Panorama Católico

Periodista finge confesarse para documentar un artículo

«Innoble exclusiva»: La Santa Sede critica una investigación periodística en los confesionarios
Un periodista se hace pasar por penitente para poner a la prueba a los sacerdotes

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 29 enero 2007 (ZENIT.org).- El diario de la Santa Sede ha calificado de «innoble exclusiva» la investigación publicada por un semanario italiano en la que el periodista se hizo pasar por penitente en los confesionarios para poner a prueba a los sacerdotes.

«Innoble exclusiva»: La Santa Sede critica una investigación periodística en los confesionarios
Un periodista se hace pasar por penitente para poner a la prueba a los sacerdotes

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 29 enero 2007 (ZENIT.org).- El diario de la Santa Sede ha calificado de «innoble exclusiva» la investigación publicada por un semanario italiano en la que el periodista se hizo pasar por penitente en los confesionarios para poner a prueba a los sacerdotes.

El artículo, publicado en la última edición de «L’Espresso» ha sido analizado en la tercera página de la versión diaria italiana de «L’Osservatore Romano» de este 28 de enero.

El subtítulo del artículo dice: «La ultrajante investigación de un semanario: confesiones ficticias en busca de una innoble exclusiva».

El cronista, falso penitente, se presentó en los confesionarios de 24 iglesias de Turín, Milán, Roma, Nápoles y Palermo para confesar pecados inventados y comparar las respuestas de los sacerdotes sobre cuestiones éticas como eutanasia, droga, prostitución, desfalcos, pederastia, etc.

«Ultrajar el sentimiento religioso de los creyentes
, engañar la buena fe de los sacerdotes, dañando gravemente el carácter inviolable del ministerio pastoral, profanar un sacramento: ha logrado todo esto la “valiente” ingestación de un periodista», afirma el diario de la Santa Sede.

«Felicidades -dice con ironía el diario vaticano-, un “scoop” auténtico, aunque no muy original, dado que hace tiempo se escribió un libro».

En realidad, añade, nos encontramos ante una «ofensa» para «todos los que creen en el Sacramento de la Reconciliación».
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Fuente: Agencia Zenit

Comentario Druídico: El hombre como centro de la religión: este es el error que campea en la mente de los católicos hoy en día y en casi todas partes.

Si analizamos la condena de este episodio deplorable vemos que el orden de las ofensas está completamente alterado. La primera y más grave es contra Dios por el sacrilegio. El sacerdote en el confesionario es otro Cristo. Ir a burlarse de Él constituye un gravísimo pecado. Luego contra el sacerdote mismo. Finalmente contra todos los fieles católicos, que se ven agraviados, en menor medida y más por el sacrilegio que en forma directa.

Diverso sería el caso de las "escuchas" de confesiones por medio de micrófonos, que las ha habido. Sin embargo allí también el primer ofendido es Dios, luego el sacerdote -se viola el secreto de la confesión, cosa que no ocurre en el caso aludido por Zenit porque dicho secreto tutela la privacidad de los penitentes y en este caso el penitente era fingido. Finalmente y en un grado eminente el penitente mismo. El particular damnificado y los demás en su confianza.

Coincidimos, sí, en la observación de que este tipo de hechos vulnera la confianza de los fieles en los sacerdotes, aunque en este caso sean completamente inocentes. Confianza ya muy deteriorada por causas diversas, en muchos casos, producto de la ignorancia de los fieles y la mala prensa contra el clero.

Sin embargo nos parece más grave lo otro: si es veraz la reseña de Zenit, L'Osservatore falla al jerarquizar la dignidad de los ofendidos poniendo siempre a Dios al final, un mero apéndice del hombre. Por lo cual, -dicen la escrituras "maldito el hombre que confía en el hombre"- volvemos a fojas cero.

Si volvemos a reconocer al sacerdocio su carácter sagrado y a poner a Dios en la más alta jerarquía, los confesionarios se abarrotarán nuevamente, y los penitentes irán a ellos con toda confianza.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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