Panorama Católico

Motivos para mantener lenguas especiales de culto

Solamente en el siglo XIII se opusieron al uso del latín en el culto los cátaros y los valdenses; más tarde los husitas y los protestantes. Les siguieron los jansenistas y los católicos adictos al racionalismo librepensador. Siendo así que tal oposición se fundaba en una parte en falsas ideas respecto del dogma y por la otra en principios erróneos respecto del culto, la Iglesia defendió resueltamente la necesidad de mantener la lengua latina en el uso litúrgico (Trid. sess XXII, de sacrificio Missae, can.

Solamente en el siglo XIII se opusieron al uso del latín en el culto los cátaros y los valdenses; más tarde los husitas y los protestantes. Les siguieron los jansenistas y los católicos adictos al racionalismo librepensador. Siendo así que tal oposición se fundaba en una parte en falsas ideas respecto del dogma y por la otra en principios erróneos respecto del culto, la Iglesia defendió resueltamente la necesidad de mantener la lengua latina en el uso litúrgico (Trid. sess XXII, de sacrificio Missae, can. 9; Propositio Quesnellii damn. [86, Dz 1436]) Un mensaje cultural único, no sometido a alteraciones inherentes a las lenguas vivas, conserva más fácilmente la pureza de la fe y fomenta poderosamente la unidad entre los fieles. Tampoco debe olvidarse que la liturgia se dirige en primer lugar a la gloria de Dios y no simplemente a la edificación de los fieles. Por otra parte, el rico tesoro religioso, contenido en las oraciones de la Iglesia, puede ponerse al alcance del pueblo de muchas maneras, especialmente en sermones que instruyan acerca de la liturgia; están obligados a dar tal instrucción a los sacerdotes que tienen cura de almas (Trid., sess, XXII, c. 8).

Ludwig Eisenhofer

Compendio de Liturgia Católica

Ediciones Herder, Barcelona, 1963. Parágrafo 28.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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