Una esperanza para Villa María

El 5 de mayo fue consagrado y tomó posesión de su cargo Mons. Samuel Jofré Giraudo, como 6° obispo de Villa María, Córdoba. Es un hombre piadoso, no enemigo de la liturgia tradicional, apegado a al derecho canónico, disciplina de la que es doctor.

El 5 de mayo fue consagrado y tomó posesión de su cargo Mons. Samuel Jofré Giraudo, como 6° obispo de Villa María, Córdoba. Es un hombre piadoso, no enemigo de la liturgia tradicional, apegado a al derecho canónico, disciplina de la que es doctor. Cercano al Opus Dei.

“El primer objetivo del obispo es la santidad del mismo obispo”, reflexionó monseñor Jofré en una entrevista difundida por el obispado de Villa María. En un diálogo con el área de prensa, el prelado destacó entre sus tareas la promoción de las vocaciones y el trabajo con la pastoral matrimonial. 

Metido de lleno en su nueva misión, señaló las cualidades a las que está llamado a profundizar: “Ante todo la oración personal, que el obispo sea un hombre de Dios. Otra actitud que se necesita es saber oír, especialmente al clero y a los fieles, y no dejar de enseñar la verdad objetiva con prudencia, delicadeza, valentía y fortaleza. Otra de las actitudes es gobernar, es decir, saber decidir oportunamente con prudencia y sostener esas decisiones con fortaleza”.

 
Enhorabuena por estos propósitos. Las fotografías de su celebración no infunden muchas esperanzas sobre su estilo litúrgico, si es que ese es SU estilo litúrgico, aunque sospechamos que más bien le fue impuesto para la circunstancia.
 
De algo hay certeza, este nombramiento no es de la era Francisco.

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