Panorama Católico

Los Siete Dolores de la Santísima Virgen

Un libro especialmente escrito para la Semana Santa, pero necesario y útil para meditar en todo tiempo.

M. Raymond, O.C.S.O
Los Siete Dolores de la
Santísima Virgen

Ediciones Fundación
Jesús de la Misericordia
Quito, sin fecha
180 págs.

Un libro especialmente escrito para la Semana Santa, pero necesario y útil para meditar en todo tiempo.

M. Raymond, O.C.S.O
Los Siete Dolores de la
Santísima Virgen

Ediciones Fundación
Jesús de la Misericordia
Quito, sin fecha
180 págs.

Esta obra del Padre M. Raymond, monje trapense, es un compendio de meditaciones sobre los siete dolores de la Ssma. Virgen, precedidos por otros tanto breves artículos introductorios sobre Ella y un epílogo: “Madre de la Divina Gracia”.

El P. Raymond propone estas meditaciones para la Semana Santa. Cada dolor se asimila a uno de los días de la solemnidad mayor de la Iglesia. Pero a la vez es un breve tratado de mariología. La Virgen como centro y eje, por voluntad divina, de los tiempos modernos, en torno de quien gira la historia de nuestros tiempos . Es un libro que mira al presente y al futuro desde la atemporalidad de los misterios divinos. La encarnación, la infancia, la vida pública, la pasión, la crucifixión, la muerte del Salvador.

Y María manifestándose cada vez más claramente como la Señora de los últimos tiempos, el gran instrumento, la tabla de salvación de los cristianos, sumidos en la confusión y la desesperanza. No por nada el libro de la Sabiduría la alude como preexistente en la mente divina a la propia creación. Y como sede, asimismo, de la Sabiduría, puesto que ha sido portadora física y espiritualmente de la Sabiduría encarnada.

Estas reflexiones pueden aplicarse a la vida espiritual de cada lector en el orden de sus  virtudes y defecciones, a la vez que ser iluminativas sobre la pasión hodierna de la Iglesia y la terrible confusión babélica y hasta diríamos, sodomítica, en la que se revuelve el mundo, en especial el mundo occidental. Especialísimamente, el mundo católico.

Es tradición que la Ssma. Virgen sea invocada como auxilio de los cristianos, en el fuero interno y en el orden público. Desde el “Invocad a María” de San Bernardo hasta las últimas advocaciones introducidas por los papas en las letanías laurentanas. Pero, junto con las cada vez más frecuentes y urgentes apariciones, en especial en los tres últimos siglos, el protagonismo de la Virgen sobre los tiempos postreros queda día a día en más clara evidencia.

Estas son las dos caras de la reflexión del P. Raymond. Diríamos una meditación ad intra, para nuestra vida de piedad y una ad extra, para comprender estos días parusíacos, que -sin la ayuda de la Ssma. Virgen- confundirían a los mismos elegidos.

Dios lo ha querido así. El P. Raymond lo demuestra.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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