Panorama Católico

No aclaren, que oscurece

Aclaración del arzobispado de Mendoza por un sacerdote suspendido

Mendoza, 10 Jul. 08 (AICA)

Arzobispado de Mendoza

Ante la publicación en medios españoles de la noticia de la suspensión en su ministerio de un sacerdote español acusado de presunto abuso sexual y la referencia de un título honorífico para ese presbítero solicitado oportunamente, el arzobispado de Mendoza aclaró, en un comunicado, que monseñor José María Arancibia “reconoce con dolor haber sido engañado en su buena fe, ya que el mencionado presbítero ocultó entonces sus antecedentes”, y afirma que “de la situación ahora conocida, esta diócesis ha dado debida cuenta a la autoridad eclesiástica que corresponde”.

Aclaración del arzobispado de Mendoza por un sacerdote suspendido

Mendoza, 10 Jul. 08 (AICA)

Arzobispado de Mendoza

Ante la publicación en medios españoles de la noticia de la suspensión en su ministerio de un sacerdote español acusado de presunto abuso sexual y la referencia de un título honorífico para ese presbítero solicitado oportunamente, el arzobispado de Mendoza aclaró, en un comunicado, que monseñor José María Arancibia “reconoce con dolor haber sido engañado en su buena fe, ya que el mencionado presbítero ocultó entonces sus antecedentes”, y afirma que “de la situación ahora conocida, esta diócesis ha dado debida cuenta a la autoridad eclesiástica que corresponde”.

El texto del comunicado es el siguiente:

“El presbítero Francisco Sirvent Domínguez estuvo algunos días en Mendoza hace un par de años y ofreció algunos servicios a la Diócesis: orientación para la formación de un nuevo Tribunal eclesiástico de 1ª instancia, y ayuda económica, a través de la Fundación San José, para el sostenimiento de los sacerdotes ancianos y el Seminario de Mendoza.

“En razón de ello se solicitó el título con que aparece en el Anuario Pontificio. La ayuda y servicios ofrecidos nunca se concretaron.

“El arzobispo reconoce con dolor haber sido engañado en su buena fe, ya que el mencionado presbítero ocultó entonces sus antecedentes. De la situación ahora conocida, esta diócesis ha dado debida cuenta a la autoridad eclesiástica que corresponde”.

Fuente: Aica

Comentario Druídico:

Mons. Arancibia reconoce que “hace un par de años” que es como decir, in illo tempore, el presbítero Francisco Sirvent Domínguez estuvo algunos días (sic) en Mendoza.

“Ofreció algunos servicios” y en razón de esta oferta “se pidió el título” (es decir, él, Mons. Arancibia, gestionó o concedió el título) con que aparece en al anuario pontificio. Es decir, el presbítero Sirvent ¿“compró” su título a canje de servicios que ni siquiera fueron realizados? ¿Simonía? No podemos creer algo así.

“El arzobispo reconoce con dolor haber sido engañado en su buena fe”. A todos nos ha pasado. Pero que le pase a un obispo… defraudado por no averiguar los antecedentes de alguien a quien encargó servicios (¿rentados? ¿pagados? aunque aparentemente no prestados, según el  arzobispo) y ligados a la concesión de un título honorífico -que el presbítero itinerante habría de usar para engatusar a otros- título no retirado después de que el “presbítero” se fue sin prestar los servicios prometidos…

Esta aclaración es muy confusa…

  

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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