Panorama Católico

Ni Zurdos ni p…

El tema Maccarone pesa enormemente en el espíritu de los católicos argentinos. Por más “silencio oficial” que se imponga, el cuerpo eclesial sano, aun sintiendo el alivio de haber vomitado una sustancia tóxica, conserva a la vez el regusto acre de la depuración emética.

Escribe Marcelo González

Una carta.

El tema Maccarone pesa enormemente en el espíritu de los católicos argentinos. Por más “silencio oficial” que se imponga, el cuerpo eclesial sano, aun sintiendo el alivio de haber vomitado una sustancia tóxica, conserva a la vez el regusto acre de la depuración emética.

Escribe Marcelo González

Una carta.

Estimado Sr. Editor de Panorama Católico Internacional: hace tres semanas estuve en Santiago del Estero por motivos laborales. La población vive llena de temor a la persecución y a la pérdida del escaso empleo, en gran porcentaje, de tipo estatal. La miseria es atroz… los chicos vagan por el centro desnutridos y descalzos, la tristeza destila por todas partes.

Quiero avisarle al “cráneo” que sacó esa foto, (*) que a muy pocas cuadras y pintado con el mismo aerosol – y la misma caligrafía- azul hay una pintada que reza “aniquilamiento a la subversión”. El atraso de Santiago tiene tantos años como el último golpe militar. ¿A qué se llama “zurdo”? ¿Acaso a aquellos que optan por los pobres, los desamparados, los sin hogar? ¿Acaso nuestro sistema de gobierno no se denomina “republicano”? ¿Acaso no se permite el disenso? ¿Acaso todos los cristianos católicos debemos voto de obediencia al poder?

Me da mucha lástima que quienes se presumen de “católicos” sean tan profundamente antievangélicos. La apología de la violencia es un delito.

atte.
(firma real de una lectora de Panorama Católico)

(*) La fotografía que ilustraba nuestro editorial anterior

Vamos a responder a esta carta, cuya intención no dudamos es honesta y sincera aunque poco ilustrada en temas de doctrina y con una visión más sentimental que prudente.

Hagamos un poco de historia

El testimonio de la lectora parece inapelable: “La población vive llena de temor a la persecución y a la pérdida del escaso empleo, en gran porcentaje, de tipo estatal. La miseria es atroz… los chicos vagan por el centro desnutridos y descalzos, la tristeza destila por todas partes”.

¿Esto es hoy Santiago del Estero? De ser así, ¿quién tiene la culpa? La dictadura militar, Alfonsín, Menem, los Juárez, Duhalde, Kirchner (lleva ya dos años y medio de gobierno y un largo período de intervención de su delegado personal, Pablo Lanusse) y luego el gobierno actual, “elegido por el pueblo”. Todos estos gobiernos nacionales y provinciales han pasado o están pasando y “los chicos vagan por el centro desnutridos y descalzos, la tristeza destila por todas partes”. ¿Cuánto tiempo y cuántos recursos se necesitan para que una provincia como Santiago del Estero llegue a tener un decoroso nivel de vida?

Debemos asumir que ahora tampoco se hace nada por los más pobres. Ahora que gobiernan los progresistas que están “a favor de los pobres”… Ni siquiera el asistencialismo más elemental.

Sueldo, Maccarone y después…

Enfoquemos el tema desde el punto de vista eclesiástico. Los dos últimos obispos han “hecho su opción por los pobres”, como pide la lectora. Se “han comprometido con la realidad social de Santiago”. Resultado: “La miseria es atroz… los chicos vagan por el centro desnutridos y descalzos, la tristeza destila por todas partes”. Han tenido no menos de 15 años entre ambos para hacer una obra evangelizadora y de dignificación social…

¿Qué pueden hacer un obispo y unos pocos sacerdotes frente a esa realidad abrumadora? preguntará con fundada razón algún lector. No vamos a poner aquí el ejemplo de Don Bosco, ni de San Felipe Neri, ni de San Luis Orione. No, vamos a casos más cercanos. Cercanos en el tiempo y en la geografía. Añatuya, el lado más pobre de la provincia de Santiago del Estero. Mons. Gottau y Mons. Baseotto. Dos “ultraconservadores”, al punto tal que el último celebra la misa Tridentina… algo que tanto rencor le ha ganado por parte de muchos de sus hermanos (caínicos) en el episcopado. Bien, los invitamos a conocer la obra de la Fundación Mons. Gottau, erigida por Mons. Baseotto para canalizar las innumerables donaciones para obras de caridad que realizaron estos dos obispos, bajo los mismos gobiernos, en circunstancias mucho peores y además predicando el amor evangélico y no el odio de clases.

Sueldo, Maccarone y buena parte de su clero, en lugar de predicar el Evangelio han hecho proselitismo marxista, han buscado instalar la lucha de clases y el vedetismo político (recuerden la penosa actuación de Maccarone cuando el inflado “crimen de la Dársena”, comparable con la monja Pelloni y el caso María Soledad) y han mantenido a la gente en la miseria, caldo de cultivo revolucionario, fermento de la “guerra social”.

Claro que Mons. Gottau primero y Mons. Baseotto después recorrían las parroquias ricas de Buenos Aires pidiendo por caridad para el sostenimiento de sus feligreses, los más pobres de la Argentina, acto repudiable según la mentalidad marxista, porque desacelera los procesos revolucionarios. Y luego viajaban por todos lados a mendigar evangélicamente para sus pobres fieles, o golpeaban las puertas de las embajadas y de los ministerios y de las casas de los más pudientes. Horrible pecado de communicatio con los ricos y poderosos, pidiéndoles la limosna que borra la multitud de los pecados, si hemos de creer en los textos sagrados. Y, además, no tenían amistades particulares con remiseros. Y bajo el sol santiagueño del verano (algo digno de sentirse) recorrían kilómetros y kilómetros para visitar hasta el último de sus fieles y asistirlo en sus necesidades espirituales y materiales. Dos verdaderos pastores buenos.

¿Entonces ya no hay pobres en Añatuya? Naturalmente, siempre los habrá. Pero la Iglesia los atiende con solicitud y caridad por amor a Cristo. Y estos pastores de vida ejemplar y frugal han tenido, además, la valentía de denunciar graves peligros para la patria y la Iglesia, como el avance de las adineradas sectas protestantes, financiadas por los EE.UU… y la guerrilla marxista.

El Santiago macarronico

Veamos la maccarronica realidad de Santiago del Estero hoy: en el horrible video que produjo la destitución del obispo sodomita hay un relato (viva voce del interesado) en el que se habla de sus relaciones (políticas) con Kirchner. “… allí Maccarone habla de las veces que se reunió con Kirchner y como “el presidente fue el único que hizo algo”, además de “las operaciones de los DDHH” a los efectos de llevar adelante las políticas Marxistas, o las que les gusta al presidente.” Sin duda ha habido una venganza, pero “esto no escapa al hecho que fue un vuelto por las acciones de Maccarone a favor la pro guerrilla en Santiago, ni tampoco las movidas de Kirchner contra empresarios y políticos en Santiago. Donde se usó el doble crimen de la dársena, para “movidas económicas” para quedarse con bienes. Nada importó realmente del crimen, sino negocios. Si se cuestionó a los Juárez por la impunidad, no menos llamativo son CURI y el Gobierno de la intervención”. (Informe del SEPRIM, que incluía el video).

Se sabe que en Santiago operan grupos vinculados a las FARC colombianas bajo el nombre de MOCASE, “Movimiento Campesino de Santiago del Estero“. Este movimiento, muy relacionado con las organizaciones que se reúnen anualmente en el llamado Foro Social, se dedica a ocupar tierras, al mejor estilo de las zonas liberadas por los movimientos guerrilleros rurales, solo que lo hacen bajo el amparo de las autoridades provinciales y con la benevolencia de las nacionales. Tiene el apoyo de dirigentes marxistas internacionales como Chávez y Evo Morales (dirigente cocalero que maneja Bolivia) y la simpatía de todos los movimientos revolucionarios que plantean la estrategia de la guerra social (Madres, Hijos, Abuelas, Quebracho, piqueteros, etc.) En esto estaban Sueldo y Maccarone. En realidad, este último apuntaba mucho más arriba, a un arzobispado de primera línea, inclusive al Primado, previa escala en Rosario o en el Castrense. Sin duda, era el obispo preferido de Kirchner.

La “Catequesis Familiar Santiagüeña”.

Los casos de esta prédica ideológica son muy numerosos. Es lo que se vive cotidianamente. Pero nos limitaremos a ejemplificar con un par de testimonios más tangibles al lector. Hemos recibido un dossier -que es copia de uno que está en manos de las autoridades eclesiásticas vaticanas. En él, el Dr. Luciano Paván, padre de familia y abogado santiagueño, dirige cartas al ex obispo Maccarone, al actual administrador apostólico, Mons. Villalba y al Nuncio Apostólico, Mons. Adriano Bernardini. Dichas cartas denuncian la “catequesis de primera comunión” implantada en la mayoría de las parroquias de la diócesis de Santiago del Estero. El caso ha tomado estado público en medios locales. Un alto porcentaje de los párrocos y catequistas imparten adoctrinamiento ideológico marxista a niños de 8 y 9 años.

Tomemos algunos ejemplos de los textos pseudocatequéticos que circulan bajo el nombre de “Catequesis Familiar Santiagüeña. Grupos de Padres”, cuyos autores son René Mitre, Esther Rueda, Ermilia Jiménez de Romén, Mary de Paz, Manini Trejo, Lila Romero, Chini Jiménez, Hna. Evangelina Quiroga, Marily Prados, Noemí González, Hna. Antonia Medrano, Reyna de Corononel, Blanca Ferreiro, Norma Leyva, Delfina de Armayo, Patricia Alcalde, Alejandro Cárdenas, Juana de Castaño, Nora Ahumada, Roger Navarrete, Paula Guzmán, Angel Stancampiano, Ricardo Cárdenas, Padre Sergio Lamberti, Padre Alwin Nagy. A todo ellos Maccarone mismo les ha enviado una carta “desautorizando” el libro, que sin embargo sigue circulando en las librerías católicas y en los cursos parroquiales.

Ejemplo 1) Capítulo “Nuestro Barrio y nuestra sociedad”. Objetivo: Descubrir que trabajar como vecinos ayuda en la construcción de una nueva sociedad. Sigue una “oración”. Te alabamos, Señor, Padre, porque continuamente a lo largo de los años suscitas vocaciones firmes, de mujeres y varones de servicio, que trabajan por el bien, que dejan su vida en la entrega cotidiana, para que vivan más y mejor. Amén. Luego de hacer un trabajo de emparche de textos del libro del Éxodo (usando los que mejor se adaptan a la confusión de los jóvenes estudiantes y donde se habla de la opresión de los judíos bajo los egipcios, la liberación, etc.) vienen las preguntas para las reflexiones: ¿Será esta la voluntad de Dios: que unos cuantos se aprovechen de los demás? ¿Por qué? ¿Qué podemos hacer nosotros para que cambie nuestra realidad? ¿Qué tipo de opresión sufrían los israelitas en Egipto? ¿Qué tipo de opresión vivimos hoy? Naturalmene, el catequista guía las respuestas…

Luego viene un anexo en el que se responde a las doctrinas del “neoliberalismo” con conceptos de carácter estatista. Teorías económicas al menos discutibles ¡para niños de 8 y 9 años! Previamente se ha establecido la diferencia entre “masa” y “pueblo”, la cual consiste básicamente en que el “pueblo” está encuadrado… para la movilización, naturalmente, mientras que la “masa” es indiferente a la opresión y la injusticia.

Nos preguntamos ¿y el catecismo?

Ejemplo 2) Capítulo “Jesús el Profeta”. Objetivo: Descubrir que Jesús, el Profeta, anunció el Reino de Dios para todos y denunció el pecado que se opone al proyecto de vida. (sic) El que pueda entender…

Item 2. Hecho de Vida: “Escucha esto, Teresa: el otro día, cuando fui al mercado, a comprar, ví que uno de los policías le pegaba a doña Juanita, porque quiso defender a un joven a quien le querían quitar su venta callejera, con la cual se ganaba el pan para vivir”. Caso ejemplar de “represión”. La pobre Juanita fue apaleada por un policía por defender a un vendedor ambulante. Represión vs. pobres. Doña Juanita “tiene conciencia”. La masa no.

Luego siguen las preguntas para la reflexión: ” ¿Conoces situaciones como estas? ¿Ustedes creen que la señora Juanita se metió en cosas que no eran suyas? ¿Por qué? Cuando te encuentras en una situación parecida ¿cómo reaccionas? ¿Por qué? ¿En tu familia se dan situaciones parecidas? Explica. Observen la burda dialéctica que inclusive se traslada a la vida familiar, poniendo al niño en duda sobre la conducta de sus padres o familiares. Crudo ataque a la autoridad paterna.

La “catequesis” termina con el siguiente compromiso: “Teniendo en cuenta las situaciones reflexionadas en el hecho de vida, y pensando en muchas otras que vivimos como familia, comunidad y sociedad. (sic) Los anacolutos y frases sin sentido abundan en la redacción de esta obra, lo cual la hace más confusa e imprecisa. Piensen que esto es una guía que el “catequista” usa para dar su clase. Es decir, sobre estos textos viene la doctrina “verbal”.

Ejemplos: Cuando en la comunidad se beneficia con los planes “Jefes de Hogar”, con bolsines por amiguismo, descuidando al que verdaderamente necesita. Cuando las entregas de casas se hacen por clientelismo político. En los chicos de la calle, explotados por los adultos que los hacen trabajar no respetando sus derechos. Cuando se venden las tierras por intereses económicos o políticos olvidando los derechos de aquel que la habita por muchos años (Ley Veinteñal)”. Pasajes como este parecen dirigidos más a los padres que a los niños, a los que imaginamos bostezando o papando moscas. Por eso es “catequesis familiar”. Tampoco descartamos la torpeza pedagógica del equipo de redacción. Pero la intención es evidente.

En otros párrafos se invoca a Dios para que envíe luchadores sociales como Mons. Angellelli y el Padre Mugica. Hay textos dedicados a la “distribución de la riqueza” con la famosa gráfica de la copa: “el 20% de la población mundial posee el 88% de los recursos mundiales”, etc. Lo cual puede ser cierto, pero no materia de estudio de niños y mucho menos planteado como una lucha de clases.

Por otra parte, es recibimos también la copia de una denuncia elevada a la nunciatura apostólica, por Graciela Orellana de Laprovitta, catequista de la Diócesis de Santiago del Estero. Ella “acude al Santo Padre por Su Dignísimo intermedio, para que tenga conocimiento de la manera en que se destruye nuestra Sagrada Religión desde los púlpitos. Antes de acudir a este medio hemos agotado en forma verbal y escrita los reclamos y denuncias al Sr. Obispo Juan Carlos Maccarone del que solo hemos conseguido una respuesta ambigua, en síntesis nada”.

La denunciante acusa al presbítero Ariel Álvarez Valdéz, formador del Seminario Diocesano, de la escuela de Catequesis y de innumerables cursos bíblicos de desacralizar y descalificar la Biblia como Palabra de Dios. Producto de su prédica se ha formano un grupo de sacerdotes que niegan públicamente en sus homilías la virginidad de la SSma. Virgen María, la naturaleza Divina de Jesús, la existencia del Demonio, del infierno, etc. En cuando a lo moral, ponen como temas discutibles el aborto, la eutanasia y el “matrimonio” entre homosexuales. Alude más adelante en su carta documento dirigida al Nuncio Apostólico al tema del adoctrinamiento ideológico de los niños de primera comunión del que ya hablamos in extenso. La denuncia tiene fecha del 4 de agosto de 2005.

Es evidente que esta “catequesis” no refleja las enseñanzas de la Iglesia. Es el fruto de años de desviaciones doctrinales y sus consecuentes y penosísimas desviaciones morales, por todos conocidas. Es un método de adoctrinamiento para que los fieles conciban una sociedad cuyo eje no sea la caridad cristiana y los preceptos de la doctrina social de la Iglesia, sino la lucha entre opresores y oprimidos, organizados no ya como “masa” sino como “pueblo” (cuadros dirigentes) y dispuestos a la lucha contra toda forma de autoridad, a fin de producir una revolución social. A lo cual se suma -naturalmente- el relativismo moral, tantas veces denunciado por el Santo Padre.

Pues bien, a la lectora que nos advierte que “La población vive llena de temor a la persecución y a la pérdida del escaso empleo, en gran porcentaje, de tipo estatal. La miseria es atroz… los chicos vagan por el centro desnutridos y descalzos, la tristeza destila por todas partes” le respondemos: ¿qué han hecho los pastores y una gran mayoría del clero santiagueño por ellos? Más allá de su vedetismo mediático, nada bueno. Hundirlos más en la confusión, en la miseria y el abandono espiritual. De donde ¿no se justifica, acaso, el hartazgo manifestado por el grafitti en cuestión?

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