Panorama Católico

Misal Usado en la Argentina ¿Ilegal? Peor aún, ¿inválido?

Las Misas celebradas en la Argentina en castellano con el Misal de la Conferencia Episcopal local, podrían no ser válidas, según se desprende el texto de una Nota Explicativa emitida por el Consejo de Interpretación de Textos Legislativos del Vaticano, oficina que tiene por función específica explicar el sentido a

Las Misas celebradas en la Argentina en castellano con el Misal de la Conferencia Episcopal local, podrían no ser válidas, según se desprende el texto de una Nota Explicativa emitida por el Consejo de Interpretación de Textos Legislativos del Vaticano, oficina que tiene por función específica explicar el sentido auténtico y definitivo de las leyes de la Iglesia, según la Constitución Apostólica que la ha creado. En la nota, se define que el reconocimiento pontificio exigido por las leyes canónicas, llamado recognitio, está imperado por causa de la soberanía universal del Romano Pontífice sobre toda la Iglesia, de la cual es Pastor Universal, y «es conditio iuris que, por la voluntad del supremo legislador, es requerida ad validitatem», o sea para la validez de los actos realizados por las Conferencias Episcopales o concilios locales, cuando así lo exijan las leyes de la Iglesia. Según expresiones del propio Consejo —que nos abstenemos de traducir para evitar discusiones estériles, y confiando que nuestros cultos lectores no ignoran casi nada de la bellísima lengua de Dante—

Escribe Fermín Lozano

«La recognitio di questi testi giuridici o liturgici non è una generica o sommaria approvazione e tanto meno una semplice “autorizzazione”. Si tratta, invece, di un esame o revisione attenta e dettagliata: per giudicare la legittimità e la congruità con le norme universali canoniche o liturgiche dei relativi testi che le Conferenze episcopali desiderano promulgare o pubblicare».

A renglón seguido, el Consejo, haciéndose cargo de ciertas doctrinas jurídicas que traducirían erróneamente la palabra recognitio como “autorización” y a fin de explicitar aún más el texto recién transcripto, dice que

«Sulla errata traduzione di recognitio con «autorizzazione», questo Dicastero ha fatto notare che «la traduzione esatta di recognitio, utilizzata tra l’altro anche nell’edizione italiana della Costituzione Apostolica Pastor Bonus (cfr. artt. 82 e 157), non è autorizzazione ma revisione»».

Según esto, y lo que seguidamente se explicará en la Nota, los textos litúrgicos volcados a las lenguas vernáculas, deben ser aprobados por la Santa Sede como garantía de autenticidad de la traducción y de fidelidad al texto típico,

«In essa si legge: «la prassi di domandare la recognitio della Sede Apostolica per tutte le traduzioni dei testi liturgici offre la necessaria garanzia che la traduzione è autentica e corrisponde ai testi originali ed esprime, nonché favorisce, il vero legame della comunione tra il Successore di Pietro e i suoi fratelli nell’episcopato. Inoltre, questa recognitio non è tanto una formalità quanto atto della potestà di governo, assolutamente necessario (in caso di omissione, infatti, gli atti delle Conferenze dei vescovi non hanno forza di legge), che può comportare delle modifiche, anche sostanziali. … La recognitio della Sede Apostolica ha per fine di vegliare affinché le traduzioni stesse, così come i diversi adattamenti legittimamente introdotti, non nuocciano all’unità del popolo di Dio, ma piuttosto la rafforzino in misura sempre maggiore»».

Así las cosas, resulta preciso etablecer qué consecuencias traería, para la validez de la Santa Misa, la falta de la recognitio de la Santa Sede a un texto litúrgico traducido, o mal traducido y rechazado por tal causa. Parecerían dos supuestos que bien cabrían en una misma solución: si no existe ninguna traducción “permitida” por la Santa Sede, porque o no se ha enviado, o bien porque no se ha aprobado la enviada, el texto traducido, si existiese, no tendria en ningún caso fuerza de ley de la Iglesia. Según lo que hemos transcripto más arriba, esto está bien claro y no ofrecería dudas.

Como duda específica y, entrando en la materia de este artículo, queda la que atañe a la validez de los actos, y específicamente los actos litúrgicos, celebrados sin que medie la necesaria recognitio del texto litúrgico traducido, necesario para su celebración. Antes de ingresar al punto, recordemos que el cánon 928 CIC, establece que «Eucharistica celebratio peragatur lingua latina aut alia lingua, dummodo textus liturgici legitime approbati fuerint» (La celebración eucarística hágase en lengua latina, o en otra lengua con tal que los textos litúrgicos hayan sido legítimamente aprobados). De modo que la inexistencia de una traducción válida (cánones 838 y 841, CIC), no impediría ni invalidaría, en principio, la celebración de la Santa Misa, sino el empleo de la lengua vernácula. El punto de máximo interés resulta ser, pues, si la “recognitio” de las traducciones de los textos litúrgicos confeccionados por las Conferencias Episcopales, es exigida ad validitatem o ad liceitatem o, para profanos del derecho: si se exige a los efectos de la “validez” de la traducción, o a los efectos de la “licitud” de la traducción, y qué consecuencias traerían uno y otro supuesto en la validez de la Santa Misa. En el último caso, la traducción sería ilícita cuando faltare la recognitio, pero los actos llevados a cabo en su consecuencia serían válidos hasta cierto punto, lo que significa que podría usarse ilegalmente la traducción, siempre que se mantuviese la substancia de las palabras Sacramentales; en cambio, si el reconocimiento fuese exigido ad validitatem, todos los actos llevados a cabo en su virtud serían nulos, o inválidos, porque son inválidos aquellos efectos que son consecuencia de una causa inválida. Es principio del derecho que el vicio de la invalidez o la nulidad en la causa principal, se transmite a todos los efectos. Asimismo, se debe presumir nulo, o inválido, todo acto celebrado contrariando la forma externa imperada, c. 124, §2 CIC. Por lo tanto, todos los actos celebrados así, serían inválidos. Pero vamos por partes. Al responder a la duda sobre el carácter de la recongitio, dice la Nota Explicativa

«2. La richiesta recognitio è da considerarsi obbligatoria? Dal Codice di Diritto Canonico, come anche dal Direttorio pastorale per i Vescovi, si deve ritenere che la recognitio è una conditio iuris che, per volontà del supremo Legislatore, è richiesta ad validitatem. Se non si ottiene la recognitio della Sede Apostolica non si possono promulgare legittimamente i decreti i quali, senza la recognitio, sono privi della forza obbligante (can. 445)».

Para concluir, el Consejo presidido por el Cardenal Herranz, expresa que

«3. Siccome il CIC vigilanti verbo usus est, per sé non si può affermare che la recognitio è un’approvazione o un’autorizzazione. Neppure si può dire che è un semplice nulla osta.— La si può ritenere un atto sui generis della Sede Apostolica che mira a salvaguardare la correttezza giuridica formale e sostanziale degli atti soggetti alla recognitio e la comune azione della Chiesa in essi.— In termini civilistici si potrebbe dire che la promulgazione di questi documenti normativi è un «atto complesso» che prevede come conditio sine qua non la recognitio».

Por consiguiente, puede sostenerse que la recognitio es un instituto extraordinario que no guarda especial semejanza con ningún otro, y que es exigido por el derecho a los efectos de la validez de la promulgación y que, en consencuencia, la disposición carecería de fuerza de ley. Correlativamente, el texto del Misal traducido, no sería un libro litúrgico aprobado, en el sentido del derecho. ¿Es inválida la Misa celebrada en lengua vernácula sin la correspondiente recongitio de la traducción del Misal, otorgada por la Santa Sede? Ahora veremos. Como acaba de explicar el Cardenal Arinze, prefecto para la Congregación del Culto Divino, la lengua latina es la predilecta en la Sagrada Liturgia; y las lenguas vernáculas, una legítima posibilidad pero sujeta a ciertas condiciones que consisten, en general, en impedir la desnaturalización del acto latréutico y sus contextos místico, revelado e histórico, por medio de un acto jurídico de la Santa Sede. Esto condice con el texto del c. 928 transcripto arriba. Al tratar las formas sacramentales, el c. 846 establece que en toda celebración de los Sacramentos «deben observarse fielmente los libros litúrgicos aprobados por la autoridad competente; por consiguiente, nadie añada, suprima o cambie nada por propia iniciativa». La utilización consciente de traducciones no aprobadas de los libros litúrgicos típicos, que están en latín, es por de pronto un cambio realizado de propia iniciativa, que no garantiza suficientemente ni la validez de la Santa Misa, ni su licitud, porque no está presente su efectiva juridicidad. Además, se trataría de un libro litúrgico no aprobado pues, se ha visto, c. 838, que para ser considerada con propiedad “libro litúrgico”, cualquier traducción debe hallarse precedida de la aprobación de la Santa Sede. En la Argentina, como se sabe, las traducciones remitidas en varias oportunidades por la Conferencia Episcopal para su recognitio, han sido desechadas por la Santa Sede por presentar distintas clases de defectos, que incluyen: supresión de frases enteras del texto típico, modificación del sentido del texto original, empleo de lenguaje profano (según las instrucciones vigentes, deben preferirse los modos arcaicos, más fijos, a los giros modernos, más cambiantes), entre otras cosas. Además, la edición oficial del Misal para la Argentina, contiene agregadas cuatro ¡nada menos¡ “plegarias eucarísticas” que no existen en el Misal Romano típico, y que habrían sido copiadas de un Misal de la Conferencia Episcopal suiza, que no tiene ni puede tener valor jurídico ni litúrgico. Este es otro caso más del desgraciado espíritu de innovación, fuente de una ilegítima creatividad personal, que tanto aleja la Liturgia de su verdadero fin. La Liturgia es objetiva, en el sentido que es una obra de la Iglesia y no del sacerdote, que personifica a Cristo mismo, Divino Instituyente de toda Liturgia verdadera, de la cual es depositaria, no autora, la Iglesia. En este contexto, no debe dejarse de lado la reciente declaración de la Congregación para el Culto Divino relativa a la correcta traducción de la fórmula de la Consagración de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, en el sentido de traducir la locución latina pro multis como por muchos, en lugar del corriente “por todos” del texto de la Conferencia Episcopal. Por lo tanto, parecería evidente que los textos del Misal publicado por la Conferencia Episcopal Argentina, no pueden considerarse de ninguna manera libros litúrgicos aprobados, al faltarles una condición de validez sine qua non; y de consiguiente, ningún presbítero estaría obligado a celebrar la Santa Misa con dicho Misal; antes bien, por hallarse en crisis la validez de la celebración, estaría obligado a utilizar preferentemente el texto típico latino aprobado en 2004, como dice el derecho para estos casos: cánon 928; o bien, si no se anima a hacerlo por temor a las represalias, algún Misal de alguna Conferencia Episcopal extranjera en lengua castellana debidamente aprobado por la Santa Sede que, no obstante ser de uso ilegítimo en la Argentina, constituya al menos una garantía de la validez del Santo Sacrificio y contenga ya, además, una traducción correcta de la fórmula de la Consagración.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
15/08/2009 a las 11:22 pm

Esto es muy fuerte
implica que millones de argentinos (y en otros países también) han estado asistiendo a misas inválidas. Y si los obispos lo saben (al menos deben saberlo por su oficio) están actuando sacrílegamente a sabiendas.
Aquí no sólo hay un problema de traducción o de obediencia, hay peligro real de sacrilegio.



    Anónimo
    16/08/2009 a las 1:27 pm

    Misal
    Anoche el parroco leyo al finalizar un deceto de la conferencia episcopal, en donde se promulga el nuevomisqal, y aclara que se cambiara el uso del “vosotros” por el “ustedes”, y que tambien se corrige el “pro multis”

    ¿Tendremos que acostumbrarnos al ustedes?



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