Panorama Católico

Resistencia Activa

Sólo podemos decir: “Bienvenidos” a los amigos que llevados por una saludable “onda retro” han resuelto desempolvar las iniquidades del fallecido -Paco Pepe dixit- Card. Bergoglio que ahora es Francisco. Pero Bergolio ES Francisco, y Franciso ES Bergoglio, lamentablemente.

Sólo podemos decir: “Bienvenidos” a los amigos que llevados por una saludable “onda retro” han resuelto desempolvar las iniquidades del fallecido -Paco Pepe dixit- Card. Bergoglio que ahora es Francisco.

Pero Bergolio ES Francisco, y Franciso ES Bergoglio, lamentablemente.

No voy a criticar a un venerable caballero español, como el susodicho, que a santo de tal tiene derecho a ser más papista que el papa, como bien decía Ignacio Anzoátegui de sí mismo. Y en el sentido que lo decía Anzoátegui yo lo soy también: más papista que el papa, mucho más que este papa y por lo tanto, por el papado, resisto al mal papa, al peor papa en siglos… tal vez de todos los siglos.

Veleidades, dirán algunos. Tal vez. En otro tiempo la cosa iba por el la desintegración de la lilturgia, el ecumenismo y otras sutilezas. Discusión difícil de llevar al terreno popular. Pero ahora está en riesgo la propia integridad de la moral básica: no sea que el elogio a los que tienen cierta “orientación sexual” que hizo el Sínodo y publicó Francisco aunque no hubiese sido aprobado por la asamblea, se vuelva, de aquí a un año, de laudatorio en obligatorio.

Y si lo anterior fuera poco, que no lo es, ahora los que vamos a misa los domingos, nos casamos sacramentalmente, cumplimos los preceptos de la Iglesia, rezamos el rosario y nos sentimos en paz por estar en “gracia de Dios”, somos unos hipócritas… Solamente hay una prueba de catolicismo puro: el bolsillo.

No, me declaro en estado de resistencia activa. 

Siguiendo a Anzoátegui, y como quien tiene más de una gota de tuco corriendo por sus venas, reclamo los fueros del Dante, que era un deslenguado con ciertos papas, y con mucha razón. No obstante lo cual el Magisterio le ha dedicado incomparables elogios. Y también, en honor a la italianidad, destaco la valentía y la inteligencia de muchos tanos frente a este papado que propicia lo nefando.

Un cardenal ha dicho que no daría a leer la Relatio post Disceptationem a un adolescente… por razones morales… a eso hemos llegado, créase o no. Mas no oigo voces españolas ni francesas que digan esto en el clero oficial… y sí italianas, y norteamericanas, polacas, australianas, sudafricanas, pero sobre todo italianas y estadounidenses.

En otro artículo reprodujimos con comentarios, el de The Wanderer, que abre una serie de recolecciones sobre la obra de Jorge Bergoglio, Cardenal Arzobispo de Buenos Aires y mandamás oficial y oficioso de la Conferencia Episcopal Argentina. Más vale tarde que nunca. De todos modos, creo que además de una cronología de hechos hay que remarcar un patrón de conducta y un plan seguido con obstinación y voluntad a toda prueba. Y esto no para enfurecer y desesperar, sino todo lo contrario, para tomar una fría decisión: emprender una resistencia activa.

La “matriz” bergogliana

Los grandes hechos bergoglianos han estado signados por estos valores centrales: dinero, poder, maricas.

El dinero ha desaparecido aspirado con fines ignotos: de la UCA principalmente,  y también de todos los afluentes voluntarios o no que recibió el gran río de plata del Arzobispado de Buenos Aires.  No preguntemos por Caritas Argentina, pozo negro de corrupción. Vayamos a los saqueos realizados sobre personas e instituciones inocentes.

El caso de las monjas fundadas por la madre María Antonia de Paz y Figueroa, la Madre Antula, muerta en olor de santidad, cuya causa de canonización está detenida por arrebato de fondos a manos de cierto comisario apostólico designado por nuestro actual pp., que además destruyó la orden de las Hijas del Divino Salvador, echando a quienes se resistieron a abandonar su espíritu y dejando en su lugar a quienes accedieron a entregar espíritu, alma, voluntad, tal vez algo más íntimo por decirlo así, y sobre todo los inmensos bienes heredados por la tradicional orden religiosa fundada por la venerable santiagueña.  Para más datos, el dicho obispo auxiliar ya no lo es, porque acaba de ser nombrado titular de la Diócesis de San Justo, por el mismo mandante, ahora en calidad de papa, que siempre premia los méritos.

El poder ha sido el centro de gravitación del gobierno de Bergoglio. Como el fallecido, esta vez sí, Néstor Kirchner, que quería la plata para tener poder (y luego el poder para tener más plata), Jorge Bergoglio cultivó con un admirable ascetismo la acumulación de dinero para acumular poder.

Por el poder, “llamáme Jorge” fue capaz de pasar de neofascista amigo de Guardia de Hierro, movimiento peronista de choque, de denunciador de subversivos (poco peligrosos, solo para quedar bien, ver Iglesia y Dictadura de Emilio Mignone) a cardenal protector de las madres de Plaza de Mayo, línea fundadora y de los “mártires palotinos”, muertos durante la represión militar contra los movimientos de insurgencia en la Argentina.  Ahora nos enfrentamos a la beatificación del Card. Pironio. Ya fueron subidos al podio todos los papas conciliares, y bajados casí simultaneamente a patadas -doctrinalmente hablando- en particular a Paulo VI y Juan Pablo II durante el “sínodo del infierno”, como lo ha llamado con acierto Michael Matt, editor de The Remnant.

La Iglesia de la Publicidad

De Bergoglio cabe decir sin exageraciones que preparó su acceso al pontificado con minuciosas técnicas de publicista.

Elaboró una imagen pública de santo asceta viandante en subterraneo, devolvedor de banditas de goma y apagador de luces innecesarias en las parroquias, para confundir a la opinión pública con una bien promocionada humildad y sencillez. Su objetivo fue llegar al poder, lo trabajó laboriosamente con ricos amigos influyentes de diversos centros de irradiación político-financieros, como masones (que celebraron su llegada al poder oficialmente), sociedades hebreas, círculos musulmanes, movimientos carismáticos católicos y protestantes (telepastores varios) guiado por su compañero de ruta Judas Cantalamessa. ¡Bendiciones, amigos!

Trabajó cuidadosamente su imagen “popular” convocando prostitutas, cartoneros, sobrevivientes y familiares de discos incendiadas, con todo y zapatillas al viento, pero nunca los exhortó a la conversión, a ir a Cristo a pedir perdón por sus pecados. Todo para la foto, todo para el fotógrafo casual que lo encontraba en donde quería ser encontrado.

Ese Bergoglio con cara de velorio, ojeroso y desnutrido no parece, pero es, el mismo gordito sonriente que abraza a las multitudes. ¡Qué cambio asombroso! Lo ve todo el mundo, nadie, casi se anima a decirlo. Solo el irresponsable de Poli, sucesor y el más irresponsable de Rubén Dri, enemigo jurado por izquierda. Lo dice también uno de los publicistas del asceta explicando lo inexplicable.

Pero la publicidad es frágil y no siempre todos los medios responden homogéneamente en su aporte a una figura coherente. La publicidad es un compromiso espurio que se debe sostener como un conjunto de platillos girando sobre palitos: requiere un malabarista corriendo todo el tiempo de un lado a otro, y aún así, a veces se trastabilla y algún plato cae estrepitosamente.

Pese a la fama de enemigo del gobierno kirchnerista, sus homilías nunca dijeron nada sustancial, y solo la poca cabeza o la estrategia de confrontación de los Kirchner pudo haber hecho de él un enemigo. De hecho, en cuanto llegó al poder en la Iglesia confirmó su conducta permanente: la amistad hacia los mandamases de la Década Ganada y su séquito de camiseteros y portadores de salamines, al punto hacer callar a Hebe de Bonafini, a Estela de Carlotto, luego recibida por Francisco, y más recientemente de forzar a Horacio Verbitsky a retirar sus artículos críticos de la web.

Esta conducta tan insólita solo puede deberse a las presiones de la Casa Rosada y ha sido objeto de burlas de periodistas como Jorge Lanata, quien además, en el mismo programa expresó un juicio que anticipa la decadencia que ya se puede ver a nivel internacional.

Lanata dijo ante una audiencia millonaria el domingo 23 de noviembre: “El papa puede recibir a quien quiera (…) como cátolico (sic) no me gusta que el Papa reciba a un chorro” en referencia al sindicalista portuario archienriquecido con el saqueo de fondos públicos y sindicales.

 A mayor abundancia “El Caballo” Suárez, el sujeto en cuestión, se jacta de amistad y trato familiar con el actual papa. (Ver el vídeo vinculado, especialmente en 1.08 minutos). Recordemos que Suárez fue un activo militante de la derecha política militar bajo las órdenes de Aldo Rico, el líder del levantamiento de 1987. Otra reliquia del “Bergoglio de derechas” que reaparece, a pesar de los sacrificios de Verbitsky, por años máximo asesor ideológico de Cristina Fernández de Kirchner.

El escritor y analista político Jorge Asís, otra voz importante en el periodismo político nacional, se refiere al papa como “San Borocotó”, en alusión al conocido comentarista deportivo que apenas fue elegido diputado nacional por la oposición vendió su pase al oficialismo de un modo tan descarado que de su apelativo se acuñó un nuevo término político, “borocotización”, como sinónimo de entrega al poder a cambio de ventajas.

Bergoglio es un hombre de poder. Por eso, cuando se aparta con asco de los “principes del Renacimiento” uno se pregunta si sobreactúa para que no descubramos sus verdaderos modelos de gobierno.

Finalmente, los maricas. Cuando la pelea contra el “homomonio”, que sería la puerta de entrada de esta perversión a Hispanoamérica, Bergoglio permaneció a un costado, haciendo trascender una cartita dirigida a ciertas monjas para salvar la ropa ante Roma, pero bloqueando toda acción efectiva. No movió un dedo realmente contra esta espantosa perversión, que el gobierno de los Kirchner introdujo por la ventana solamente para complacer a los poderes internacionales.

Por eso no sabemos a ciencia cierta si su debilidad por los homosexuales (entiéndase, por darles cargos de poder y rodearse de ellos, darles protagonismo) tiene que  ver con la percepción tal vez acertada de que son el lobby más poderoso del momento. A mayor abundamiento ver aquí, aquí, aquí, y muchos más

De pertenecer a esta secta están más que sospechados sus principales colaboradores allá y acá. Los cercanos y más encumbrados o permanentes. Aunque lo más llamativo es la consigna evidente de elogiarlo publicamente, como el reciente caso de Elton John, cantante británico que convive públicamente desde hace años con un partenaire homosexual y ha “tenido” dos hijos por alquiler de vientre.

Alargar esta crónica es inútil.  A diario Francisco busca sorprendernos con giros y maniobras de saltimbanqui ideológico para quedar parado en las más extrañas posturas, contradictorias, ridículas y muchas veces obscenas. Y en tanto va eliminando de la Curia Romana a las personas que detesta o le bloquean el camino, genera recíprocamente una oleada de resistencia. Podría decirse que todos quienes tienen una concepción tradicional (o meramente natural) de la vida matrimonial y las relaciones entre los sexos están en estado de máxima alerta.

Y quienes consideran que cumplir con los preceptos de la Iglesia, lo que es obligatorio, y sentirse “en gracia de Dios” porque viven conforme a estos preceptos o se arrepienten de las faltas cometidas contra ellos y las confiesan sacramentalmente (pecadores, en definitiva, pero con Fe y deseo de seguir a Cristo) han caído en la categoría de “hipócritas” vacíos de todo valor católico, a no ser que prueben su fidelidad “con el bolsillo”.

Sepa disculpar el lector si me repito, pero esto es, verdaderamente, El Horror. Ahora bien, este Horror tiene un costado bueno: nos lleva al fondo. Y ya se ve que el rebote comienza. Por eso, más que “recordar con ira” conviene mantener fresca la memoria, sí, pero con mansedumbre y esperanza. Esto es demasiado frágil, demasiado humano, demasiado del Diablo para durar mucho. Vigilancia, penitencia, oración (Santo Rosario) y esperanza sobrenatural son la fórmula para sobrevivir a este tiempo de prueba, con más la verdadera MISA, no la que produce antigracias.

Tal vez de tanto lamentar lo que vemos no seamos capaces de comprender lo que comienza, la restauración de la Iglesia en la resistencia activa de muchos, encabezados por importantísimos y dignísimos miembros de la jerarquía. Será un camino a ver, pero hoy por hoy parece ya evidente que es un camino que se va abriendo.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *