Panorama Católico

Ruby y Quentin (Tais toi)

Una comedia francesa inteligente, de trama simple y efectiva, con la talentosa vena cómica de Gérard Depardieu y una muy buena factura cinematográfica. El problema del "tonto", del que hablamos desde una perspectiva moral en esta misma edición, puesto aquí en clave sentimental y risueña.

Dirigida por Francis Veber (2003)

Una comedia francesa inteligente, de trama simple y efectiva, con la talentosa vena cómica de Gérard Depardieu y una muy buena factura cinematográfica. El problema del "tonto", del que hablamos desde una perspectiva moral en esta misma edición, puesto aquí en clave sentimental y risueña.

Dirigida por Francis Veber (2003)

Tais-toi! ¡Cállate! No para de decir un desesperado criminal sediento de venganza, Ruby (Jean Reno) a su desesperantemente tonto y hablador compañero de celda, Quentin (Gerard Depardieu).

Aunque no es tan simple. Ruby está preso después de haber robado 20 millones de euros a otro ladrón y asesino, con quien tiene una venganza personal jurada. Pero, duro ejemplar de la vieja escuela criminal francesa, se niega a decir palabra alguna. El comisario Vernet dispone entonces someterlo a tormento: ponerle como compañero de celda a Quentin, un tonto de toda solemnidad. Un "buen ladrón", que desprecia la violencia, pero cae preso cada vez que comete un robo, porque Dios lo ha hecho muy corto de entendederas y muy largo de lengua. Y, además, extraordinariamente fuerte.

Pero Quentin es un sentimental que busca amigos. E interpreta el silencio inicial de Ruby como un gesto amistoso. De allí que ya nunca más lo dejará en todo el filme, convirtiéndose en su sombra, protector y "socio" en un proyecto que, nunca sabremos, quizás hayan concretado al salir de la cárcel.

Francis Veber ha abordado el tema el "tonto" por el lado de la ternura. Declara el guionista y director del filme que el tonto le parece un ejemplar humano con el cual hay que tener caritativa indulgencia… Quizás con uno como Quentin, porque con otros…

El film es para reír, aunque no resulte ya tan efectivo la segunda vez que se lo mira. Es curioso, parece decaer en sus recursos una vez que la sorpresa de la situación absurda en la que se desarrolla queda develada tras la primera vista.

En lo moral, algunas observaciones: la escena del diálogo entre Quentin y un prisionero de la cárcel, el primero con el que comparte alojamiento, tiene por fondo unas imágenes carcelarias (no muy distintas de las que se ven en los quioscos a diario). Una pena, conviene saltearla, aunque el diálogo en sí no es procaz. Luego, a lo largo del filme se oyen con frecuencia las interjecciones preferidas de los franceses. El riesgo es que los chicos aprendan un par de malas palabras en la lengua de la diplomacia, lo que, bajo cierto aspecto, no deja de ser un poco de cultura.

Hay una sobreentendida situación de mujeres y engaño (la venganza de Ruby tiene que ver con esto). Está presentada con extrema prudencia, de modo que los más chicos no la entienden y los que la pueden entender ya no corren peligro a causa de ello. Hay acción sin violencia. Todo vuela y estalla, pero sin encarnizamiento. El personaje de Quentin no deja de representar la bondad natural, sentimental del hombre que se ha formado en una sociedad de sustrato católico.

Guión cinematográfico
Francis Veber

Idea
Serge Frydman

Elenco:

Gérard Depardieu …. Quentin
Jean Reno …. Ruby
Richard Berry …. Comisario Vernet
André Dussollier …. Psiquiatra de la cárcel
Jean-Pierre Malo …. Vogel
Jean-Michel Noirey …. Lambert
Laurent Gamelon …. Mauricet
Aurélien Recoing …. Rocco
Vincent Moscato …. Raffi
Ticky Holgado …. Martineau
Michel Aumont … Nosberg
Leonor Varela …. Katia/Sandra
Loic Brabant …. Jambier (como Loá¯c Brabant)
Arnaud Cassand …. Bourgoin
Edgar Givry …. Vavinet

Duración: 85 min
País: Francia
Idioma: Francés
Color: Color

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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