Panorama Católico

Quinto Domingo de Cuaresma, o Primer Domingo de Pasión

PRIMER DOMINGO DE PASIÓN
Estación en San Pedro

   “No ignoramos, dice San León, que el misterio pascual ocupa el primer lugar entre todas las solemnidades religiosas. Verdad es que nuestro modo de vivir durante todo el año debe disponernos, mediante la reforma de nuestras costumbres, a celebrarlo de una manera digna y conveniente. Pero los días presentes exigen una muy especial devoción, sabiendo que está ya cerca aquél en que celebramos el misterio sublimísimo de la divina misericordia”.

   Este misterio es el de la Pasión. De ahí que la Misa y el mismo Oficio Divino se hallen como saturados del pensamiento absorbente a la par que tiernísimo de la Pasión de Jesús y de la infidelidad de los Judíos, cuyos sitiales en el reino de Dios vienen a ocupar los bautizados, o sea, los catecúmenos y los cristianos.

PRIMER DOMINGO DE PASIÓN
Estación en San Pedro

   “No ignoramos, dice San León, que el misterio pascual ocupa el primer lugar entre todas las solemnidades religiosas. Verdad es que nuestro modo de vivir durante todo el año debe disponernos, mediante la reforma de nuestras costumbres, a celebrarlo de una manera digna y conveniente. Pero los días presentes exigen una muy especial devoción, sabiendo que está ya cerca aquél en que celebramos el misterio sublimísimo de la divina misericordia”.

   Este misterio es el de la Pasión. De ahí que la Misa y el mismo Oficio Divino se hallen como saturados del pensamiento absorbente a la par que tiernísimo de la Pasión de Jesús y de la infidelidad de los Judíos, cuyos sitiales en el reino de Dios vienen a ocupar los bautizados, o sea, los catecúmenos y los cristianos.

 

   En la Antífona de entrada, el salmista desterrado, representa a Cristo “contra el cual se levanta un pueblo furioso” (Grad.).

   El Evangelio nos muestra ese odio cada día más rabioso del Sanedrín. Abraham creyó en las promesas divinas que le anunciaban a Cristo y, en el limbo, su alma se regocijó al verlas cumplidas. Y los Judíos que debieran haber reconocido en Jesús al Hijo de Dios, más grande que el mismo Abraham y que los Profetas porque es eterno, no atinaron con el sentido de sus palabras, insultando entonces al Mesías y llamándole endemoniado y blasfemo; hasta quisieron apedrearle.

   Nos dice San Pablo que Jesús es el Pontífice y mediador del Nuevo Testamento. Así como el Sumo Sacerdote solía entrar con la sangre de las víctimas en el Santo de los Santos, así también, aunque por modo excelente, entra Cristo en el cielo, en el verdadero Santo de los Santos, después de haber vertido la propia.

   Al recordar le Pasión de Jesús cuyo aniversario ya pronto vendrá, tengamos muy en cuenta que, para sentir sus benéficos efectos, es preciso sufrir por la justicia como el Maestro; y cuando aun siendo miembros de la “familia de Dios” nos vemos perseguidos con Cristo y como Cristo, pidamos a Dios que “Él guarde nuestros cuerpos y nuestras almas” (Or.).

   En este tiempo santísimo vamos a oír a menudo en la liturgia al gran sacerdote de Anatot, al Profeta Jeremías, una de las figuras más expresivas del Salvador, paciente y perseguido sin causa por los suyos, aun cuando él solo buscase su bien y su salvación. Jeremías fue una figura viva de Jesucristo, el gran perseguido.

   Lección para nosotros los cristianos; pues por ahí podemos ver que no seremos glorificados con Cristo si no padecemos trabajos y persecuciones por Él.

   Y precisamente, para que no tengamos prisa de gozar, sino de sufrir y hacer mucho por la gloria de Dios, nos dice San León que “con razón sobrada y por inspiración del Espíritu Santo, instituyeron los Apóstoles estos días de ayuno más riguroso, de manera que ayudando a llevar la cruz a Cristo, hagamos algo de lo que Él por nosotros hizo”

   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

   ¶ Desde este Domingo hasta el Jueves Santo inclusive, en las misas del tiempo no se dice el salmo júdica me antes del confíteor, ni el Glória Patri en la Antífona de entrada y después del salmo lavabo.

     ANT. AD INTROITUM.   Ps. 42, 1-2.

   Júdica me, Deus, et discérne causam meam de gente non sancta: ab hómine iníquo et dolóso éripe me: quia tu es Deus meus et fortitúdo mea.  Ps. Ibid., 3.  Emítte lucem tuam et veritátem tuam: ipsa me deduxérunt et adduxérunt in montem sanctum tuum et in tabernácula tua. Júdica me.

Antífona de entrada.

   Júzgame, Dios mío, y separa mi causa de la de una nación impía: del hombre inicuo y falaz líbrame: porque tú eres mi Dios y mi fortaleza. Ps. Envía tu luz y tu verdad: ellas me guiaron y condujeron a tu santo monte y a tus tabernáculos. Júzgame

      Oratio

   Qu?sumus, omnípotens Deus, famíliam tuam propítius réspice: ut, te largiénte, regátur in córpore; et, te servánte, custodiátur in mente. Per Dóminum
   R. Amen   

Oración

    Te rogamos, oh Dios omnipotente, mires propicio a tu familia, para que con tu gracia sea dirigida en el cuerpo, y con tu protección sea guardada en el alma. Por nuestro Señor Jesucristo.    

   R. Amén.  

Epístola

Excelencia del Nuevo Testamento, con su único y definitivo sacrificio del Calvario, sobre el Antiguo, con sus múltiples y repetidos sacrificios de animales. Jesucristo, nuestro Mediador, nos rescata con su sangre y nos hace partícipes de la herencia eterna del cielo.

EPISTOLA 

  Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Hebr?os 

Heb. 9, 11-15

Fratres: Christus assístens póntifex

futurórum bonórum, per ámplius et perféctius tabernáculum non manufáctum, id est, non hujus creatiónis: neque per sánguinem hircórum aut vitulórum, sed per próprium sánguinem introívit semel in Sancta, ætérna redemptióne

invénta. Si enim sanguis hircórum et taurórum, et cinis vítulæ aspérsus, inquinátos sanctíficat ad emundatiónem carnis: quanto magis sanguis Christi, qui per Spíritum Sanctum semetípsum óbtulit immaculátum Deo, emundábit consciéntiam nostram ab opéribus mórtuis, ad serviéndum Deo vivénti? Et ídeo novi Testaménti mediátor est: ut, morte intercedénte, in redemptiónem eárum prævaricatiónum, quæ erant sub prióri Testaménto, repromissiónem

accípiant, qui vocáti sunt ætérnæ

hereditátis, in Christo Jesu, Dómino nostro.

  Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Hebreos. 

  Hermanos: Habiendo  venido Cristo como Pontífice de los bienes futuros, atravesó por un tabernáculo más excelente y más perfecto, no hecho a mano, esto es, no de fábrica semejante a la nuestra, ni con sangre de machos cabríos, ni de becerro sino que con la sangre propia entró una sola vez para siempre en el santuario, consiguiendo una redención eterna. Porque si la sangre de los machos cabríos, de los toros, y la ceniza esparcida de la ternera santifica a los inmundos en orden a purificaci6n de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo el cual a impulsos del Espíritu Santo se ofreció a Sí mismo inmaculado a Dios, limpiará nuestra conciencia de las obras muertas de los pecados para servir al Dios vivo? Y por esto Jesús es Mediador de un Nuevo Testamento para que interviniendo su muerte para expiación aun de aquellas prevaricaciones cometidas en tiempo del primer Testamento, reciban la herencia eterna los que han sido llamados en Jesucristo Señor nuestro. 

    

GRADUALE.  Ps. 142, 9 et 10.  Eripe me, Dómine, de inimícis meis: doce me fácere voluntátem tuam. V. Ps. 17, 48-49.  Liberátor meus, Dómine, de géntibus iracúndis: ab insurgéntibus in me exaltábis me: a viro inícuo erípies me. 

  TRACTUS.  Ps. 128, 1-4. Sæpe expugnavérunt me a juventúte mea. V. Dicat nunc Israël: sæpe expugnavérunt me a juventúte mea.  V. Etenim non potuérunt mihi: supra dorsum meum fabricavérunt peccatóres. V. Prolongavérunt iniquitátes suas: Dóminus justus concídit cervíces peccatórum. 

  Gradual.    Líbrame, Señor, de mis enemigos: enséñame a hacer tu voluntad. V. Señor, Tú que me libras de las gentes enfurecidas, Tú me ensalzarás sobre los que se levantan contra mí; del hombre malvado me librarás. 

Tracto.  Muchas veces me combatieron desde mi juventud. V. Dígalo ahora Israel: muchas veces me combatieron desde mi juventud. V. Pero no prevalecieron sobre mí; sobre mis espaldas fabricaron los pecadores. V. Me hicieron sentir largo tiempo su crueldad; pero el Señor cortó la cerviz de los pecadores.

Evangelio

Viendo Jesús que los judíos se esfuerzan en hacer creer al pueblo que es un endemoniado, los desafía a que le prueben un solo pecado, y como no pueden demostrárselo ni pueden soportar tampoco la terrible acusación de no ser ellos de Dios, intentan apedrearle. ¡Donoso argumento de los sinrazón!

   ? Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem

Joann. 8, 46-59.

In illo témpore: Dicébat Jesus turbis Judæórum: Quis ex vobis árguet me de peccáto? Si veritátem dico vobis, quare non créditis mihi? Qui ex Deo est, verba Dei audit. Proptérea vos non audítis, quia ex Deo non estis. Respondérunt ergo Jud?i et dixérunt ei: Nonne bene dícimus nos quia Samaritánus es tu, et dæmónium habes? Respóndit Jesus: Ego dæmónium non hábeo, sed honorífico

Patrem meum, et vos inhonorástis me. Ego autem non quæro glóriam meam: est qui quærat et júdicet. Amen, amen dico vobis: si quis sermónem meum serváverit, mortem non vidébit in ætérnum. Dixérunt ergo Jud?i: Nunc cognóvimus quia

dæmónium habes. Abraham mórtuus est et Prophétæ; et tu dicis: Si quis sermónem meum serváverit non gustábit mortem in ætérnum. Numquid tu major es patre nostro Abraham, qui mórtuus est? et Prophétæ mórtui sunt. Quem teípsum

facis? Respóndit Jesus: Si ego glorífico meípsum, glória mea nihil est: est Pater meus, qui gloríficat me, quem vos dícitis quia Deus vester est, et non cognovístis eum: ego autem novi

eum: et si díxero, quia non scio eum, ero símilis vobis, mendax. Sed scio eum et sermónem ejus servo. Abraham pater vester exsultávit, ut vidéret diem meum: vidit, et gavísus est. Dixérunt ergo Jud?i ad eum: Quinquagínta annos nondum habes,

et Abraham vidísti? Dixit eis Jesus: Amen, amen dico vobis, ántequam Abraham fíeret, ego sum. Tulérunt ergo lápides, ut jácerent in eum: Jesus autem abscóndit se, et exívit de templo.

 Credo.  

 ??Continuación del santo Evangelio según S.  Juan.

   En aquel tiempo, dijo Jesús a las turbas de los judíos: ¿Quién de vosotros me convencerá de pecado? ¿Si os digo la verdad, por qué no me creéis? El que es de Dios, oye las palabras de Dios. Por eso, vosotros no las oís, porque no sois de Dios. Los judíos respondieron: ¿No decimos bien que eres un samaritano, y que estás endemoniado?(1) Jesús respondió: Yo no estoy poseído del demonio, sino que honro a mi Padre, y vosotros me habéis deshonrado a Mí. Pero yo no busco mi gloria: hay quien la promueva y la vindique. En verdad, en verdad, os digo que quien observare mi doctrina, no morirá jamás. Los judíos le dijeron: Ahora conocemos que estás poseído de algún demonio. Abrahán murió, y los profetas, y tú dices: Quien observare mi doctrina no morirá eternamente. Por ventura, ¿eres mayor que nuestro padre Abrahán, el cual murió, que los profetas, que también murieron? Tú, ¿por quién te tienes? Jesús les respondió: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada vale; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios, y no le conocéis; mientras que yo le conozco. Y si dijese que no le conozco, sería tan mentiroso como vosotros. Mas, le conozco, y observo sus palabras. Abrahán, vuestro Padre, deseó con ansia ver mi día; lo vió, y gozó mucho. Y los judíos le dijeron: ¿Aun no tienes cincuenta años, y has visto a Abrahán? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo, que antes que Abrahán fuera creado, existo yo. Tomaron entonces piedras para lanzárselas; mas Jesús, se escondió y salió del templo(2).  

Credo. 

 

   ANT. AD OFFERTORIUM.    Ps. 118, 17 et 107.  Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo: retríbue servo tuo: vivam, et custódiam sermónes tuos: vivífica me secúndum verbum tuum, Dómine.

  Antífona del Ofertorio.

 Te alabaré, Señor, con todo mi corazón: da el premio a tu siervo; viviré y guardaré tus palabras: dame vida según tu promesa, Señor.

Secreta

    Hæc  munera, qu?sumus, Dómine, et víncula nostræ pravitátis absólvant, et tuæ nobis misericórdiæ dona concílient. Per Dóminum nostrum.

Secreta

  Te rogamos, Señor, que estos dones, no sólo rompan los vínculos de nuestra maldad, sino que nos atraigan los dones de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de la Santa Cruz

    Vere dignum et justum est,

æquum et salutáre, nos tibi

semper et ubíque grátias ágere:

Dómine, sancte Pater, omnípotens

ætérne Deus: Qui salútem humáni géneris in ligno Crucis constituísti: ut, unde mors oriebátur, inde vita resúrgeret: et, qui in ligno vincébat, in ligno quoque vincerétur: per Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes ac beáta Séraphim socia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes: 

   Sanctus, Sanctus, Sanctus…

 

  Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias siempre y en todo lugar: Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno: Que pusiste la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que de donde salió la muerte, de allí renaciese la vida, y el que en un árbol venció, en un árbol fuese vencido: por Cristo, nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones y tiemblan las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la celebran con el mismo júbilo. Te suplicamos, Señor, que con sus voces admitas también las nuestras, diciéndote con humilde confesión:

 Santo, santo, santo, etc.

  ANT. AD COMMUNIONEM.  1 Cor. 11, 24 et 25. Hoc corpus, quod pro vobis tradétur: hic calix novi testaménti est in meo sánguine, dicit Dóminus: hoc fácite, quotiescúmque súmitis, in meam commemoratiónem.

Antífona de Comunión.

   Este es el Cuerpo que será entregado por vosotros; este Cáliz es el Nuevo Testamento en mi sangre, dice el Señor: Haced esto cuantas veces lo toméis, en memoria mía.

  Postcommunio

    Adésto nobis, Dómine, Deus noster: et, quos tuis mystériis recreásti, perpétuis defénde subsídiis. Per Dóminum.

Postcomunión

   Atiéndenos, Señor Dios nuestro, y defiende con perpetuos auxilios a los que has restaurado con tus Misterios. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

 

Escuche el Canto Gregoriano de la Misa de este Domingo grabado en vivo:  

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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