Panorama Católico

Respondo a pedido de un lector

Un lector me presiona para que haga lo que no soy la persona más adecuada para hacer: resumir lo que han dicho las cabezas pensantes tradicionales sobre el Concilio. Arduo tema que requiere mayores luces que las mías. Incluso me pide que vote en una encuesta sobre cual es el documento conciliar más pernicioso. Bueno pues, no voto, porque me parece inútil semejante compulsa. Pero le respondo, tratando de ser breve, sin éxito, sobre algunos textos que creo son apodícticamente contrarios a la doctrina católica, siendo, con todo, el más común problema la imprecisión extrema de muchísimos textos la característica más dañosa del corpus documental conciliar.

Un lector me presiona para que haga lo que no soy la persona más adecuada para hacer: resumir lo que han dicho las cabezas pensantes tradicionales sobre el Concilio. Arduo tema que requiere mayores luces que las mías. Incluso me pide que vote en una encuesta sobre cual es el documento conciliar más pernicioso. Bueno pues, no voto, porque me parece inútil semejante compulsa. Pero le respondo, tratando de ser breve, sin éxito, sobre algunos textos que creo son apodícticamente contrarios a la doctrina católica, siendo, con todo, el más común problema la imprecisión extrema de muchísimos textos la característica más dañosa del corpus documental conciliar.
.  .  .  . 

No voto, como me pide, estimado corresponsal, por las razones antedichas. Pero le digo un par de cosas.

Claro,
Ud. no encontrará en los documentos conciliares formulaciones tales como: “Dios no existe”. Pero sí otras
cuyas implicancias inmediatas son heterodoxas. Le señalo algún ejemplo:

“la Iglesia tiende constantemente en el decurso de los siglos, a la plenitud de la
verdad divina, hasta que en ellas se cumplan las palabras de Dios”

. Dei Verbum 8

«Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una reforma perenne

… (no solo de las costumbres sino de)
la
manera de exponer la doctrina



que debe distinguirse cuidadosamente del mismo Depósito de la Fe» (Unitatis
redintegratio, 6, Gaudium et Spes 62)


Contra esto:

“Esos enemigos de la revelación
divina, prodigando estupendas alabanzas
al progreso humano, quieren, con temeraria y sacrílega osadía, introducirlo en la religión católica, como
si la religión fuese obra de los hombres y no de Dios, o algún invento
filosófico que con trazas humanas pueda
perfeccionarse.



Cuanto a la revelación,
sobre todo, y a los dogmas, nada se halla de nuevo en la doctrina de los
modernistas, sino que es la misma que encontramos reprobada en el

 

Syllabus,

de
PÍO IX, enunciada así:

La revelación divina es
imperfecta, y, por tanto, sujeta al progreso continuo e indefinido,
correspondiente al de la razón humana…


y con más solemnidad en el CONCILIO
VATICANO, por estas palabras:

Ni la doctrina, pues, de la fe que Dios ha revelado se propuso
como un invento filosófico para que la perfeccionasen los ingenios humanos,
sino como un depósito divino se entregó a la Esposa de Cristo, a fin de que la
custodiara fielmente e infaliblemente la declarase.


De aquí que se han de retener también los dogmas sagrados en el sentido
perpetuo que una vez declaró la Santa Madre Iglesia, ni jamás se debe apartar de él con color y nombre de más alta
inteligencia
… (Pascendi)


A la objeción que el “depósito de la Fe” queda salvado en el texto, le
respondo que el progreso en la “manera de exponer la doctrina” confunde -por lo
antedicho- el sentido del “depósito de la Fe” porque:


(…)
si la Iglesia ejerce esta función suya (el Magisterio), como en el decurso de
los siglos lo ha hecho muchas veces, ora por el ejercicio ordinario, era por el
extraordinario de la misma, es de todo punto evidente ser método falso el que trata de explicar lo claro por lo oscuro, y

es preciso que todos sigan  justamente el contrario
. De ahí que enseñando
nuestro predecesor, de inmortal memoria, Pío IX, que el oficio nobilísimo de la teología es manifestar cómo la doctrina definida por la Iglesia está contenida en las fuentes
de la revelación, no sin grave causa añadió estas palabras: «en el mismo sentido en que ha sido
definida».>  (Concilio Vaticano I,
Const. De Fide Catholica, Cap 4).


De
modo que postular en documentos conciliares que la Iglesia tiende en el decurso
de los siglos a la plenitud de la verdad,
o aspira a un progreso en el modo de
exponer la doctrina, implica desvirtuar la precisión de los dogmas
definidos por inspiración del Espiritu Santo, o la filosofía que sustenta el
cuerpo teológico canonizado por la Iglesia en Trento, donde la Summa de Santo
Tomás fue colocada junto a los Evangelios. De allí, pues, las consecuentes
doctrinas teologícas fundadas en el racionalismo, el existencialismo o en el
idealismo, que han hecho estragos en las últimas décadas.


Sobre
la Iglesia:

La Iglesia de Cristo
  (…) subsiste
en la Iglesia Católica” y así igualmente “subsisten fuera de ella muchos elementos de santificación y verdad”
a título de “dones propios de Iglesia de
Cristo”. (Lumen Gentium 8, Dignitatis Humanae 1, Unitatis redintegratio 3).

“El Espíritu Santo no rehuyó servirse de ellas
(las religiones acatólicas) como medios
de salvación, cuya virtud deriva de la misma plenitud de gracia y de verdad que
se confió a la Iglesia católica” (Unitatis Redintegratio 3).


Para
comenzar, se intenta explicar lo claro por lo oscuro, incorporando la expresión

subsistit
que pone duda
sobre la identidad de la Iglesia Católica
con la Iglesia de Cristo

. Identidad que es
exclusiva y excluyente
. Veamos que dice en Mortalium Animos el Papa
Pío XI sobre los intentos de unidad de los “pancristianos”, los cuales, a
fortiori se aplican a los intentos de unión interreligiosa. Veamos:

“Así pues, los que se proclaman cristianos es imposible no crean que Cristo fundó una Iglesia, y precisamente una
sola. Mas, si se pregunta cuál es esa Iglesia conforme a la voluntad de su
Fundador, en esto ya no convienen todos.
Muchos de ellos, por ejemplo, niegan que
la Iglesia de Cristo haya de ser visible, a lo menos en el sentido de que
deba mostrarse como un solo cuerpo de fieles, concordes en una misma doctrina y bajo un solo magisterio y gobierno.
Estos tales entienden que la Iglesia visible

no es más que la alianza de varias comunidades cristianas, aunque las
doctrinas de cada una de ellas sean distintas.

“Pero es lo
cierto que Cristo Nuestro Señor instituyó su Iglesia como sociedad perfecta, externa y visible por su propia naturaleza, a
fin de que prosiguiese realizando, de allí en adelante, la obra de la salvación
del género humano, bajo la guía de 

una sola cabeza
por medio de
la administración de los sacramentos, fuente de la gracia divina

semejante a un reino a una casa, a un aprisco, y a una grey. 
Esta Iglesia, tan maravillosamente fundada, no podía ciertamente
cesar ni extinguirse, muertos su Fundador y los Apóstoles que en un principio
la propagaron, puesto que a ella se le había confiado el mandato de conducir a
la eterna salvación a todos los hombres, sin excepción de lugar ni de tiempo: 


«Id, pues, e instruid a todas las naciones». 



Y en el cumplimiento continuo de este oficio, ¿acaso faltará a la
Iglesia el valor ni la eficacia, halIándose perpetuamente asistida con la
presencia del mismo Cristo, que solemnemente le prometió: 


«He aquí que yo estaré siempre con vosotros, hasta la consumación
de los Siglo» 



Por tanto, la
Iglesia de Cristo no sólo ha de existir necesariamente hoy, mañana a y siempre,
sino también ha de ser exactamente la misma que fue en los tiempos apostólicos


, si no queremos decir -y de ello estamos muy lejos- que Cristo
Nuestro Señor no ha cumplido su propósito, o se engañó cuando dijo que las
puertas del infierno no habían de prevalecer contra ella.



“Y aquí se Nos ofrece ocasión
de exponer y refutar una falsa opinión de la cual parece depender toda esta
cuestión, y en la cual tiene su origen la inútil acción y confabulación de los
católicos que trabajan, como hemos dicho, por la unión de los iglesias
cristianas.
Los autores de este proyecto no dejan de repetir casi infinitas
veces las palabras de Cristo: 








«Sean todos una misma cosa… Habrá un solo rebaño, y un solo
pastor, 



más de
tal manera las entienden, que, según ellos, sólo significan un deseo y una
aspiración de Jesucristo, deseo que todavía no se ha realizado. Opinan, pues, que la unidad de fe y de
gobierno, nota distintiva de la verdadera y única Iglesia de Cristo, no ha
existido casi nunca hasta ahora, y ni siquiera hoy existe:
podrá,
ciertamente, desearse, y tal vez algún día se consiga, mediante la concorde
impulsión de las voluntades pero entre tanto, habrá que considerarla sólo como
un ideal.
















“Añaden que la Iglesia, de
suyo o por su propia naturaleza, está dividida en partes esto es, se halla
compuesta de varias comunidades distintas, separadas todavía unas de otras, y
coincidentes en algunos puntos de doctrina, aunque discrepantes en lo demás, y
cada una con los mismos derechos exactamente que las otras
y que la Iglesia sólo fue única y una, a lo
sumo desde la edad apostólica hasta tiempos de los primeros Concilios
Ecuménicos
. Sería necesario pues -dicen- que suprimiendo y dejando a un
lado las controversias y variaciones rancias de opiniones, que han dividido
hasta hoy a la familia cristiana, se
formule con las doctrinas restantes una norma común de fe, con cuya profesión o
comunidades estén unidas por un pacto universal, entonces será cuando puedan
resistir sólida y fructuosamente los avances de la impiedad
(…
)











“¿Y habremos Nos de sufrir -cosa que sería por todo extremo injusta-
que la verdad revelada por Dios, se
rindiese y entrase en transacciones
? Porque de lo que ahora se trata es de defender la verdad revelada. Para
instruir en la fe evangélica a todas las naciones envió Cristo por el mundo
todo a los Apóstoles y para que éstos no errasen en nada, quiso que el 




Espíritu Santo les enseñase previamente toda la verdad



¿y acaso esta doctrina
de los Apóstoles ha descaecido del todo, o siquiera se ha debilitado alguna vez
en la Iglesia, a quien Dios mismo asiste dirigiéndola y custodiándola. Y si
nuestro Redentor manifestó expresamente que su Evangelio no sólo era para los
tiempos apostólicos, sino también para las edades futuras, ¿habrá podido hacerse tan obscura e incierta la doctrina de la Fe, que
sea hoy conveniente tolerar en ella hasta las opiniones contrarias entre sí?

Si esto fuese verdad, habría que decir también que el Espíritu Santo infundido
en los apóstoles, y la perpetua permanencia del mismo Espíritu en la Iglesia, y
hasta la misma predicación de Jesucristo, habría
perdido hace muchos siglos toda utilidad y eficacia
afirmación que sería
ciertamente blasfema”


(Mortalios animos 7 y
ss).

¿Se puede decir que las
afirmaciones sobre la marcha de la Iglesia durante los siglos hacia la plenitud
de la verdad o que la afirmación de la negación por sustitución de un término
ya definido por otro abstruso y oscuro (lo claro explicado por lo oscuro) y la
afirmación de que el Espíritu Santo no rehuyó servirse de la religiones
acatólicas (falsas) como medios de salvación no contradicen apodícticamente el
dogma católico?





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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