Panorama Católico

No lloreis por mí (llorad más bien por vosotros y por vuestras traducciones)

Mons. Williamson ha publicado un comentario en su blog Dinoscopus. Ofrecemos nuestra traducción, francamente más precisa que las que circulan en distintos blogs. Creemos, asimismo, que nuestro Druida debe hacer algún comentario.

Mons. Williamson ha publicado un comentario en su blog Dinoscopus. Ofrecemos nuestra traducción, francamente más precisa que las que circulan en distintos blogs. Creemos, asimismo, que nuestro Druida debe hacer algún comentario.

 "No llores por mí, Argentina", ni tampoco los lectores de los "Eleison Comments" de ningún otro lado del mundo, porque vosotros podéis haber pensado que los últimos dos meses han sido difíciles para el Eleison Commentator, pero, en verdad, su condición es, como habitualmente, mucho mejor de lo que merece. "Tratad a cada hombre según sus merecimientos" dice Hamlet, "¿y quién podrá escapar de una azotaína?". (I)

Cuando el ataque mediático se desató hace un par de meses, siendo el Papa el primer objetivo, yo estaba bien protegido en el Seminario de La Reja. Los periodistas pululaban por todas partes, pero no pudieron llegar. Solo lamento haber tenido que dejar La Reja y la Argentina en circunstancias en las que no tuve la oportunidad de despedirme correctamente de muchos colegas y amigos latinoamericanos. Acepten los sacerdotes, los seminaristas y los laicos por este medio la expresión de mi real gratitud por los felices cinco años y medio que viví entre ellos. Que cada uno de los que ha rezado por mí reciba mi sincera gratitud. Celebraré desde mañana una novena de misas por todas vuestras intenciones.

Ni tampoco la Fraternidad San Pío X me ha abandonado cuando aterricé en Inglaterra. El Superior de Distrito de Inglaterra había contactado al amigo adecuado que tenemos en Londres de modo que hubiese una pequeña escolta policial suficiente para conducirme a través del hato de "caballeros de la prensa" acechando mi llegada, y desde entonces he sido atendido con el mayor esmero en la casa de la Fraternidad en Londres. Sin trabajo. Sin responsabilidades. ¿Quién se podría quejar?

Más aún, la cura de sueño parece que será prolongada. En una entrevista reciente ofrecida al semanario alemán "Der Spiegel", el Superior General de la Fraternidad es citado afirmando entre otras cosas, quizás bajo la presión de los medios -¿quien no advirtió el siguiente ataque de estos al Papa, de viaje por Africa, porque objetó los medios artificiales de control de la natalidad?- "Si Mons. Williamson permanece en silencio, si está fuera de la vista, esto sería realmente mejor para todos… Deseo que desaparezca de la vida pública por un largo período… El ha herido a la Fraternidad y dañado nuestra reputación. Nos estamos distanciando definitivamente de él…"

Por lo tanto, el futuro está en las manos de Dios. Desearía poder decir que objeto ser reducido al silencio, pero si la alternativa es ser reducido a decir solo aquellas cosas que los "caballeros de la prensa" no objetan, entonces creo que prefiero el silencio. Tiempo atrás, allá por 1985, en la publicación anual del "Iota Unum", el famoso análisis de Romano Amerio sobre las transformaciones del Vaticano II, el profesor italiano (II) anticipaba que podría venir un tiempo en que lo único que nos dejarían sería el silencio… Kyrie Eleison.

Londres, Inglaterra.

Fuente: Dinoscopus. Eleison Comments LXXXIX

Comentario Druídico: Mejor traducido, el comentario se entiende. Mons. Williamson acusa disgusto por su inactividad, y por las declaraciones de Mons. Fellay, pero también manifiesta que prefiere, si no puede decir lo que quiere, mantener el silencio. Por lo cual se interpreta en principio que acata la directiva de mantenerse en silencio, modo suo, ciertamente.

También declara, dos veces, que el Papa a sido el principal objetivo de los ataques, los que le conciernen a él como los que ha sufrido por defender la moral católica durante su viaje al Africa.

En fin, es obvio, pero a veces lo obvio…

Nota I, Hamlet, acto II, esc. 2. Diálogo entre Hamlet y Polonio sobre el modo de tratar a los comendiantes.
Nota II, Amerio, en realidad, era suizo.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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