Panorama Católico

Los obispos chinos consagrados sin mandato fueron excomulgados.

Los religiosos habían sido ordenados sin el permiso de la Santa Sede. La Iglesia lo consideró “una grave violación a la libertad religiosa”. Las relaciones entre Roma y China están rotas desde la instauración del comunismo

(EFE) – Los dos obispos chinos ordenados sin el permiso de la Santa Sede y los prelados que les consagraron quedaron automáticamente excomulgados, señaló hoy el Vaticano.

Los religiosos habían sido ordenados sin el permiso de la Santa Sede. La Iglesia lo consideró “una grave violación a la libertad religiosa”. Las relaciones entre Roma y China están rotas desde la instauración del comunismo

(EFE) – Los dos obispos chinos ordenados sin el permiso de la Santa Sede y los prelados que les consagraron quedaron automáticamente excomulgados, señaló hoy el Vaticano.

Tras considerar que las ordenaciones suponen una "grave violación de la libertad religiosa" que añade nuevos obstáculos al diálogo entre la Santa Sede y Pekín, el Vaticano precisó que "se trata de una grave herida a la unidad de la Iglesia, para la cual, como es sabido, están previstas severas sanciones canónicas, el canon 1.382 del Código de Derecho Canónico".

El artículo 1.382 establece que "el Obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurren en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica".

El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, dijo hoy que "según las noticias" que han llegado a la Santa Sede, obispos y sacerdotes han sido sometidos "por parte de organismos externos" a la Iglesia a "fuertes presiones y amenazas" para que tomasen parte en las ordenaciones episcopales, "que estando privadas del mandato pontificio son ilegítimas y contrarias a sus conciencias".

Navarro añadió que varios prelados "rechazaron presiones similares", pero que otros "no han podido hacer otra cosa que aceptarlas con gran sufrimiento interno".

Las dos ordenaciones episcopales que han vuelto a enfrentar al Vaticano y a las autoridades de China son las de los sacerdotes Ma Yinglin y José Liu Xinhong, ordenados, respectivamente, el domingo 30 de abril en Kunming (provincia china de Yunnan), y el martes 2 de mayo en Wuhu (provincia de Anhui).

El Vaticano precisó hoy que fueron consagrados sin el consentimiento del Papa, lo que supone una grave violación de la libertad religiosa, "aunque se haya intentado presentar como pretexto las dos ordenaciones episcopales como un acto necesario para cubrir diócesis vacantes".

La Santa Sede teme que en fechas próximas se realicen nuevas ordenaciones episcopales "siguiendo el mismo modo".

Según la agencia vaticana "AsiaNews", están previstas las ordenaciones de otros veinte obispos sin la aprobación del Papa.

 

Comentario Druídico: Nos congratulamos de que la ley sea pareja (temíamos que no) y se apliquen las sanciones canónicas correspondientes a quienes son consagrados sin mandato pontificio. En este caso, ellos han aceptado ser ordenados por una "iglesia" separada de Roma, (las ordenaciones son válidas, pero cismáticas, no solo porque no han recibido el mandato pontificio, sino porque no reconocen al Sumo Pontífice como cabeza de la Iglesia Católica y además se atribuyen jurisdicción episcopal sobre determinados territorios, algo que solo puede asignar el Sumo Pontífice).

 

Por otra parte, estos actos constituyen una "grave violación a la libertad religiosa", (¿?) dice el vocero. ¿No será una grave injuria a la "libertad de la Iglesia"? Porque a juzgar por el sentido de la primera expresión, los "patrióticos chinos" se podrían amparar en la doctrina conciliar de la "libertad religiosa" para justificar lo que han hecho. ¿O no son libres de ejercer sus propios actos cismáticos, si su conciencia así se los indica? Pero no, se ha violado la libertad de conciencia de los ordenados que no querían pero se los sometió a graves presiones…

 

Así pues, las consagraciones "estando privadas del mandato pontificio son ilegítimas y contrarias a sus conciencias", entiéndase de los ordenados, aunque bien podríamos presumir idéntico paliativo para los ordenadores. Todo forman parte del aparato estatal chino. Supuesto lo cual no habría culpa sino un cierto "estado de necesidad" de los pobres burócratas chinos ante la amenaza del tiro en la nuca.

 

Llaman seriamente (seriamente es un modo de decir) la atención tales distinciones que hace el vocero pontificio acerca de la presión ejercida sobre y los padecimientos sufridos por los consagrados. Parece tener un conocimiento de sus conciencias, o al menos datos muy íntimos de las circunstancias particulares que han movido a estos y quizás otra veintena de sacerdotes a recibir el episcopado contra la voluntad de la Santa Sede y según Navarro Vals, ¡contra su propia voluntad…!

 

Esto sí es "salvar la proposición del prójimo" en grado heroico. Equivale a decir, los hemos tenido que excomulgar, ¡pobrecitos! pero en el fondo ellos no querían cismatizarse. ¿Raro, no?

 

Nuevamente vemos en la práctica como derrapa la doctrina conciliar de la libertad religiosa y como la autoridad eclesiástica debe hacer como el perro que gira buscando morderse la cola para sostener lo que dice el CVII y a la vez  la vigencia del derecho canónico.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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