Panorama Católico

Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) Una segunda visión

Dada su reciente aparición en DVD volvemos sobre un filme ya comentado al que le debemos justicia. Al calor de una primera visión cinematográfica no hemos sabido valorar muchos valores artísticos que pretendemos mencionar aquí.

Dirigida por Joe Wright

Dada su reciente aparición en DVD volvemos sobre un filme ya comentado al que le debemos justicia. Al calor de una primera visión cinematográfica no hemos sabido valorar muchos valores artísticos que pretendemos mencionar aquí.

Dirigida por Joe Wright

Dijimos en su momento: “La comparación es inevitable. Tanto más porque Emma Thompson, guionista y protagonista de Sensatez y Sentimientos, asesoró esta versión también. La primera, dirigida por Ang Lee (que está para mucho más que para hacer bodrios de vaqueros maricas) es una obra de arte, un trabajo estupendo de traslación de esa novela tan difícil de representar en un filme. La novela psicológica, compleja, abarrotada de historias paralelas, llena de descripciones, fue resuelta con arte y buen gusto. Y con eficacia narrativa”.

“Orgullo y prejuicio no tuvo la misma suerte. La fotografía es estupenda, los actores en general buenos, aunque algunos sobreactuados. El montaje, el vestuario, las locaciones, la música&hellip… como lo sabe hacer el buen cine inglés”.

Hasta aquí suscribimos lo dicho, salvo en la afirmación “Orgullo y prejuicio no tuvo la misma suerte”.  De aquí en más nos proponemos matizar.

Pero el director intentó girar el asunto del plano de  lo psicológico (estrictamente deberíamos decir, de lo espiritual, fuertemente determinado por una sociedad exterior y formalista propia de la época) a una visión social y de tinte gramsciano. Creemos que no lo logra.

Exagera la pobreza de los Bennet, y desdibuja la figura de Elizabeth, (la cabeza equilibrada de la familia), retratándola como una especie de feminista mitigada, cuando es, en realidad, una mujer de carácter, orgullosa y prejuiciosa, pero recta y noble.

El personaje de Darcy se logra mucho mejor, si damos por sentado el atildamiento propio de un caballero de su rango y temperamento.

La cuestión de la fortuna y el futuro domina las motivaciones de todos. Las mujeres, sobre todos las pobres y las feas, y si son ambas a la vez mucho peor, buscarán refugio en el matrimonio más conveniente que puedan. Los hombres también, aunque tienen la salida más honrosa del clero o la milicia. En ese marco social y con unas gruesas ironías de Austen a lo que pareció ser el lema de la época: apariencia o muerte, un realizador de mentalidad marxista tiene tela para cortar. Pero, vaya uno a saber porqué, Joe Wright no traicionó el espíritu de la novela.

El centro dramático de toda la acción es un choque de temperamentos dominados por las pasiones del orgullo y el prejuicio. Ambos caracteres nobles, rectos, ávidos de justicia, compasivos con los más débiles, pero a la vez, víctimas de los defectos propios de sus virtudes, altivos, inflexibles, de juicios categóricos y apresurados, demasiado sensibles a la ingratitud, imprudentes…

A lo largo del filme los personajes que encarnan estas virtudes y defectos, Lizzi Bennet y Mr. Darcy se van conociendo y su propia rectitud los obliga a reconocerse, y movidos por los agravios que se han prodigado pese al amor que sienten entre sí amor, que es más fuerte que el orgullo, la fortuna o el rango. Este entrecruzamiento de personalidades y circunstancias está magníficamente retratado.

Otro inevitable aspecto de comparación entre ambos filmes es la mezcla de elementos cómicos en las escenas dramáticas. Aquí también debemos desdecirnos de lo afirmado antes. En otro estilo, hay un fino y delicado humor que se entremezcla con momentos de dramatismo con gran acierto. No al modo de Sensatez y Sentimientos, pero allí está.

Las dos horas largas pasan rápido, si a uno le gusta el género. Llega a los créditos finales sin haber entendido del todo que ha sido de varios personajes que se pierden en medio del filme, un problema bastante común en la adaptación de las novelas al cine. Por otra parte, quizás para darle algún suspenso, se agrega una fallida declaración de amor de Darcy (inexistente en la novela), quitándole al personaje algo de consistencia de carácter: orgulloso y prejuicioso, pero generoso y recto. Ambos, Darcy y Elizabeth ceden, al chocar fuertemente entre sí, a la fascinación del amor, que doblega en sus mayores  defectos y potencia sus virtudes.

Después de verla más de una vez, a medida que se la descubre, queda la impresión de que será uno de esos filmes memorables. Decimos esto contrariando, precisamente la impresión del comentario anterior, escrito con bastante prejuicio y quizás también con algo de orgullo.

Calificación: Puede verlo toda la familia sin problemas.

Novela: Jane Austen Guión cinematográfico: Deborah Moggach

Elenco: Keira Knightley …. Elizabeth Bennet Talulah Riley …. Mary Bennet Rosamund Pike …. Jane Bennet Jena Malone …. Lydia Bennet Carey Mulligan …. Kitty Bennet Donald Sutherland …. Mr. Bennet Brenda Blethyn …. Mrs. Bennet Claudie Blakley …. Charlotte Lucas Sylvester Morand …. Sir William Lucas Simon Woods …. Mr. Bingley Kelly Reilly …. Caroline Bingley Matthew Macfadyen …. Mr. Darcy Pip Torrens …. Netherfield Butler Janet Whiteside …. Mrs. Hill Sinead Matthews …. Betsy

Duración: 127 min Países: France / UK Idioma: English Color: Color Año: 2005

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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