Panorama Católico

Se busca una islamización global, denuncia Comisión Vaticana

El verdadero objetivo del movimiento musulmán Al-Qaeda es imponer un ‘islam global’ con la fuerza de las armas, los atentados y el terror, ha alertado el Vaticano en un documento.

El verdadero objetivo del movimiento musulmán Al-Qaeda es imponer un ‘islam global’ con la fuerza de las armas, los atentados y el terror, ha alertado el Vaticano en un documento.

El documento analiza la historia y características del grupo
terrorista fundado por Osama Bin Laden y responsable de los atentados
terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en
Nueva York.

Según el escrito, Al-Qaeda posee cinco particularidades: la primera
es la ‘dimensión global del terrorismo (guerra santa) contra los
infieles’ y la búsqueda por ‘imponer el islam yihadista con la fuerza
de las armas, de los atentados y del terror’.

Además, pretende el ‘control de los recursos naturales para replegar
a occidente y sus aliados’; ‘el uso del video como instrumento eficaz
de propaganda, de miedo e intimidación’, y ‘células itinerantes
animadas por la misma ideología y listas a atacar’.

El dossier ha sido preparado por la Congregación para la
Evangelización de Pueblos de la Curia Romana, el organismo que se
dedica a coordinar desde Roma todas las misiones católicas existentes
en el mundo.

El mismo se titula ‘Los principales movimientos musulmanes’ y,
además de Al-Qaeda analiza los grupos ‘Al-Ikhwan Al-Muslimuna’ (Los
Hermanos Musulmanes de Egipto), ‘Jamaat-I-Islami’ (Pakistán) y
‘Nahdatul Ulama’ (Indonesia).

También a ‘Muhammadiyya’, operativa en Indonesia; ‘La Nación del
Islam’ fundada en Estados Unidos y ‘Jamaat-i-Tabligh’, de la India.

El documento vaticano recuerda que el movimiento de Bin Laden nació
como ‘oficina de reclutamiento’ para los combatientes, también llamados
‘mujaidin’, contra la ocupación soviética de Afganistán iniciada en
diciembre de 1979.

Fundado oficialmente en 1987, Al-Qaeda tuvo desde sus orígenes la
guerra santa contra los judíos, los estadunidenses y los ‘nuevos
cruzados’; coincidió en sus intereses con personalidades como Saddam
Hussein (Irak) y el Ayatola Khomeini (Irán).

La Guerra del Golfo (1991), según el texto, puso a Bin Laden contra
las autoridades sauditas que permitieron a los estadunidenses
‘contaminar y arruinar la tierra santa del islam: el reino de Arabia
Saudita’.

El fundador de Al-Qaeda los acusó de ‘convivencia diabólica con el
occidente’ y emitió una declaración contra ‘los infieles’ que incluyó a
otros musulmanes.

‘La guerra santa será en todos los planos: religioso, cultural, político, económico y geográfico’, añadió.

De esta manera se desencadenó la acción global de ‘la base’
(Al-Qaeda) con ataques terroristas en Somalia, Filipinas, Marruecos,
Yemen e Indonesia hasta el atentado contra los edificios de Nueva York
el 11 de septiembre de 2001.

‘El terrorismo islámico de Al-Qaeda ha golpeado no sólo a los
infieles, sino también a los propios musulmanes, pero ¿qué tiene de
particular el grupo de Bin Laden? ¿todo esto tiene que ver en algo con
la religión musulmana?’, cuestionó el documento.

‘Según Osama bin Laden, sus admiradores y sus defensores: la
respuesta es sí. Porque todo está hecho en nombre de Alá para defender
a los musulmanes, derrotar a los infieles e imponer el islam sobre la
tierra’, concluye el análisis.

Fuente: Minuto Digital

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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