión golpeaba a todos los que «se adhieren formalmente» a este movimiento.

Comentario Druídico: Por cierto que parece razonable la interpretación legislativa. Si hubiera cisma, la adhesión formal haría incurrir en las penas previstas.

En el mundo se estima que 200.000 personas viven su fe católica en la esfera de influencia de "la tradición". Cerca de la mitad, cerca de 80.000 – según fuentes próximas a estos medios, no existen otros estudios-, viven a Francia. Otros(as) residen esencialmente en Alemania y a los Estados Unidos. Esta esfera de influencia se divide en dos familias, " Lefebvristas " o "integristas " – ellos cuentan con 500 sacerdotes – y los "tradicionalistas " (que siguen la misa en latín pero dejaron Mons. Lefebvre después del ordenación de los obispos.) En Francia, ellos son respectivamente 35 000 y 45 000.

Comentario Druídico: Cifras barajadas con cierta ligereza y poca claridad. Y con absoluto desprecio de la fuerza del movimiento tradicionalista en otros países. Por otro lado la expresión "viven su fe católica" debe interpretarse como un reconocimiento de cierta variedad de modos de vivir la fe católica, con lo cual, tampoco habría cisma, puesto que de haberlo no sería fe católica. Los ortodoxos no son católicos. Está claro.

La perspectiva del levantamiento de la excomunión, anunciada en plena semana de oración para la unidad de los cristianos, y que implica la reintegración de esta familia eclesial en la comunión católica queda una etapa decisiva. Pero no resuelve un desacuerdo doctrinal superior a propósito del concilio el Vaticano II. Mons. Lefebvre, además de la nueva liturgia, criticaba por él la apertura al mundo y el diálogo otras religiones. Puntos y un concilio sobre los cuales Roma se niega a transigir.

Comentario Druídico: Al menos la conclusión es más sensata: esto no resuelve el desacuerdo doctrinal. Tenemos aquí un modelo de lo que será el comentario de la prensa mundial: una fuente de desinformación. Porque no entienden lo que el Papa hace, ni lo pueden atacar muy abiertamente, ni aceptarán las consecuencias de los hechos: tratarán de esconderlos tras una cortina espesa de desinformación y confusión.

Fuente: Le Figaro

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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