Panorama Católico

Penosas declaraciones de Mons. Delgado

"Las misas en latín van a ser algo extraordinario"

Así lo explica Monseñor Alfonso Delgado. En la provincia todavía nadie lo pidió.

GUSTAVO MARTÍNEZ – DIARIO DE CUYO 15 de julio de 2007 ARGENTINA

"Las misas en latín van a ser algo extraordinario"

Así lo explica Monseñor Alfonso Delgado. En la provincia todavía nadie lo pidió.

GUSTAVO MARTÍNEZ – DIARIO DE CUYO 15 de julio de 2007 ARGENTINA

Monseñor Alfonso Delgado explicó ayer que "las misas en latín van a ser algo extraordinario", debido a que este cambio autorizado hace una semana por el Papa Benedicto XVI, "es significativo pero no grande", según la máxima autoridad de la Iglesia Católica en la provincia.

El Obispo informó que, "hasta ahora, no hubo ningún grupo de fieles en la provincia que pidieran escuchar las oraciones en la forma que se hacía antes del Concilio Vaticano II". Y aclaró que, "en caso de que así fuera, tendríamos que ver quién y porqué lo pide. Porque lo interesante de esto es que los fieles sepan entiendan lo que se dice en latín, como también que se sepan las oraciones en ese idioma". Para ser más claro, Monseñor Delgado citó un ejemplo: "Es lo mismo que si piden que se de una misa en inglés o en alemán. Hay que ver quién y porqué lo piden".

Comentario Druídico: Vemos que Mons. Delgado establece condiciones que no exige el Motu Proprio. El Santo Padre ha determinado que es suficiente que lo solicite un "grupo estable" de fieles. Nada dice sobre sus conocimientos de latín ni sobre los motivos para preferir la forma tradicional del rito. La equiparación con un pedido en lenguas modernas distintas del castellano es irrelevante y tendenciosa. Es buscar un condicionamiento donde no lo hay.

Incluso, en una parte de la carta que el Papa Benedicto XVI le envió al obispo dice que "el uso del Misal antiguo presupone un cierto nivel de formación litúrgica y un acceso a la lengua latina; tanto uno como otro no se encuentran tan a menudo".

Comentario Druídico: Lo que el Papa dice es que presumiblemente serán pocos los que pidan este rito porque tiene dichas exigencias, no que los fieles deban ser examinados o cumplir otros requisitos que ser un grupo estable. En la práctica no es necesario saber latín ni mucho menos para asistir a la misa. Basta tener un misal en la mano, y aún ni siquiera esto, aunque siempre es recomendable para una participación espiritual más perfecta.

Monseñor Delgado explicó que todos los sacerdotes tienen una preparación básica para dar la misa en latín. Aunque aclaró que "no todos conocen como es ese ritual. Es como cuando uno aprende un idioma y luego lo deja de hablar. Cuando intenta de hacerlo de nuevo hay cosas que uno no hace bien por la falta de práctica".

Comentario Druídico: Ni uno ni otro. Lo primero sería deseable, aunque está lejos de la realidad. Lo segundo es verdad, pocos conocen el ritual. Pero nada tiene esto que ver con las habilidades propias de "hablar" un idioma. Basta que el sacerdote conozca las normas básicas de pronunciación y las rúbricas. Sería deseable que supiera leer el latín eclesiástico, muy sencillo por cierto, con cierta fluidez. Aunque nadie con un mínimo de formación litúrgica puede tener dificultades insalvables para rezar los textos de la misa.

Esta medida del Papa se interpretó en muchos sectores como un gesto hacia los más tradicionalistas de la iglesia Católica. Monseñor Delgado dice que "en muchos países, como Francia o Italia, hay quienes querían seguir escuchando las oraciones en latín. Y lo que ha hecho el Papa es incluir a todos, dejando en claro las circunstancias".

Comentario Druídico: Mons. Delgado, (que pertenece a la prelatura del Opus Dei, en cuyas casas se celebran con frecuencia en latín y con el altar coram Deo -sacerdote vuelto hacia el sagrario-) hace un papel poco lucido al referir este fenómeno a Europa. El movimiento tradicional es muy fuerte en América del Norte y está sólidamente establecido en varios países de Hhispanoamérica. Tampoco puede desconocer las diferencias entre la misa tridentina y el novus ordo, englobándolas a todas bajo el confuso rótulo de "misas en latín", porque sus diferencias son evidentes aunque la nueva misa se rece en latín. Su deseo de minimizar la trascendencia de este documento es inexplicable, pero claramente funcional a la estrategia del silencio…

El rito no cambia

Cuando se daban las misas en latín, también se acostumbraba a que los sacerdotes lo hicieran de espaldas a los fieles. Según explicó ayer el Obispo, "el Papa Benedicto XVI aclaró que el rito no cambia en nada. Las misas se daban de espaldas por la falta de amplificación del sonido. Ahora con los micrófonos eso ya no es necesario".

Comentario Druídico: Sospechamos que Mons. Delgado se salteó algún capítulo de sus libros de liturgia. Le recomendamos que relea los manuales al menos.

El uso del latín en las misas tiene que ver con la universalidad de ese idioma, ya que hay muchas palabras en español, inglés, francés e italiano que tienen su raíz en el latín. "Por eso es que los encuentros mundiales, se acostumbra a que algunos tramos de la misa o de la homilía se pronuncien en latín, porque es lo más universal para que entiendan todos", explica Monseñor Delgado.

Comentario Druídico: Es verdad que el uso del latín contribuye a la universalidad del rito. Pero no debemos olvidar que la lengua litúrgica no es una koiné o lengua franca. En tal caso en el Vaticano se rezaría la misa en inglés. El latín es una lengua sagrada porque es la lengua de la sagrada liturgia latina. Su uso preserva las formulas de los ritos de los cambios del habla cotidiana. Esta verdad es tan universal que se extiende a todas las religiones tradicionales, incluyendo a las paganas. Va de suyo que el lenguaje en que se formula el misterio sagrado debe ser también sagrado. Por otro lado, casi contradiciéndose, afirma que se pronuncian homilías en latín, (lo cual es verdaderamente excepcional, solo recordamos la de la misa de coronación de Benedicto XVI).

Resulta penoso que esto sea lo mejor que tenga que decir el Episcopado Argentino. Salva el honor de la CEA el contar entre sus miembros a Mons. Baseotto, primer obispo argentino que siendo titular de una diócesis volvió a celebrar la misa tridentina antes del Motu Proprio. Y dudamos mucho que sepan apreciarlo.

Nota: Mons Delgado pertenece a la Prelatura del Opus Dei y es el responsable de la Comisión de Liturgia de la Asamblea Episcopal Argentina.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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