Panorama Católico

Motu proprio subito!

El martes 13 de marzo se conocerá el documento con las conclusiones del Sínodo de Obispos sobre el tema de la Eucaristía. Se esperan algunas medidas prácticas para encaminar el caos litúrgico, las cuales serán, muy probablemente, ignoradas por la mayoría de los obispos. Sin embargo, marcaría la auspiciosa reversión de una tendencia.

El martes 13 de marzo se conocerá el documento con las conclusiones del Sínodo de Obispos sobre el tema de la Eucaristía. Se esperan algunas medidas prácticas para encaminar el caos litúrgico, las cuales serán, muy probablemente, ignoradas por la mayoría de los obispos. Sin embargo, marcaría la auspiciosa reversión de una tendencia.

Escribe Marcelo González

En nuestro comentario editorial de la semana pasada exponíamos algunas ideas que son convicción de un importante sector de la Iglesia: la necesidad de atacar la crisis por el lado de la liturgia. Por ella llegó a los fieles. Por ella podrán los fieles recuperar la claridad doctrinal. Y no solo los fieles, también el clero, mayormente desorientado. Y sobre todo, por ellas se dará a Dios un culto aceptable, porque ese es el primer y principal objeto del culto, el latréutico, dar gloria a Dios.

Esta semana hemos dedicado una parte de nuestra edición al tema. Sin embargo cabría hacer una síntesis de varios artículos y noticias publicados en francés e inglés, algunos parcialmente traducidos y que podrían muy bien haber dado pie a un suplemento de actualidad litúrgica. O al menos un corpus de conjeturas sobre lo que se viene. En medio de la lectura de todo ese material nos sorprendió (a medias) el anuncio oficial de la presentación del documento postsinodal.

Será un martes 13… y si no supiéramos que los alemanes no tienen mucho sentido del humor, lo atribuiríamos a un designio papal. Veamos una síntesis puntual de lo que se dice por estos días:

Monseñor Michael Schmitz, Vicario General del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, (institución que conserva la liturgia tradicional bajo la protección de la Comisión Ecclesia Dei) y superior del Distrito de Norteamérica, el lunes 19 de febrero visitó la sede de Washington de la Sociedad Americana para la Defensa de la Tradición, Propiedad y Familia, y en una conferencia sobre el tema “El Renacimiento de la Liturgia Romana Clásica” deslizó algunos datos interesantes. Brian Mershon, brillante columnista de varias publicaciones católicas, lo entrevistó para la revista Envoy.

Monseñor Michael Schmitz dijo: “Puedo afirmar que el documento está listo”.

En síntesis:

1) El Motu Propio está listo.

2) La Misa de 1962 permanecerá tal como está. Esto incluye el calendario litúrgico.

3) El documento autorizará a los sacerdotes con fuerza de ley, sin que los obispos puedan poner impedimentos, inclusive se atenderán los pedidos de los fieles, aunque ningún sacerdote “motu proprio” (valga la expresión) decida rezarla.

4) En caso de oposición del obispo, deberá hacerlo por escrito. El sacerdote o los fieles tendrán una instancia apelatoria ante la Comisión Ecclesia Dei (Dios les de fuerzas para atender los millares de reclamos).

5) La Exhortación Apostólica post-Sinodal sobre la Eucaristía podría incluir un llamado al uso mayor del latín, la celebración ad orientem y el Canto Gregoriano. Podría haber una “opción” para que los sacerdotes incluyan el “Suscipe Sancte Pater”, oración que destaca el valor propiciatorio del santo sacrificio, al comienzo del canon romano recortado, (conocido ahora como “Plegaria Eucaristica I).

Esto lo confirmaremos el martes, de modo que el resto de los datos tomarán un realce más verosímil en caso de que las cosas de den así.

Finalmente, Marini ¿se va?

Otro dato muy auspicioso de la misma fuente asegura que Mons. Piero Marini, el terrorista litúrgico oficial del Vaticano, ya tiene destino (promoveatur ut removeatur) en algún arzobispado, dejando lugar vacante a algún liturgista del paladar papal y seguramente del nuestro. Dios proteja a las ovejas de este nuevo “pastor”.

Es interesante el remate de la entrevista: ”Si Dios, durante 2000 años se toma el tiempo y el esfuerzo de instruirnos sobre el modo como quiere ser glorificado ¿como podría alguien, por el solo hecho de haber leído un par de libros sobre liturgia, creer que lo puede hacer mejor que el Espíritu Santo?”, dijo con gracia el sacerdote, aludiendo a la artificialidad del Novus Ordo y los caprichos de su inspirador, Mons. Bugnini (y de Marini). Y concluyó diciendo: “Si creyera esto debería ser recompensado conforme a su propia estupidez”.

Amén, Mons. Schmitz, amén.

Paix Liturgique

Otra fuente que manifestó tener datos ciertos sobre estos temas: fue el movimiento Paix Liturgique, de Reims, Francia. Sus datos son de un tenor similar:

Los miembros del colectivo – a propósito de su reciente viaje a Roma y su encuentro con Monseñor Camille Perl, secretario de la Comisión Ecclesia Dei- reiteran la inminencia del Motu Propio: "¡El Motu Propio que liberalizará la Santa Misa de San Pío V, tan esperado, será publicado antes de las Pascuas! Nuestro Santo Padre lo quiere firmemente".

?También nos presentan los interesantes puntos que, según ellos, contemplará el Motu Propio, que a diferencia de Ecclesia Dei de 1988, será compulsorio: "El próximo motu propio no se limitará a esa simple invitación. ¡Obligará!":

?1.- Todo sacerdote que desee decir la Misa tridentina, lo podrá hacer en privado.

2.- Cualquier grupo de fieles vinculado al rito de San Pío V podrá ir a ver a su párroco o a un padre de su ciudad para pedirle este rito. El padre podrá aceptar sin consultar a su obispo.

?3.- Si el párroco y los otros sacerdotes diocesanos, no quieren celebrar en “el antiguo rito”, los fieles podrán apelar a todo sacerdote de una comunidad que lo desee.

?4.- Si un grupo de fieles pide dicho rito de San Pío V, pero no encuentra ningún sacerdote, ni local, ni de una comunidad que pueda responder a su deseo; este grupo podrá escribir a la comisión Ecclesia Dei que trabajará por encontrar una solución, un sacerdote, una comunidad…

Rorate Caeli nos informa sobre lo que Le Figaro dice saber:

Misa Latina: Benedicto XVI se toma su tiempo.

Por Hervé Yannou (en el Vaticano)

Publicado el 3 de marzo de 2007

El proyecto de liberalización de la celebración de la Misa latina según el rito tradicional no está cajoneado. El documento está sobre el escritorio de Benedicto XVI. Falta que se dé a conocer cuándo y cómo decidirá publicarlo, pues tiene un gran interés para él [lui tient à coeur] y cuál será su contenido exacto. La rebelión del episcopado francés cuando se supieron las primeras noticias sobre el documento en otoño pasado [primavera para el hemisferio sur] han afectado profundamente al Papa. La percepción de la cuestión de los católicos integristas [sic] no es la misma en ambos lados de los Alpes. Los diplomáticos de la Santa Sede no han entendido siempre la constitución de los partidos y las facciones políticas de esta “guerra litúrgica”.

La Curia Romana está dividida… Benedicto XVI se toma su tiempo para preparar la publicación y la recepción de este texto. Podría haber cambiado la naturaleza jurídica del decreto. Podría hacerlo público inmediatamente después de la publicación de las conclusiones finales del Sínodo de la Eucaristía, reunido en octubre de 2005. Esperadas durante varios meses, las conclusiones papales sobre las reflexiones de los obispos de todo el mundo abordarían la cuestión de la celebración de la misa. El texto podría incluir algunas directivas. Benedicto XVI ya ha anunciado la inminente publicación de esta exhortación…

De hecho esto es lo que ocurrirá el martes 13.

Del lado tradicionalista canónicamente incorrecto…

En la Carta a los Amigos y Benefactores aparecida en Dici el 7 de marzo (todavía no traducida al castellano) y en diversas entrevistas augura una expectación calma de parte de los sectores que han peleado con más dureza la restitución de la liturgia tradicional.

Mons. Bernard Fellay, Superior General de la FSSPX asegura que el cambio, una vez producida la autorización, se dará a modo de restauración gradual. Después de esto –conforme las condiciones y la forma que tome el documento- se espera un levantamiento de sanciones canónicas, pero ahora le toca mover a Roma. Lo más importante será la discusión sobre las doctrinas del Concilio Vaticano II que consideran incompatibles con el Magisterio perenne de la Iglesia.

El último comunicado oficial del Vaticano hacia la Fraternidad San Pío X ha sido una carta de felicitación por su reelección como superior, aunque no han recibido ninguna nota de agradecimiento por la ofrenda de dos millones quinientos mil rosarios por el Santo Padre.

En diversas oportunidades el obispo tradicionalista ha repetido que dentro del Motu Proprio “hay algo para nosotros”. ¿Una propuesta canónica? Sea lo que sea, no es el tiempo, sería inútil, antes quedan muchas cuestiones por resolver, cuestiones atingentes a la doctrina.

Así pues, están las cosas. Ahora hay un horizonte, el martes 13. Ese día quizás nos marque otro horizonte más amplio.

Oremus pro Pontifice nostro.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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