Panorama Católico

Plegaria Ineludible

La ponderada pluma del Dr. Juan Olmedo Alba Posse nos acerca importantes
reflexiones acerca del cambio de la oración por los judíos en el rito
tradicional, dispuesta por la Santa Sede. Apreciamos que el autor haya
tenido en cuenta una nota de esta web para desgranar sus precisiones
sobre el tema.

La ponderada pluma del Dr. Juan Olmedo Alba Posse nos acerca importantes
reflexiones acerca del cambio de la oración por los judíos en el rito
tradicional, dispuesta por la Santa Sede. Apreciamos que el autor haya
tenido en cuenta una nota de esta web para desgranar sus precisiones
sobre el tema.
Escribe Juan Olmedo Alba Posse
Obediencia El anunciado cambio de la oración por los judíos en la liturgia del Viernes Santo -según la forma extraordinaria del rito Romano- ha dado lugar a diversas reacciones entre católicos y judíos. El nuevo texto omite las referencias explícitas a la conversión de la milenaria ceguera judía. Pero con otros términos, no deja de suplicar por Israel, para que se salve llegando al conocimiento de la Verdad. Vale decir reconociendo a Jesucristo.

De acuerdo a lo que corresponde, cabe sencillamente la obediencia irrestricta al Santo Padre. Lo cual no impide que por algún motivo se pueda sentir tristeza o dolor, como lo ha manifestado con todo respeto la valiosa publicación “Panorama Católico Internacional”. No, obviamente, por los esfuerzos del Papa Benedicto XVI para salvar a los judíos. Empeño que tal vez intuyendo momentos que se acercan, no repara en adecuar los medios al fin primordial. Incluso con la delicadeza de ajustar en lo posible los gestos a paladares esquivos de los auxiliados, para intentar convencerlos de aceptar la ayuda. Cabría reparar que de esto se trata en definitiva. Y que naturalmente debemos seguir al Sumo Pontífice con sincera reverencia.

Pero conviene reflexionar sobre la posible causa del dolor y el escozor. Impresiones éstas que agudizan al rozarse un terreno ya sensibilizado. Lo cual simplemente, ocurre en razón de ciertas evidencias opuestas a la caritativa preocupación espiritual del Sumo Pontífice. Son las terrenas actitudes judaizantes –en la plenitud del poder judío- demostradas por un progresismo deseoso de congraciarse y pactar con el mundo.
En medio de la confusión y la tormenta, se impone redoblar la confianza en el timonel ¡Y bendita sea entonces la conducción de la barca para salvar a todos! Pero ante las grandes turbulencias que también la golpean desde adentro, parece pertinente repasar algunas distinciones cuidadosas. Separando con todo respeto lo que pertenece al Papa en ejercicio de su potestad espiritual como vicario de Cristo, de lo que rodea los ámbitos diplomáticos, burocráticos o mediáticos de la ciudad del Vaticano, produciendo a veces dolor o escozor. Algo semejante, esto último, a lo que ocurre en ambientes eclesiásticos locales.
Tristezas Algunos casos diversos y salteados que vienen a la memoria, pueden servir como ejemplo. Empezando desde lo cercano por los desbarres, disimulos y retoques del vocero de Juan Pablo II, en momentos cruciales de la historia contemporánea; algunas veces también relacionados con actitudes judías. O la expresión atribuida a un Cardenal lider del diálogo interreligioso, que “la unidad requiere el sacrificio de abandonar las certezas”. Localmente nuestra máxima autoridad espiritual no pareció desplegar un apostólico arrojo cuando celebró el Año Nuevo Judío, como un rabino más, en la sinagoga local Bnei Tikvá Slijot… Y más tarde en el primer templo de Buenos Aires -San Ignacio- se autorizaba un ritual compartido para una conmemoración judía de carácter histórico, con canciones en idish y hebreo. – De otra índole, yendo más lejos en cuanto a los medios, resultó muy desconcertante si no dañoso, un comentario científico de L’Osservatore Romano sobre el “Designio inteligente” en el tema de la evolución. Y qué decir de las variadas agencias “católicas”, con noticias deprimentes del campo enemigo, sin aclaraciones puntuales.
Pero el dolor o escozor referido al principio, reconoce actualmente otra causal más y no menos importante. Se trata de la contumacia precisamente exhibida de inmediato por el Poder Judío en su respuesta al gesto pontificio. Manifestando -por medio de la Liga Antidifamación (B’nai B’rith)- su preocupación y decepción al conservarse en la petición por los judíos, la aceptación de Jesús como Señor. Y tachando los cambios en el lenguaje como “revisiones cosméticas”.

Todavía más terminante es lo que consigna el insospechable diario “Clarín” (8.2.08) en la nota “Una polémica plegaria del Papa causó indignación a la comunidad judía”. El rezo –comentaba- insta a los hebreos a que se conviertan al catolicismo. Los judíos se consideran gravemente ofendidos. En lugar de superar las heridas que causaba el anterior rezo por la conversión de los hebreos, el nuevo texto ha servido para causar una seria fractura que llevó a proclamar una "pausa en el diálogo" entre las dos religiones, según decidió ayer la asamblea de los rabinos italianos… El paso explosivo (sic) del nuevo texto de Benedicto XVI pide que Dios "ilumine el corazón (de los hebreos) y que reconozcan a Jesucristo como su Salvador". Ayer, los miembros de la asamblea de rabinos de Italia estaban furiosos y afirmaron que la frase es apenas un maquillaje… El serio contraste se extendió rápidamente de la comunidad judía italiana a otros grandes centros hebreos del mundo. Desde Jerusalén y Estados Unidos llovieron las protestas… Lo cual merece un comentario especial.
Es digno de notar que todo esto vendría a clarificar las cosas, mostrando la marcada distinción entre los judíos de buena voluntad y cierta dirigencia que se arroga su representación; con un descreimiento soberbio que recuerda la primitiva plegaria tan denostada por ellos mismos.
Claudicación Pero junto a todas las corraboraciones de lo expresado más arriba, hay un informe muy triste, que ratificaría la prevención ya apuntada sobre los círculos mediáticos vaticanos. Siempre listos para la rendición. Según la noticia, “El Vaticano aclaró que la nueva plegaria va a ser pronunciada en el inminente Viernes Santo en los ambientes reducidos a tres docenas de iglesias donde se celebrará la misa en Italia en latín. En cambio, señaló que en el resto del país habrá miles de misas con el rito reformado y que lo mismo ocurrirá en el resto del mundo, en la que se leerá la plegaria elaborada por Pablo VI, que satisface a los hebreos”.

Esta visto pues, que los tiempos verdaderamente son malos; sobre todo con la retaguardia minada por constantes conspiraciones progresistas. Entonces en la hora de la plegaria más intensa, cumpliría estrechar filas recurriendo desde ya, contra viento y marea, al “Motu Proprio Summorum Pontificum”. Precisamente en fiel seguimiento del Papa.


Febrero de 2008

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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