Panorama Católico

¿Lo que se Viene? Odio a las Imágenes Religiosas en España

Como ya informaramos, la monumental estatua en honor al Sagrado Corazón de Jesús que preside la ciudad de Bilbao, en las provincias vascas, ha sido desmantelada “por razones de mantenimiento”. Sobre su reconstrucción se duda, pero ya hay certeza de que la placa con la frase “Reinaré en España”, que resume la consagración del pueblo español al Corazón del Divino Redentor ha de ser suprimida. El alcalde local afirma que se quitará por razones “técnicas, religiosas y políticas”. En realidad, serán ideológicas y de odio a la Fe. Tal como lo demuestra el comentario que reproducimos, en el que resuma un odium fidei estremecedor. ¿Cuánto falta para que la manía iconoclasta llegue a la Argentina, de la mano del régimen actual?

“Y Jesús dijo: Reinaré en España”, del Evangelio según Basagoiti

Por Iñaki Errazkin

Corría, es un decir, el año 1940 cuando, aprovechando que lo estaban restaurando, algún meritorio del Régimen decidió colocar la

inscripción “Reinaré en España” al pie del gigantesco monumento -erigido para mayor gloria del Sagrado Corazón de Jesús- que acojona (SIC) a Bilbao desde su ubicación en la plaza a la que dio nombre. Cuentan las crónicas que el tótem (SIC) se edificó por suscripción “popular”, lo que, teniendo en cuenta el pastón que costó y en qué manos estaba el poder adquisitivo, nos da una idea de

quiénes fueron los promotores del escote. También ahora se dicen “populares”.

En la construcción de la mole, que pesa 2.350 toneladas y tiene 40 metros de altura, se emplearon 425 metros cúbicos de piedra procedente de Mutriku… y de las canteras cántabras de Escobedo. Conociendo al personal, no me extrañaría que los distintos orígenes de la materia prima se eligieran maliciosamente, con la patriótica intención de integrar simbólicamente al territorio comanche en la

España una. Cosas más raras se vieron, se ven y se verán en el libro de estilo carpetovetónico.

El teófilo cardiomegalito fue inaugurado el 26 de junio de 1927, en plena dictadura de Primo de Rivera, y bendecido por el mismísimo monseñor Federico Tedeschini -Nuncio Apostólico del papa Pío XI e íntimo amigo de Benito Mussolini (SIC)- en un acto amenizado por la marcial Banda del Regimiento. Con tales antecedentes, no es de extrañar que la polémica haya acompañado desde siempre a la estatua de marras. No se entendía entonces (y muchos seguimos sin

comprenderlo ahora) la imposición a todos los habitantes de la villa de lo que, mida más o mida menos, no deja de ser un objeto de culto particular. Con evidentes implicaciones imperiales, además.

Cierto es que la Iglesia siempre se ha identificado con los valores de la clase dominante, por la que -también siempre- velan tradicionalmente los gobiernos conservadores y los militares. De hecho, aquellos fueron años de jesusazos a discreción, representativos de la consagración de una España necesitada de

autoestima, con el imperio hecho unos zorros gracias a los esfuerzos de los ( ¿terroristas?) cubanos y filipinos. Valga como ejemplo el monumento que en el Cerro de los Ángeles inauguraron al alimón el borbón Alfonso XIII y el presidente Maura en mayo de 1918, también dedicado al Sagrado Corazón que, por cierto, digo yo que bombearía sangre roja.

En estos días -a buenas horas, mangas verdes-, el Ayuntamiento de la villa ha aprovechado otra restauración del santo tiesto para, tímidamente, despojarle del jodedor “Reinaré en España”, que aún coleaba. Dice el alcalde Azkuna (el excelentísimo se perdió definitivamente entre buenos talantes y rollitos) que la decisión obedece a razones “técnicas, religiosas y políticas”. No cita, sin embargo, el pundonor, que debería ser la principal.

Como antaño, los “populares”, representados aquí por Antonio Basagoiti, se rasgan sus vestiduras de Burberry ® y se mesan los cabellos entre jeremiadas, reclamando la permanencia del lema áulico-naranjero-santurrón. Dice el vocero del PP que el “Reinaré en España” da “sentido al monumento” y le añade “belleza y simbolismo religioso y cultural”. Y, mientras el PSE-EE se abstenía -en Cataluña no habrían tenido cullons-, los de Ezker Batua se entretenían tocando la lira, que había que ver al Jon Sustatxa leyendo al Basagoiti una epístola de Pablo a Timoteo. Si ya lo dijo Bergamín: “Mi mundo no es de este reino”. Ene bada!

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La otra visión

El PNV pretende retirar la leyenda «reinará en España » del Sagrado Corazón de Bilbao

La inscripción desaparecerá con la excusa de que la piedra está en mal estado y no admite relieves metálicos

La ciudad vasca de Bilbao tiene, desde 1927, uno de los más grandes monumentos al Sagrado Corazón de Jesús que hay en el mundo. Mide 40 metros de altura y pesa 2.350 toneladas, nueve de las cuales corresponden a la estatua de Jesucristo. Los sectores anticlericales se plantearon desmontarlo al proclamarse la Segunda República, pero la reacción popular, con docenas de personas que rodearon el monumento durante días rezando el rosario, les hicieron desistir. Ahora el PNV ha decidido remozarlo mientras se propone retirar del monumento la inscripción «Reinaré en España ».

Desde los años 80, los nacionalistas se han afanado en borrar de las ciudades y de las escuelas vascas toda huella del pasado que muestre el encaje de lo vasco con lo español, desde el callejero a los hechos históricos. Ahora le ha tocado al Sagrado Corazón, la monumental estatua consagrada al Corazón de Jesús, erigida en noviembre de 1927, y que desde entonces preside la ciudad. Los sectores anticlericales ya se plantearon su desmontaje al proclamarse la Segunda República, pero la reacción popular, con docenas de personas que rodearon el monumento durante días a la vez que rezaban el rosario, les hicieron desistir de ello. Durante la guerra, las milicias de la izquierda, aliadas con los nacionalistas vascos, llegaron a planear su voladura antes de que el bando nacional tomara la ciudad, en junio de 1937. La peana en la que se apoya el Cristo tiene la inscripción de «Reinaré en España », de acuerdo con la revelación privada que recibió el jesuita Bernardo Francisco de Hoyos, el célebre padre Hoyos, (1711-1735), iniciador en el siglo XVIII de esta devoción. Jesucristo le dijo: «Reinaré en España, y con más veneración que en otras partes ». Ahora, unas obras de restauración del monumento son la excusa para retirar las letras que, según promete el alcalde nacionalista Iñaki Azkuna, se guardarán en un museo.

El anuncio de su eliminación ha provocado una agria polémica social. El concejal encargado de obras, José Luis Sabas (PNV), sostiene que se basa en un informe técnico del Centro Tecnológico Labein, que dictamina que el peso de la inscripción, junto con el de las placas y los bajorrelieves del monumento, lo perjudican. Sin embargo, los concejales del PP recuerdan que constantemente se restauran monumentos y edificios de más de un siglo de antigüedad sin que sea necesario amputarlos de elementos de sus estructuras. Antonio Basagoiti, concejal del PP, manifestó que «existía una intencionalidad política clara que, al no verse sustentada en una demanda del distrito, se ha dilatado hasta encontrar la justificación técnica ».

Además, acusó a José Luis Sabas de haber ocultado sus intenciones, pues «ha negado una y mil veces que esta leyenda fuera a desaparecer de la figura ». Para aumentar las sospechas, hay que recordar que los consejeros del PNV en el consejo de distrito bilbaíno de Abando, donde se levanta el monumento, plantearon el pasado mes de febrero, mucho antes de conocerse el deterioro técnico de la imagen del Sagrado Corazón, su exigencia para retirar del monumento la leyenda «Reinaré en España », a la que se opusieron los representantes del PP y del PSOE. Estos dos grupos unidos tenían siete votos frente a cinco, pero el Ayuntamiento, gobernado por el PNV con el apoyo del grupo comunista, no ha parado hasta salirse con la suya. Las obras ya han comenzado y concluirán en verano de 2005 y costarán 600.000 euros. La estatua del Corazón de Jesús ha sido retirada de su emplazamiento hace unas semanas para el necesario proceso de restauración, que durará nueve meses. Por el momento, el obispado de Bilbao, donde los grupos nacionalistas se imponen desde hace décadas, todavía no se ha pronunciado.

La Razón, España

Notas de referencia

El Sagrado Corazón no Reinará en España
Imágenes de la inauguración del monumento

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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