Panorama Católico

¿Quién es el P. Leonardo Belderrain?

Belderrain y Hebe de Bonafini 

Belderrain y Hebe de Bonafini 

En relación a lo que usted señala de Hebe, la
respeto muchísimo La conocí en el 79 en la que me vino a ver para
pedirme acompañamiento para su hija Alejandrita que tenia 15 años en mi
grupo juvenil. A los curas nos conmueven mucho los padres que nos
entregan a sus hijos, sobre todo después de los sufrimientos que
vivieron tantas familias en aquella década (en esa época no era
conocida). Me lleno de orgullo que ayer la Universidad de las Madres,
de corte socialista, me convocara para hacer un seminario sobre la
dimensión revolucionaria del cristianismo. Duré muy poco
lamentablemente (ganaba muy bien). Algunos profesores presionaron para
que Sergio mi compradre, me pidiera la renuncia por haber dicho a
Pagina 12 en una entrevista que tenía mucha esperanza en este Papa
porque era el más lucido y culto de aquel conclave y que seguro que iba
a dar sorpresas.

Algunos profesores dijeron que había que
decir que el Papa era nazi. Ellos me perdieron a mi en su casa de
estudios, pero yo no perdí mi libertad.

Igual sigo aportando, dando clases de bioética en congresos internacionales que organiza esa casa.

No he visto en Buenos Aires ningún centro que
reúna tantos militantes sociales del MERCOSUR como ese. Creo que lo que
paso como profesor nunca lo supo Hebe pues estaba en el extranjero y a
mi tampoco me pareció importante contárselo.

Paso el tiempo y me llamo para bendecir una
fábrica recuperada y luego para acompañarla cuando murió su madre.
Cuando ofendió al Papa en su agonía no estuve de acuerdo, pero hoy la
comprendo más, como dice Luraschi, estaba viendo en la agonía del Papa
su propia agonía y aquel sufrimiento crónico de no haber sido escuchada
por el “padre”.

Hoy la he escuchado decir que cree en los
milagros que genera la solidaridad humana. Creo que cree en el Dios de
Jesús, aunque le tiene mucha bronca a muchos clérigos. A veces nos ve
inmaduros y otras, nos agradece cuando estamos en sus llagas.

Creo que morirá siendo una mujer de iglesia
(me refiero a los cristianos anónimos, a los que no se autodenominan
cristianos pero aman). Pocas personas en su ciudad, ayudaron moralmente
como ella al padre Cajade.

Cariños Eduardo, espero no haberle sido denso, usted para mi siempre es diáfano, rezo por su salud.

Padre Leonardo (Belderrain)

Fuente: Política y Desarrollo

Confesiones (de Leonardo Belderrain)

Leonardo Belderrain confiesa: “A Silvina la
conocí paseando en el Parque Pereyra Iraola. Nos pusimos a charlar
y tiempo después me invitó a cenar a su casa. Ella practica
danzas africanas y en una de nuestras primeras salidas fui a ver uno
de sus espectáculos. Fue toda una revelación verla ahí,
en el escenario, moviéndose al ritmo de esa música tan
sensual. Tuve la percepción de que estaba celebrando un ritual,
una ceremonia, y la imaginé a ella como a una suerte de sacerdotisa”.

Confiesa también que no sólo vio modificada su soltería
por el encuentro. A partir de ese suceso aparentemente casual -.”intervención
divina”, según él-. también otras situaciones
de su vida operaron transformaciones cruciales. La primera y más
evidente, la de los hábitos. Desde los veinte años, Leonardo
llevaba una vida reposada en hábitos más bien estrictos
que le aseguraban un remanso celestial. Pero no todo es sosiego en los
campos del Señor: un 18 de agosto, Belderrain -.sacerdote, clérigo,
presbítero, párroco, como se quiera llamar al hombre que
todos los domingos celebraba las misas en la capilla del Parque Pereyra
Iraola-. percibió que el amor de una mujer lo podía transformar,
hacerlo “más hombre y hasta mejor sacerdote”. Parece
ser que la trama que inspiró la serie protagonizada por Richard
Chamberlain continúa emitiéndose: curas que se enamoran
y se quieren casar pero la Iglesia dice que no, amenazándolos
con el divorcio de Dios. Amores secretos que empiezan cerca del altar
y que no siempre terminan con la marcha nupcial de fondo. Así,
Belderrain intenta explicar con palabras las sensaciones que ni la razón
ni mucho menos el clero entienden: “Al principio fue muy traumático
para los dos. Silvina estaba bloqueada porque obviamente nunca había
imaginado enamorarse de un cura. Además, en la familia de ella,
si bien no se opusieron a la relación, les inquietaba el lugar
medio hipócrita en el que se daban las cosas. En mi caso también
fue duro. Desde lo interno yo sabía que mi historia con ella
no era pecado sino un don de Dios. Desde lo externo ya era otra discusión.
Sabía que tenía que dar un salto. ¿Pero hacia dónde?
Por suerte, con el tiempo, las cosas mejoraron y pude ver la situación
con más claridad”.

Para explicar los orígenes de sus principales elecciones, el
padre Belderrain cree lo que todos creen: que los padres siempre intervienen
en esas decisiones. “Dicen que en todo sacerdote, en todo clérigo,
puede haber un padre ausente y una madre omnipresente, medio castradora,
que la prolongás en una institución que te da todo pero
que te pide los huevos”.

Belderrain, que nunca pudo entender la incompatibilidad que la Iglesia
ve entre el amor terrenal y la entrega a Dios, actualmente está
estudiando la posibilidad de ingresar en alguna Iglesia que permita
sacerdotes casados. “Creo que de otras Iglesias se pueden aprender
muchas cosas. Por ejemplo, que la castidad o el celibato son un regalo
de Dios en tanto y en cuanto no estén bajo coacción jurídica.
Iglesias como la anglicana o la metodista comprenden ese tipo de problemáticas
y han comenzado a ver con buenos ojos el sacerdocio de la mujer o el
celibato optativo. Mi espiritualidad me conduce hacia ese tipo de Iglesias.
Y sospecho que la Iglesia Católica podría enriquecerse
mucho si se abriera al diálogo con ellas.” Es más,
aclara que si se estableciera el celibato opcional la Iglesia ganaría
por partida doble: “Por un lado, aquellos sacerdotes que se decidan
por el voto de castidad lo harán impulsados por sus fueros más
íntimos, practicando de esa manera un sacerdocio más íntegro;
y por el otro, la institución se abriría a muchos clérigos
que hoy viven presionados por su situación afectiva”.

 

Fuente: Página 12


Monseñor Aguer habla sobre Leonardo Belderrain

“Se dice en el reportaje que el mencionado sacerdote ‘pidió una
dispensa para encarar su propio proyecto de familia’. De estas
expresiones parece desprenderse que ha recibido de su obispo
(Belderrain pertenecía a la diócesis de Quilmes) un permiso que le
permite vivir en pareja y buscar nuevas vías de realización sacerdotal.
Pero lo que su obispo podría haberle concedido, en el mejor de los
casos, es una licencia para no ejercer el ministerio del que un día fue
investido, nunca la aprobación para ‘blanquear’ una doble vida. Sólo la
Santa Sede puede conceder, con la pérdida del estado clerical, la
dispensa del compromiso de guardar el celibato, asumido libremente en
la ordenación”.

Fuente: El Día

La “esposa” de Padre Leonardo Belderrain

Este hombre de 45 años de edad y 22 dedicados a la vida sacerdotal hace un mes que vive con su esposa, una joven abogada y bailarina de danzas afrocubanas. Ambos comparten la cálida vivienda, ubicada en 23 entre 508 y 509 de esa localidad, a la que bautizaron como “El Muelle”, un lugar de encuentros y despedidas.
Ese hogar matrimonial donde la pareja construye su nueva familia, los
domingos se convierte en un improvisado templo en el que amigos y allegados a este ex cura se reúnen “para escuchar la palabra de Dios”.

Además, los miércoles por la tarde esa vivienda se transforma en un lugar de estudio y “ayuda espiritual para familias en crisis”. En efecto, desde algún tiempo el ex párroco estudia “las problemáticas de los conflictos familiares” y ayuda a realizar “terapias de pareja”.

Ahora, en su vivienda y sentado frente a un gran ventanal que da a un
parque, el padre Leonardo (como mu
chos le dicen) intenta hacer un recuento de todas esas cosas que le pasaron por la cabeza a la hora abandonar el sacerdocio.

Aclara que, “en primer lugar”, no dejó de ser sacerdote. Y explica que “el camino de Dios es una vocación que se abraza y no se deja. En todo caso, me paro desde otra perspectiva para continuar por el mismo sendero; pero esta vez desde un lugar más humano y más afectivo”.

Con la calma que lo caracteriza, dice que “por primera vez en tantos años” pudo encontrar “un equilibrio en el que puedo escuchar a una persona y ayudarla a reencontrarse en su integridad afectiva. Además, puedo recrear esa vida en el seno de mi familia”.
Señaló entonces que puede “ser mejor sacerdote en un proyecto de familia, pues me permite comprender las problemáticas de muchos hombres casados desde un lugar igual. Creo que esto sirve para fortalecer y unirnos más”.
El ex sacerdote contó que siempre pensó que el hombre debía casarse,
formar familia y tener hijos. Y afirmó que, “sin dudas, uno de los momentos más felices de una pareja es cuando llega al altar”. Quizás por eso un día se
preguntó: “¿Por qué no puedo acceder
a esa felicidad?”.
Es más: “mientras recordaba los rostros felices de los novios y novias” que
él mismo casaba en su antigua iglesia,
se preguntó: “¿Como puedo ser el artífice de esa felicidad y no puedo construir una familia?”. Y recordó: “Era
justamente esa posibilidad la que tenía
vedada”.
Dice que fueron esas preguntas las
que lo impulsaron a abandonar “esa
pequeña envidia que me generaba felicidad de quienes se casaban. Y fue
así como pude dedicarme a construir
mi propia familia”.
Recuerda emocionado que un día
conoció a Silvina, quien hoy es su esposa y “la madre” de sus futuros hijos. El ex cura dice ahora que seguir el llamado de Noé, a través del
fortalecimiento de la pareja como forma de reconstruir nuestras vidas y de mejorar las relaciones sociales”.
De ese modo, el ex párroco prefirió
abandonar los hábitos que le concede
el ministerio sacerdotal, para dedicarse a difundir la palabra de Dios entre
sus amigos, vecinos y entre todos
aquellos fieles “que quieran escuchar” sus misas -en realidad
reuniones- que brinda en su hogar del
barrio platense de Gonnet.

Fuente: Diario Hoy

Leonardo Belderrain y la doctrina del Magisterio 

La Fundación Herbert Haag es consciente,
que estas cuestiones no pueden someterse a reglas democráticas, aunque
los resultados de la encuesta no toquen temas de fe. Sin embargo,
demuestran que – independientemente de la pertenencia a una u otra
confesión – la gran mayoría de la población espera que el próximo Papa
conduzca la iglesia católica con un estilo totalmente diferente al
actual.
Otros estudios, por ejemplo por Andrew Geely, demuestran que Suiza no
es una excepción. Demasiado aparente es el embalse para una reforma que
deja el pontificado de Juan Pablo II en la Iglesia católica. Sin
cambios decisivos, una considerable mayoría dentro de la Iglesia le
negaría al Papa con el tiempo su adhesión, sino encontraría también
fuera de la Iglesia poco asentimiento.
Este es el cuadro de los resultados de la encuesta:
Cerca de 90 por ciento de las católicas y católicos apoyan las
siguientes demandas:
– Eucaristía (cena del Señor), juntamente con otros cristianos (90%
contra 6%)
– Celibato optativo (89% contra 6%)
– Iguales derecho para mujeres (87% contra 10%)
– Ecumenismo más dinámico (94% contra 4%)
Tres cuartos de las católicas y católicos solicitan del próximo Papa
que
– las mujeres tengan acceso al sacerdocio (76% contra 17%)
Dos tercios de las católicas y católicos están a favor de
– nuevo matrimonio para divorciados (70% contra 22%)
– elección de los obispos por la iglesia local (65% contra 22%)
– diálogo más dinámico con las demás religiones (65% contra 31%)
La encuesta del Instituto de Investigación gfs-Zurigo se realizó en el
curso del primer Bimestre de Mayo 2004 sobre la base de 1002
entrevistas y se dirigió no solamente a católicas y católicos, sino a
la población entera de la Suiza de habla alemana francesa.

Fuente: Adital

Los amigos de Leonardo Belderrain

 

Fernando José Ares en su envío con Sursum Corda
señala que hay una “iglesia perseguida”. Coincido. Para mí, perseguida
a veces por Baseotto, otras veces por Maria Julia o por Macri.

 

La iglesia que no llega a ser la voz de los desempleados y de los cartoneros indefensos es permanentemente postergada.

Los
pobres tienen distintos rostros. Hizo bien Cajade en alertarnos acerca
del aumento de la pedofilia y las perversiones sexuales, acerca del
alejamiento de multitudes de la iglesia, por su falta de madurez para
afrontar temas como la homosexualidad no asumida, la “misoginia, el
machismo exacerbado” y el descuido de los niños con sida. Tiene razón
cuando dice que muchos clérigos quieren subsanar temas que requieren el
aporte de la ciencia, con el recurso a la confesión postergando toda
salida honesta.

Fuente: Adital

El obispo Maccarone y Belderrain

LEONARDO BELDERRAIN, sacerdote, diócesis de Quilmas, amigo y admirador de la fe de Monseñor Maccarone
ARGENTINA.

ECLESALIA,
06/09/05.- Una vez, en mi capilla, invitamos a Macca un grupo de
sacerdotes amigos que fuimos alumnos suyos. Recién asumía como obispo
de Chascomus. Le preguntamos que pensaba acerca de la disciplina del
celibato y si el próximo Papa la iba a cambiar. Recuerdo que Macca no
apresuro pronósticos y nos dijo: “Miren cuando yo llego a Chascomus y
veo las vacas tiradas y aplastadas, eso me anima a decirles a mis
sacerdotes: muchachos no sean tibios, ni abúlicos. Den la vida por su
gente”. Muchos quedamos marcados por aquellas palabras y dudamos tener
la valentía y la perseverancia para ser fieles como sabemos que es
Macca con el pueblo que se le ha encomendado.

Hoy para algunos las cosas están en crisis. No coincido con los que
dicen que Maccarone ha perdido poder moral. Los cristianos de Santiago
del Estero, los que creyeron en la iglesia que les presentó Monseñor
Sueldo, algunos de los que compartimos con él la Sociedad Argentina de
Teología, quisiéramos seguir actuando, rezando y pensando hermanados a
esta gran persona. Nos encantaría pensar y servir a Dios en la historia
de nuestro pueblo como lo hace este cristiano.

Después de unos
días de una sana catarsis, sólo seguirán escandalizados por lo
acontecido los homo fóbicos y a lo mejor tenemos la suerte de
despegarnos de ellos como la ha hecho la iglesia anglicana.

Fuente: Eclesalia

Comentario Druídico: ¡Ojo! No dejarse engatuzar… 

 

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
29/06/2009 a las 8:33 pm

Y si analizan un poco antes

Y si analizan un poco antes de escribir.

En cualquier momento arman la hoguera, guarden los fósforos. Ahora entiendo porque se aleja tanta gente de la Iglesia Católica.

No soy Católico, colaboro hace muchos años con una institución dirigida por el Padre Farinello, conozco personalmente al Padre Leonardo, no lo traté mucho, ahora que por este medio conozco un poco más de él puedo decir "lamentablemente aún no lo traté mucho" . Gracias a Dios aún estamos a tiempo. Un abrazo, Claudio



Anónimo
08/07/2009 a las 6:50 pm

cuanto caos, cuantos farsantes y cuanto resentimiento

Padre Belderrain, ansío conocerlo y ofrecerle mis más solidarias disculpas en nombre de mis hermanos, que no son más que un cúmulo de sufrimento y dolor, q no los deja comprender y dejar de escupir groserías y malas opiniones, no cualquiera tiene la capacidad de poder verse asi mismo y replantearse todo aquello que tiene para mejorar como espíritu y ser humano, venimos a reparar todo el dolor que en algun momento nosotros mismos nos causamos y somos tan hipócritas de hasta en eso hecharle las culpas Dios, y decir por algo me lo mando, No puedo ver a mi Amado Creador, pero tengo la sensación de que nos observa con dolor al ver que no crecemos y que siempre estamos mirando al otro, me apena que seamos así, retrocedemos en vez de avanzar igual que la iglesia católica con este tipo de beatos. Espero podamos reflexionar con amor y comprención y crecer de una vez, aprendiendo a no juzgar, y amar solo por el hecho de hacerlo, estos escrito si que no tienen nada que ver con la Madre Teresa. Un gran abrazo y que El bien llegue a todos nosotros!

 



    Moderador
    08/07/2009 a las 7:47 pm

    Cuanto amor, cuanta comprensión, cuanta apertura, cuanto diálogo

     Nos ofrece en su ponderadísimo post.

    Espero que las virtudes teologales que dimanan de su prosa nos lleven a todos a la necesaria comprensión de nuestros errores.

    Espero conocerlo personalmente para aprender de Ud. lo que significa ser católico.

    El Moderador, embolado por la hipocresía progre



Anónimo
09/07/2009 a las 3:08 am

Hola lei estos comentarios al pasar

Lo del Excura  a quin no tengo el gusto de conocer, ni me interesaria tampoco, bueno no voy a hacer mas comentarios pues me parece que ese tipo de sacerdotes tendrian que ser excomulgados, pues no solamente viven amancebados, si no que lo proclaman a los cuatro vientos y hasta estan a favor de cambios en la Iglesia, por su puesto que ni quiero pensar lo que dicen de nuestro actual Santo Padre… La encuesta de lo que quieren los catolicos hoy a donde la hicieron en un templo heretico protestante. Hay Dios, que miseria humana que hay entre algunos que se llaman catolicos. Dios nos asista pues con sacerdotes como este, como Cutie, como Lugo, como el Obispo Uruguayo que bueno tenia otra especie de inclinaciones sensuales… Ay Dios que dolor perdona todos nuestros pecados es lo unico que puedo decir, recen recen mucho el rosario para que haya mas y buenos sacerdotes que sigan el ejemplño del Cura de Ars y  si la verdadera Iglesia es la minoria pue s bien es mejor quedarnos sinedo minoria y no una mayoria pagana deista y modernista liberal.

Dios nos libre de todos estos malos sacerdotes y obispo y guie a la Iglesia pòr el unico camino que queda para salvarla la Restauracion Catolica. Dios no quiere tibios… Dios con Ustedes. Jose Luis Ventrice.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *