Panorama Católico

Presiones sobre Panorama

Es habitual que un medio con el perfil editorial de Panorama sufra ataques, presiones, intentos de hackeo, amenazas. Es consecuencia del cariz no conformista, de la falta de "alineación automática" que practican algunos. Cuando las presiones arrecian es, precisamente, cuando nuestra conciencia más nos confirma que estamos en la buena senda.

Escribe Marcelo González

Es habitual que un medio con el perfil editorial de Panorama sufra ataques, presiones, intentos de hackeo, amenazas. Es consecuencia del cariz no conformista, de la falta de "alineación automática" que practican algunos. Cuando las presiones arrecian es, precisamente, cuando nuestra conciencia más nos confirma que estamos en la buena senda.

Escribe Marcelo González

Cuando suena mucho el teléfono después de una edición el motivo es predecible: hay muchos conformes y muchos disconformes.

Panorama es un medio de doctrina, formación, información y documentación católica. La doctrina no se discute: se proclama, se defiende, se enseña. La formación -más allá de lo estrictamente catequético o académico- normalmente se realiza por medio del comentario crítico de la información.

La información conlleva una carga inevitablemente subjetiva, que es el análisis propio de quien la elabora. Los datos mostrencos no sirven para nada. Hay que hilarlos y relacionarlos y de allí concluir o al menos plantear hipótesis. Estas pueden ser ciertas, dudosas o equivocadas. Pero, en nuestro medio, nunca son falaces.

La documentación debe ser valorada en distintos planos: no es necesario que "prueben" legalmente… a veces solo política o eclesiásticamente, lo que es más importante. Con frecuencia solo da indicios para que instancias superiores -con autoridad que excede a la jerarquía local- se anoticien de ciertas irregularidades y procedan en consecuencia.

Cada edición produce un sonido del cual escuchamos un eco. El volumen, la agudeza o gravedad, la persistencia, son los instrumentos de medición del acierto de la información. Por momentos es casi inaudible, (veces el enemigo juega el juego de la perdiz). Otras veces nos vuelve de modo estrepitoso. Borbotones de indignación.. en estos casos, un diálogo amable casi siempre nos aviene en lo básico y muchas veces los involucrados manifiestan su voluntad de corregir. Otras, los que debemos corregir somos nosotros.

Distinto es el atropellamiento casi histérico de epítetos y grititos. Cuando la vaina de las acciones judiciales reluce alternativamente con untuosas promesas de perdón… si cambiamos nuestro rumbo… Allí es cuando tenemos la comprobación empírica de haber dado en el centro del blanco y de que se nos pretende manipular.

Panorama Católico está determinado a continuar su línea. Panorama Católico no está dispuesto a defraudar sus nuestros lectores.

NO cambiaremos nuestra línea editorial. NO nos podrán intimidar. NO nos podrán comprar… No gasten plata en teléfono… La advertencia queda hecha.

Si no decimos más es porque, como quien realiza una intervención quirúrgica, buscamos cortar lo menos posible, ya que nuestro propósito es salvar al paciente contribuyendo a extirpar del órgano corrompido.

Pero no se engañen, Sí, podemos decir mucho más. Y si no empujan lo haremos, aunque esto salpique -involuntariamente de nuestra parte- más de lo que quisiéramos. Porque, como bien se pregunta uno de nuestros columnistas de la edición de hoy "¿vale el honor de la Iglesia la perdición de una sola alma?"

Nuestra convicción es la siguiente: el honor lo han mancillado otros. Las almas que están en peligro son también responsabilidad de quienes algo podemos hacer por ellas. Y en particular de quienes ya lo estamos haciendo.

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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