Panorama Católico

Müller llama “herético” a Tucho Fernández

El cardenal alemán le apunta a disparates tuchenses sobre eclesiología, ¿querrá su desplazamiento sin enfrentar directamente a Francisco en el terreno de la doctrina moral?: Müller ha sido parco y más bien sinuoso en sus críticas a Amoris Laetitia, aunque nadie desconoce su oposición. 

Es un típico tiro indirecto. No por la persona puesta en al mira, sino porque, aunque le señala errores doctrinales de índole eclesiológica, sin duda el Prefecto Müller apunta a poner en evidencia los desvaríao de un “consejero estrecho” de Francisco. Tucho Fernández opina sobre todo, pero le da letra propia, se copia a sí mismo en los textos que escribe para Francisco, y que no son teorías remotas sino de consecuenciaa inmediataa: la Amoris Laetitia.

El cardenal alemán le apunta a otros disparates tuchenses, ¿querrá su desplazamiento sin enfrentar directamente a Francisco en este terreno?: Müller ha sido parco y más bien sinuoso en sus críticas a Amoris Laetitia, aunque nadie desconoce su oposición. A la espera de que sea el comienzo de una contraofensiva tras este misterioso silencio de los cardenales más militantes a favor de la doctrina tradicional durante los sínodos, traducimos esta parte del texto de Sandro Magister en Settimo Cielo.

 

En una entrevista del último número de “Herder Korrespondenz” el Cardenal Gerhard L. Müller ha ha dado nada menos que la calificiación de “herético” a alguen que pasa por ser “uno de los más estrechos consejeros del papa”.

Esto es lo que ha dicho el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe:

“La enseñanza sobre el papado como institución divina no puede ser relativizada por ninguno, porque esto significaría querer corregir a Dios mismo […] Desde hace algún tiempo se ha presentado en ciertos medios de comunicación a alguien como uno de los los consejeros más cercanos al papa, y, según este, es muy posible trasladar la sede del papa a Medellín o esparcir los oficios de la Curia Romana en diferentes iglesias locales. Esto es fundamentalmente erróneo y también herético [sogar häretisch]. En esta materia basta leer la constitución dogmática “Lumen gentium” del Conciclio Vaticano II para reconocer la absurdidad eclesiológica de este juego mental. La sede del papa es la Iglesia de san Pedro en Roma”.

Müller ha agregado que la misión explícita de san Pedro, de “guiar la Iglesia toda como pastor supremo”, ha sido transmitida “a la Iglesia de Roma y con ella a su obispo, el papa”. Y esto “no es un juego organizativo, sino que cumple la función de preservar la unidad dada por Dios” y resguarda también “el rol del alto clero de la Iglesia romana, los cardenales, de ayudar al papa a ejercer su primado”.

No es difícil adivinar quién es aquí el que Müller pone en la mira. Es el arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires y confidente de larga data de Jorge Mario Bergoglio, y además, efectivamente, su teólogo de confianza y principal redactor de sus documentos mayores, de la “Evangelii gaudium” a la “Amoris laetitia”, esta última inclusive saqueando partes de artículos escritos por el propio Fernández hace diez años…

Fuente: Setimo Cielo

Traducción Panorama Católico

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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