Panorama Católico

Odio antiguo y moderna Parsimonia

Persecución Para un viejo, como el que suscribe estas líneas, muchos acontecimientos que hoy vivimos sólo pudieron concebirse en una pesadilla. Hace 60 años –ayer nomás; no centenares- nadie hubiera imaginado que los degenerados impondrían orgullosamente sus perversiones, con amenazas penales por el delito de “homofobia”.

Persecución Para un viejo, como el que suscribe estas líneas, muchos acontecimientos que hoy vivimos sólo pudieron concebirse en una pesadilla. Hace 60 años –ayer nomás; no centenares- nadie hubiera imaginado que los degenerados impondrían orgullosamente sus perversiones, con amenazas penales por el delito de “homofobia”. Tampoco por entonces, pudo alguien presentir que los judíos se lanzarían a la persecución contra la Cruz u otros símbolos cristianos, acusando de antisemitas a las consiguientes protestas. Pero con toda seguridad, mucho menos se hubiera soñado que los principales encargados de la defensa del orden moral y el honor de Cristo, reaccionaran con tanta calma, o simplemente no reaccionaran. Peor aún, que algunos acogieran sonrientemente a los agresores, en aras de un amplio diálogo ecuménico. En este aspecto los acontecimientos se van desarrollando vertiginosamente, ocasionando efectos impensados. Como si los iniciales enemigos de Jesucristo hubiesen recobrado la vida, decididos a aplastarlo definitivamente después de la Resurrección; acaso contando con el abandono de los suyos. Como contrapartida, de antemano es bueno meditar que estos hechos desgraciados refuerzan la fe en N.S. Jesucristo viviente, con sus palabras en plena vigencia.

Juan E. Olmedo Alba Posse

Precedentes Ya en vísperas de la visita del Papa Juan Pablo II a Israel, el Gran Rabino de Jerusalén, Israel Meir Lau, lanzó una frontal diatriba contra la Cruz. De todos modos el Sumo Pontífice realizó la peregrinación a Jerusalén, más no con su habitual cayado sino con un bastón común. Y años después, cuando el arzobispo de Viena, en compañía de varios dignatarios quiso acercarse al Muro de los Lamentos, fue rechazado terminantemente por otro Gran Rabino. El cual además, consideró a la cruz pectoral de sus atuendos, como una afrenta y provocación… Para despejar cualquier conjetura, el diario “Jerusalem Post” informó entonces, que dicho rabino era autor de una directiva que impide exhibir la cruz; la que para él representa "lo que los cristianos creen es la redentora crucifixión de Jesús". Lo cual explica el fondo tenebroso de aquel desprecio… Cabe señalar que el grupo de prelados liderado por el Cardenal Christoph Schonborn, decidió retirarse a una distancia prudente para participar desde allí en las plegarias. "No estamos ofendidos, decidimos no acercarnos al Muro en señal de respeto a la sensibilidad religiosa de los judíos", comentó el Cardenal. Un ofrecimiento paradigmático de la otra mejilla de Cristo.

Notable coincidencia Casi al mismo tiempo que el Gran Rabino israelí despreciaba la esperanza fundada en la muerte redentora de Jesucristo, la agencia AICA informaba sobre un acto interreligioso en la iglesia porteña de San Ignacio. Allí, católicos y judíos en común participaron del ritual (sic) “De la Muerte a la Esperanza”, en relación con el “Holocausto” judío; y escucharon canciones en hebreo e idish interpretadas por el Coro de la Sociedad Hebraica Argentina. La conmemoración fue organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la arquidiócesis de Buenos Aires y B’nai B’rith Argentina. Rama ésta, de la institución masónica más adversa a la Cruz de Nuestro Señor.

Atropello local La provincia de Tucumán, sede histórica del Congreso que declaró la Independencia Nacional con el expreso cuidado de conservar la santa fe católica de nuestro pueblo, hoy está gobernada por un mandatario judío. El cual, cuando era legislador, propuso cambiar su bandera por exhibirse en ella una Cruz. En su momento también hubo reclamos contra la insignia, con el mismo sentido. Tanto de la DAIA (delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) como nada menos que del embajador de Israel. “Volvemos a la historia de la inquisición”, había afirmado el insolente diplomático Yitzak Aviran, en una visita oficial a Tucumán. Ahora acaba de conocerse la sanción parlamentaria de una nueva ley, suprimiendo la bandera “sectaria”, como la calificara Jaime Salamon presidente de la DAIA provincial.

Cabe aquí recordar que la DAIA, es una institución de carácter meramente social con muy escasa representación; que ya jugó un protagonismo insólito obteniendo la supresión de la enseñanza religiosa en Catamarca, con el apoyo de la embajada israelí. La condigna reacción de las autoridades religiosas locales ante semejante atropello a la religión y la ley, obviamente fue acusada de antisemita. Habría que subrayar, que aquella enseñanza estaba ordenada por la Constitución provincial. Pero desgraciadamente se impuso la prepotencia; acompañada como de costumbre de silencios penosos, incluso de la famosa “Mesa del Diálogo”, para entonces en pleno funcionamiento.

Diciembre de 2008

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *