Panorama Católico

Niveles de visita y niveles de agresión

Nuestra web ha dado un salto cuantitativo en sus niveles de visita, que seguimos con cierta prolijidad. En los últimos dos meses subimos un 50% el número de entradas y casi el equivalente en cuanto a las visitas.

Escribe el Editor y Responsable

Nuestra web ha dado un salto cuantitativo en sus niveles de visita, que seguimos con cierta prolijidad. En los últimos dos meses subimos un 50% el número de entradas y casi el equivalente en cuanto a las visitas.

Escribe el Editor y Responsable

También ha habido un cambio cualitativo. Se ha elevado notoriamente el nivel de agresividad en los comentarios. Tenemos viejos lectores que disienten con nosotros, pero con quienes hemos establecido una convivencia pacífica y hasta un recíproco afecto.

Algunos se toman la molestia de enviarnos enjundiosas cartas privadas para señalarnos errores, discordancias, etc. Esto lleva tiempo y aunque la crítica sea dura nos honra saber que nuestra web merece la atención de personas eruditas no solo por simpatías, digamos así, “ideológicas” sino porque la consideran de interés.

Aumenta también el número de sacerdotes que se acerca a nosotros por distintos temas. Nos alegra y reconforta la confianza que significa poner su nombre en nuestra web o en nuestro mail.

Tenemos la impresión de que PCI, con todas sus deficiencias, ha sentado ya sus reales en una porción significativa del clero argentino y se extiende. Nos es más difícil mensurar el de otros países, pero estamos presentes en muchos.

¿Para qué decimos esto? Para animarnos. Nosotros mismos y a nuestros lectores fieles, algunos de los cuales han sugerido por allí cerrar los foros para evitar a quienes vienen “a fastidiar”. Creemos que el rascado es señal de picor. Y si pica es porque surte efecto. El resto está en Dios.

Un pedido, una súplica a todos: el buen tono, la corrección (vale el humor, por cierto) y sobre todo el deseo de hacer la obra de misericordia en cada respuesta. No es una competencia, es un tiempo dedicado al apostolado que nos suma para la vida eterna.

Vale.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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