Panorama Católico

Nos quieren imponer una Virgen que no es ni virgen ni maría

Para el sentir católico, tanto en el militante como en el que "no va a Misa", la virginidad de María está indisolublemente unida a su fe, como todo lo que a Ella se refiere. Lo dicen las crónicas de la masiva concurrencia de ayer a los santuarios marianos y lo saben muy bien los enemigos de la Iglesia.

por Giorgio Sernani
9 de diciembre de 2006

 

Para el sentir católico, tanto en el militante como en el que "no va a Misa", la virginidad de María está indisolublemente unida a su fe, como todo lo que a Ella se refiere. Lo dicen las crónicas de la masiva concurrencia de ayer a los santuarios marianos y lo saben muy bien los enemigos de la Iglesia.

por Giorgio Sernani
9 de diciembre de 2006

 

Por eso el ataque a Maria Santísima, que se hace con la película "El Nacimiento", acumulación de torpes engaños que distorsionan y mutilan hasta la misma Escritura, es un ataque frontal a la Iglesia.

Ataque lo llamamos, y de la mayor gravedad, porque se hace a nivel mundial, para envenenar con la herejía, manchar con la blasfemia, herir los corazones -¡escandalizar!- consiguiendo para ese vil propósito apoyos increíbles. Todos hechos que mueven a sacerdotes y laicos que conocen el tema, a afirmar que se trata de una película satánica. A medida que llegan las opiniones autorizadas desde distintos ambientes, se van advirtiendo y sumando más elementos que confirman esa afirmación.

Satanás es el padre de todo engaño y mentira. Es él quien escribió: "La verdadera historia del Nacimiento de Cristo". Uno de los elementos claves de la perfidia es gritarle a todos los hijos de la Iglesia con un furor impresionante, que la Virgen no es La siempre Virgen. Yo sentí ese grito con eco infernal cuando muestran con gran despliegue técnico, que el parto no es virginal, de modo tal de convencer a los espectadores católicos (mejor si son consagrados, mucho mejor si tienen autoridad) que nieguen los dogmas de la Inmaculada Concepción y la Virginidad perpetua, mientras también se ocupan de fabricar una "Virgen María" que no es ni virgen ni María, porque no es cumplidora de los mandamientos. ni humilde, ni orante, ni piadosa, ¡ni pura! (que me cuesta escribirlo!). Ni tiene imagen de Madre de Dios – ni de Inmaculada, ni de la Siempre Virgen -ni de Corredentora, ni de Medianera de todas las Gracias, ni de Reina y Señora del Universo ¡ni de Madre de la Iglesia! Si parece que los oímos: ¡Saquémosles esa Madre, y tendremos la Iglesia!

Ni nos recuerda los dulces títulos de las Letanías Lauretanas, ni mucho menos los innumerables himnos del Oriente cristiano, o las encendidas alocuciones de Padres, doctores y Pontífices, o los ejemplos de devoción que enseñan los santos, o los relatos de sus videntes. Ni se asemeja a las imágenes -mejores o peores- de nuestros templos o de nuestras casas, o las que llevamos pendiente del cuello. No se parece en nada a la Virgen María que cada uno de nosotros tiene en su mente y en lo más profundo de su corazón. Preguntémosle a alguien que vio el film: ¿Tú rezarías un Avemaría, o siquiera una jaculatoria, a esa maliciosa caricatura de Nuestra Señora?

No es María Santísima ésa que pretenden "vendernos". Pero atención -es importante saberlo y decirlo- ellos lo saben, porque creen tanto o más que nosotros en la misión que Dios le ha dado, y en los privilegios y dones que le dio para cumplirla- Y temen -sí, temen- a su pureza celestial. Por eso este ataque. Pero lo que no saben, es que el Señor, como dicen los curas de pueblo, "perdona todo, menos las ofensas a su Madre".

Dios quiera que se comprenda esta realidad, que de alguna manera nos está diciendo que su triunfo, que prepara el glorioso triunfo de Cristo, está muy cerca. En tanto, la consigna es mucha vida de sacramentos y oración reparadora -sobre todo ante el Sagrario-y la Caridad de desenmascarar la mentira con la verdad. Y para protegernos, acudamos a Ella, para que nos cubra con su Manto, perfumado con sus virtudes.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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