Panorama Católico

Los tiempos pontificios y los tiempos de Dios

¿Se va Levada? Ya ha salido del nivel de los rumores de especialistas para llegar a ámbito de los medios masivos: el Cardenal Levada, titular de Doctrina de la Fe no estaría haciendo las cosas conforme a las expectativas del Papa Benedicto y sería trasladado a Nueva York.

Escribe Marcelo González

¿Se va Levada? Ya ha salido del nivel de los rumores de especialistas para llegar a ámbito de los medios masivos: el Cardenal Levada, titular de Doctrina de la Fe no estaría haciendo las cosas conforme a las expectativas del Papa Benedicto y sería trasladado a Nueva York.

Escribe Marcelo González

Hasta hace unos días era el rumor de los blogs especializados. Hoy ya está en las columnas religiosas de los grandes medios, lo que significa que el hecho puede considerarse altamente probable, aunque depende de que pueda realizarse un corrimiento de cargos.

En su momento, en este mismo sitio reprodujimos un interesantísimo artículo sobre el entonces Mons. Levada publicado por una revista noreamericana de buena información. Allí supimos que el ex Arzobispo de San Francisco, USA, no era precisamente un “guardián de la fe” sino un negociador. “¿De qué manera se distinguió el arzobispo Levada en sus casi 19 años como metropolitano? En la Conferencia Episcopal de los EE.UU. se lo considera un conservador moderado: un prelado que sostendrá la doctrina de la Iglesia, pero sin condenar a los que se oponen a sus enseñanzas”. El temperamento negociador no parece el más apto para el cargo de Prefecto de la Fe, aunque el Card. Ratzinger haya hecho época. Tampoco el hábito de esconder la mugre bajo la alfombra, que parece haber sido la especialidad de Levada.

Nombramientos desconcertantes y estrategia papal

Luego de varios nombramientos desconcertantes se dibujó la interpretación siguiente: Benedicto no designa a sus ministros por su encuadramiento doctrinal sino por el grado de confianza que le inspiran. Todos ellos han sido colaboradores de él o con él en distintas funciones. Sabe que le serán fieles… Fieles tal vez, pero ¿idóneos y decididos?

No se habían vivido aún los penosos episodios post Ratisbona, ni las presiones públicas contra la Misa Tridentina, ni el papelón del Card. Primado de Polonia, renunciando el día de su asunción al cargo, ni la oleada de críticas de los obispos apenas el Papa dejó Brasil tras inaugurar conferencia de Aparecida. Es decir, no habíamos podido medir el grado de poder efectivo que tiene el Papa Benedicto en el ejercicio de su poder supremo. Pensábamos que era parte de su estilo prudente, reflexivo, gradual más que el menguado alcance de sus órdenes.

Hoy, viendo que Mons. Martini (ver su historial en estas páginas) sigue siendo ceremoniero pontificio y parece indoblegable a la hora de organizar las celebraciones religiosas y los homenajes, en particular las atinentes a viajes internacionales del Papa, siempre a contraviento del estilo más tradicional del papa Ratzinger, a veces ofreciéndole espectáculos bochornosos… y sin embargo sigue siendo ceremoniero papal… nos preguntamos si la estrategia pontificia de recuperar el poder mediante la tolerancia y la paciencia, apoyado en personas de su confianza pero no tan afirmados en sus convicciones, llegará a buen puerto.

¿Porqué se iría Levada?

No es fácil saber con certeza. Adivinemos. ¿Falta de firmeza? ¿Perfil excesivamente bajo que vuelve al pontífice blanco directo de todas las discusiones en materia doctrinal? Por ejemplo el tropiezo de la Comisión Teológica Internacional contra la piedra del Limbo metió al papa en un brete difícil de quitarse. Las especulaciones de este grupo de teólogos y “teólogas” (¡oh manes de San Pablo!, ¿no es que la mujer debe callar en el templo?) chocaron contra las sentencias de numerosos pontífices y concilios dogmáticos. (ver excelentes artículos sobre el tema). Y el argumento de la “necesidad pastoral” de encaminar al cielo las almas de los niños abortados es tan… grotesco…

Con el mismo criterio podríamos abolir el infierno, y quedarnos todos tan frescos. ¿Y porqué no el pecado? Es verdad que el tema limbo es materia más imprecisa, pero las definiciones de la Iglesia son suficientes como para no ponerlo en cuestión, maxime en estos tiempos en que por menos se arma una herejía mediática sin que los obispos ni el clero salga a decir esta boca es mía. ¿No tenemos ya bastante jaleo doctrinal como para agregar temas?

Motus proprios

Parece que más que ejercer el poder, el Sumo Pontífice debe negociarlo. Se anuncia ahora el motu proprio sobre la Misa para el 7 de julio, con datos y señas que podrían ser bien plausibles si no hubiera tantos desencantos previos.

Pero a la vez sale otro motu proprio sobre la elección del pontífice modificando la novedosa forma introducida por Juan Pablo II, es decir, la simple mayoría tras cierto número de votaciones fallidas. Si bien se mantiene el “ballotage” entre los dos más votados después de 13er día, el elegido deberá tener los dos tercios de los votos.

Caso simultáneamente se reaviva el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, que estaba en respirador artificial y muerte burocrática. Al Papa Benedicto le interesa el tema de los ortodoxos mucho más que el “diálogo interreligioso”. Y este tema está bajo la órbita del diálogo ecuménico, que es entre cristianos. ¿Figura de canje o preocupación por la situación de Medio Oriente, es decir, la relación con el Islam? Tal vez ambas. ¿Habrá guardado esta carta el Papa Benedicto para negociarla si la resistencia a los cambios litúrgicos (en sentido tradicional) se hacía invencible?

Hoy por hoy no sabemos de ninguna misa en que se haya rectificado la traducción de la fórmula de consagración del vino (pro multis = por muchos, no por todos) comunicada a los obispos el 17 de octubre de 2006. Ni de ninguna catequesis en tal sentido. Falla la cadena de mandos o meramente hay amotinamiento pasivo a la espera de otro pontífice. La salida del documento sobre la misa tradicional en los términos esperados sería una señal de que el Papa ha decidido usar las tropas de reserva, las que le son leales, aunque las apariencias sugieran lo contrario.

En este sentido, la salida de Levada y el nombramiento de su sucesor también dirían mucho sobre el futuro predecible en la Iglesia. El impredecible pasa por la Santísima Virgen y Rusia. En cualquier caso ¿tenemos tiempo todavía?

Rogamos al Señor y a su Ssma. Madre que nos concedan ese tiempo.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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