Panorama Católico

Según Mons. Castagna el Papa pedirá perdón… razones por las que NO debe hacerlo.

Escribe Silvio Fuchs

Sobre la homilía de Mons.Castagna que aquí se comenta, ver AICA.

Yo quiero referirme al pasaje siguiente

Escribe Silvio Fuchs

Sobre la homilía de Mons.Castagna que aquí se comenta, ver AICA.

Yo quiero referirme al pasaje siguiente

"Estoy seguro que el Papa Benedicto XVI pronunciará -"por el bien de la paz"- la palabra "perdón" no obstante la profunda inocencia y pureza de sus intenciones. Me refiero al lamentable entredicho con los hermanos del Islam". (Homilía del Arz. de Corrientes Domingo Salvador Castagna, el 24 de setiembre de 2006, en el 25º Domingo durante el año. Fuente AICA)

Con el debido respeto por los dichos de Monseñor Domingo Salvador Castagna, me permito hacer las siguientes reflexiones, plenamente consciente de que a las expresiones vertidas en una homilía no se les puede exigir la precisión de lo largamente reflexionado, pesado y medido. Pero pienso que por ser Homilía están precisamente abiertas a ulterior reflexión y diálogo y permiten manifestar los ecos que despiertan en el propio ánimo.

1) El Sr. Arzobispo Domingo Salvador Castagna desliza, en medio de elogios al Pontífice, un juicio sobre los dichos y hechos del Papa. El Papa debería pedir perdón si hubiese ofendido. Pero el Papa no ha tenido ánimo de ofender ni agraviar, como se ha cuidado de aclarar en numerososas manifestaciones, anteriores a la Homilía de Monseñor Castagna. Luego no debe pedir perdón. Más bien ha sido él el agraviado y ofendido, calumniado, juzgado precipitada e injustamente, por lo que es él quien debe perdonar, como de hecho lo hizo, pues no tomó en cuenta el agravio.

2) Que el motivo por el que deba pedir perdón sea "por el bien de la paz" no es tampoco verdad. Ya que la paz a toda costa, y sobre todo a costa de la verdad, no es paz, sino debilidad ante la violencia. Si el Papa pidiese perdón tratando de pacificar ánimos injustamente exaltados y violentos con un pedido de perdón que implicase una confesión falsa, estaría sometiéndose a la violencia que se le quiere imponer. Esto no sería más que debilidad y condescendencia con la violencia y la mentria. Pésimo ejemplo para los cristianos. El ejemplo de los mártires enseña que se negaron a firmar confesiones falsas para salvar su vida o para dejar contentos a sus jueces y "por el bien de la paz".

3) Mons. Castagna llama a lo sucedido "lamentable entredicho". Con todo respeto, no ha habido entredicho en ninguno de los sentidos que tiene esta palabra en la lengua castellana. Lo que ha habido es una "lamentable mala interpretación" de los dichos del Papa. Y eso no da lugar a pedir perdón si no es a los que interpretaron mal y aún maliciosamente los dichos del Papa y desataron la violencia antes de pedir aclaraciones.

4) "Los hermanos del Islam". El dicho del Sr. Arzobispo, en su sentido obvio e inmediato, parece afirmar que los musulmanes son nuestros hermanos. No es tan obvio para el fiel común, que los musulmanes no sean hermanos nuestros de la misma manera como lo son entre sí los bautizados por ser hijos del mismo Padre Celestial y tener a Cristo por hermano mayor. Creo que esta frase siembra una extensión indebida, analógica o metafórica del concepto de fraternidad que, en medio de la actual atmósfera de relativismo, esfuma su sentido verdadero y siembra la confusión, contribuyendo a diluir la ya debilitada conciencia de muchos fieles. Al asumir su uso, da tácitamente por aceptable y aceptado un sentido relativista y no cristiano de la fraternidad, que está más bien próximo a la pretendida y ficticia fraternidad universal de la Revolución Francesa, dejando en sombra o debilitando el sentido cristiano de la fraternidad entre los que viven como hijos y tratan a Dios como Padre y Padre de Nuestro Señor Jesucristo. La conciencia de la fraternidad entre cristianos está más bien en franco receso, a pesar de lo cual no suele ser objeto de la predicación y la enseñanza, en la medida y con el énfasis que se necesitaría para restaurar la desvanecida conciencia de filialidad y fraternidad cristiana. En medio de ese vacío, usar la expresión "los hermanos del Islam" siembra un equívoco, por no decir "error" y contribuye a arraigarlo.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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