Panorama Católico

Ocho Mártires de la Guerra Civil Española

Nuevamente son elevados a los altares los católicos que han dado su vida por la Fe en la horrenda persecución comunista y anarquista de España, entre los años 1934 y 1939. Allí murió el argentino, criado en España, San Héctor Valdivielso. El Papa veneró a los ocho bienaventurados.

Nuevamente son elevados a los altares los católicos que han dado su vida por la Fe en la horrenda persecución comunista y anarquista de España, entre los años 1934 y 1939. Allí murió el argentino, criado en España, San Héctor Valdivielso. El Papa veneró a los ocho bienaventurados.

Esta tarde, el cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, presidió la celebración eucarística en la basílica vaticana y por encargo del Papa leyó la carta apostólica con la que el Santo Padre inscribió en el Libro de los Beatos a los venerables Siervos de Dios Josep Tá pies Sirvant y seis compañeros, presbíteros y mártires y a María de los Angeles Ginard Martí, virgen y mártir, de la Congregación de las Hermanas Celadoras del Culto Eucarístico.

Al concluir la celebración, Benedicto XVI bajó a la Basílica para venerar las reliquias de los mártires y dirigir unas palabras en castellano y catalán a los peregrinos españoles que habían asistido a la ceremonia.

“El ejemplar grupo de sacerdotes de la diócesis de Urgell -dijo el Santo Padre- inmolaron su vida durante la persecución religiosa en España por su fidelidad al ministerio sacerdotal, que ejercieron con gran entrega en las comunidades parroquiales que tenían encomendadas. Dando testimonio de su condición sacerdotal y, perdonando a sus perseguidores, dieron su vida invocando al Rey del Universo”.

El Papa pidió que estos sacerdotes beatos “intercedan por la diócesis de Urgell y las otras diócesis españolas, por las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por el crecimiento de todos los fieles en las virtudes cristianas”.

Hablando de la beata María de los Angeles, nacida en la diócesis de Mallorca, Benedicto XVI recordó que “sufrió el martirio en Madrid durante la misma persecución. Entregada totalmente al Señor en la vida religiosa, dedicaba largas horas a la adoración del Santísimo Sacramento, sin descuidar su servicio a la comunidad. Así se fue preparando para ofrecer su vida como expresión suprema de amor a Cristo”.

“Estos nuevos Beatos -terminó- son para todos nosotros un ejemplo vivo de identidad sacerdotal y de consagración religiosa. Demos gracias a Dios por el gran don de estos testigos heroicos de la fe. ¡Beatos Josep Tá pies y compañeros, y beata María de los Ángeles, rogad por las comunidades eclesiales de Urgell, de Madrid, de Mallorca, y de toda España! Amén”.

VIS 051031 (360)

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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