Panorama Católico

Síntomas de Saturación

La gente está harta de la campaña contra Mons. Williamson. Al menos es lo que podemos ver desde nuestra pequeña atalaya de Panorama, y contando con las referencias de amigos europeos. El efecto saturación está a las puertas. Y con él, el descreimiento y hasta la simpatía hacia la víctima.

Escribe el Editor y Responsable

La gente está harta de la campaña contra Mons. Williamson. Al menos es lo que podemos ver desde nuestra pequeña atalaya de Panorama, y contando con las referencias de amigos europeos. El efecto saturación está a las puertas. Y con él, el descreimiento y hasta la simpatía hacia la víctima.

Escribe el Editor y Responsable

Tormenta en un vaso de agua

Des-me-su-ra. Es la palabra que puede calificar la proporción entre los dichos del obispo Williamson y la reacción de los colectivos hebreo y progresista. Los líderes de las organizaciones judías no han ahorrado gastos. Rasgamiento sistemático de levitones. Bombardeo masivo de condenas. Contrainformación permanente.  El caso más sintomático, la manipulación de las entrevistas. La de la TV sueca, a ojos vista. La de Mons. Fellay a Familia Cristiana de Francia y luego la de Mons. Williamson a Der Spiegel. En todos los casos se usó la técnica más soez: recorte y adelanto interpretado de las partes que se juzgaron más “calientes”.

De la primera ya no vale la pena hablar. En cuanto a la segunda, salió anticipada con sus frases más mordientes, con el obvio propósito de crear internas en el tradicionalismo. Hemos publicado una traducción completa en esta misma edición. Puede verse lo que dijo el obispo Superior General de la FSSPX, y quien se tome la molestia de constatar las noticias anteriores podrá comprobar las diferencias.

Sobre Der Spiegel, lo mismo. Pedazos entrecortados, muy condimentados en los títulos, que van por cuenta del editor. Había que mantener la “ola de indignación”. Al leer la entrevista completa, que también hemos publicado, se ven las diferencias claramente.

Operación destruyamos a la FSSPX

El colectivo progre-clerical siente el aliento en la nuca. No sabemos si exageran, pero así reaccionan. Si esto prospera, a saber, la rehabilitación de los tradicionalistas, se derrumba el gigante aparentemente inconmovible del Concilio y su posconcilio. El ídolo no se toca. Quizás porque si alguien lo palpa advierta que es sumamente endeble. Es un gran “efecto especial”, un trabajo extraordinario de utilería teológica.

Ya bastante nerviosos están con lo que hace el papa “motu proprio” como para encima agregar la acción legalizada de los lefebristas. Y discutiendo “EL concilio”.  Lo curioso es que hay gente del lado tradicional que está asustada pensando que los tradicionalistas van a dejar sus posiciones históricas. Los que sí deben dejar es su discurso histórico: la situación ha vuelto a ser como cuando Mons. Lefebvre ponía sus argumentos sobre los escritorios romanos, hasta con el mismo interlocutor. Solo que ocurrió que ahora éste es Papa y además no quiere repetir aquellas experiencias. Es decir, ahora sí hay lugar para una discusión. Una discusión en medio del tiroteo de los progres clericales y los laicistas, pero discusión racional y sobre un clima de buena voluntad.

Operación acabemos con las locuras de Benedicto

La otra meta que busca esta iniciativa es cortar todo margen de maniobra al Papa. Con sus juveniles 82 años y sus más de 30 de curia romana, el anciano pontífice no es fácil de mantener en caja. Sobre todo porque tiene una determinación teutónica y una paciencia suiza. Mezcla muy poco prometedora para los progres.

Todos ellos cuentan los días del pontificado en curso. Tal vez desearían verlo acortado. Pero al menos maniatado. Y Benedicto, el gran Houdini del Vaticano, se escapa de una y otra trampa, donde lo mandaron con esposas, cadenas y lápidas. Y reaparece apenas despeinado. En fin, Dios tiene la palabra.

Operación saquemos a Gaza de los diarios

La tercera meta que se propone esta movida, particularmente del lado judío, es sacar de las planas de los diarios la Franja de Gaza. Sabemos que lo que no está en los medios no existe. Por lo tanto, bien se puede mover con libertad el Estado de Israel mientras los malos de la película sean el obispo Williamson, la “secta” lefebrista (han dicho parlamentarios alemanes, entusiasmados por quitarle los subsidios a las escuelas y si es posible toda legitimidad jurídica) y el anciano pontífice, que todos los días debe reiterar que la negación de ciertos hechos históricos o la versión distinta de la oficial es pecado… Triste condición en la que ha quedado hundido el Supremo Pontificado, si bien por causa de los desvaríos de algunos de sus titulares.

En la Argentina, esta maniobra quedó puesta a la vista de todos con luces de neón: el financista fraudulento Spolsky, estafador de su propia comunidad judía y personero de fuerzas políticas israelíes en la Argentina, así como hombre muy vinculado con el gobierno de Kirchner y con la SIDE, Secretaría de Inteligencia del Estado,  ha denunciado penalmente a Mons. Williamson por “apología del delito”. La maniobra muestra la hilacha gubernamental, porque el letrado patrocinante es otro personaje vinculado a la SIDE, de cuño radical, pero actualmente bajo las banderas del kirchnerato.

Aquí lo que se pretende es servir a los intereses sionistas, sacar del ojo de la tormenta a Luis D’Elía, piquetero público, y servidor de Kirchner para los trabajos sucios y en menor medida, quitar presión a la desastrada Lubertino y su desastrado INADI. Hay que olvidarse del la crisis del campo, de los fondos destinados para prevenir aluviones en Tartagal hace varios años (¿dónde están), y de todos los faux pas internacionales de nuestra botóxica presidenta. Como se ve, todo en línea con los altos intereses de la Nación.

Colofón telúrico

Pero la cosa ya intoxica con solo olerla. En la fila para pagar la boleta de Edenor, este cronista dialogó informalmente con un argentino de clase trabajadora, media baja. En realidad recibió sus confidencias realizadas en medio de gritos y puteadas, con perdón. Quedé espantado cuando le oí recurrir a ciertas soluciones políticas. Doy a uds. mi palabra de honor de que estaba delante de mí, y que él empezó a hablar, y que jamás lo animé ni le manifesté adhesión alguna a sus propuestas, naturalmente. Todo lo que voy a decir es que este individuo proponía reactivar las fábricas de jabón… Nadie en la fila se mostró espantado.

Muchachos, paren la pelota.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

YouTube