Panorama Católico

Sobre la Voluntad de Dios

La voluntad de Dios

Enrique Tomás Bianchi

Los monoteísmos que creen en un dios personal son propensos a postular que la actitud fundamental del creyente debe ser desentrañar la voluntad divina y cumplirla. En el caso particular del cristianismo, eso está inscripto en el mismo Padrenuestro: "Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo".

La voluntad de Dios

Enrique Tomás Bianchi

Los monoteísmos que creen en un dios personal son propensos a postular que la actitud fundamental del creyente debe ser desentrañar la voluntad divina y cumplirla. En el caso particular del cristianismo, eso está inscripto en el mismo Padrenuestro: "Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo".

Comentario Druídico: El Cristianismo no es meramente monoteísta, es trinitario, lo cual hace una diferencia sustancial con las religiones “del libro”. Y por cierto, la oración dominical (dominical porque es la oración del Señor, no porque se rece solo los domingos) es revelada por el Divino Salvador, de modo que estamos tratando sobre materia grave, que exige el mayor respeto. Se trata de la tercera petición del Padrenuestro: 1) Santificado… 2) Venga a nosotros… 3) Hágase tu voluntad…

Según el autor, conocer la voluntad de Dios resulta tan arduo como desentrañar una ciencia oculta. Recordemos que “la voluntad de Dios” es la doctrina que El nos ha revelado y está tan claramente expuesta en los diez mandamientos, que hasta se pueden comprender por la luz de la razón. El autor, como jurista, no debería ignorarlo. Pero esta Ley Divina se completa con el “mandamiento nuevo” de la caridad fraterna y en la disposición filial de obediencia divina, No se deberá pasar del catecismo de la doctrina para conocerla. Cualquier tratado de ascética o de mística gira sobre este concepto: la santificación del hombre consiste en darse por completo a Dios, a su Divina Voluntad. Y esto se realiza sin grandes secretos: a saber, cumpliendo con el deber de estado. Así es como se llega a la santidad, así es como se hace la voluntad divina.

Sucede, también, que quienes ostentan una situación de poder dentro de los respectivos cultos están, por lo general, absolutamente convencidos de que pueden señalar, en la mayoría de los casos, cuál es esa voluntad celestial, ya se trate de problemas religiosos, morales o aun políticos. Esto hace incómodo el intercambio de ideas con ellos, pues no resulta fácil discutir con quien sostiene que su postura expresa la voluntad del Altísimo.

Comentario Druídico: Sin meternos con los “respectivos cultos”, es necesario decir que por la misma Revelación y por expresa institución divina se estableció una jerarquía cuyos miembros provienen directamente de los apóstoles por sucesión de los poderes sacerdotales. También y de un modo particular al Obispo de Roma le ha sido confiada de un modo especialísimo la custodia de la revelación, para lo cual se lo ha dotado de un carisma particular y de una jurisdicción universal. Es decir, es Pastor y Doctor universal, Vicario de Cristo.

La acusación que de soslayo hace el autor sobre las autoridades eclesiásticas insinuando que utilizan de un modo caprichoso su autoridad y la hacen valer como divina, siendo enteramente su propio criterio humsno, puede aplicarse a la excepción y no a la norma. Siempre habrá Judas. A veces muchísimos. Pero se los huele a muchos metros de distancia porque llevan impregnadas las manos por la impureza y la codicia. Y aún estos vicios no anulan totalmente su capacidad de custodiar y transmitir el tesoro revelado. Solo cuando la podredumbre de la herejía los corroe (con ese olor inconfundible a cadáver) solo ahí han cambiado la voluntad de Dios por su propia voluntad de un modo irreparable. Por eso, el autor, que navega con tanta soltura por su mar de opiniones personales haría bien es estudiar la historia de la Iglesia, una demostración viva de que los frutos podridos caen y el árbol continúa siempre fecundo, siempre nuevo y siempre antiguo. Digamos que, como erudito, el autor deja mucho que desear.

Pero hay en el Talmud un texto delicioso que va en la dirección contraria. Es decir: invita a pensar por sí mismos, más allá de lo que quiera el Todopoderoso. El Talmud es, después de la Biblia, la obra más importante del judaísmo y es la recapitulación escrita de la tradición oral. Tiene la particularidad de que transmite las discusiones entre los doctos, consignando no sólo las conclusiones, sino también las proposiciones rechazadas.

Comentario Druídico: Curiosa fuente para ejemplificar. Como si buscara la complacencia de algunos monoteístas mientras denuesta a otros. Curiosa interpretación de un “magisterio” nunca reconocido por todos, mientras omite la luminosa claridad del Magisterio católico.

La historia es ésta: el rabino Eliezer sostenía que un horno hecho con tejas unidas entre sí con arena era "puro", en tanto que los otros rabinos pensaban que era "impuro". Eliezer, cansado de presentar a sus colegas todos los argumentos (sin éxito alguno), propuso: "Si yo tengo razón, que este árbol lo pruebe". Y el árbol se desplazó cien codos. Los otros maestros respondieron: "No se extrae ninguna prueba de los árboles". Eliezer insistió: "Si tengo razón, que las aguas lo prueben". Y las aguas del río invirtieron su curso. Los otros dijeron: "No se extraen pruebas de las aguas". Eliezer prosiguió: "Si tengo razón, que los muros de esta casa lo prueben". Las paredes se inclinaron e iban a caer cuando el rabí Josué exclamó: "Si los discípulos de los sabios discuten de jurisprudencia ritual, ¿a ustedes qué les importa? Y los muros no se cayeron, por respeto a Josué, pero tampoco se enderezaron, por respeto a Eliezer? Este último, ya cansado, gritó: "Si yo tengo razón, ¡que el Cielo lo pruebe!". Y una voz, desde lo alto, tronó: "¡¿Por qué se oponen al rabino Eliezer, si su interpretación es la justa?!". Entonces, el rabí Josué se levantó y recitó este versículo: "La Torá no está más en los cielos" (Deuteronomio XXX, 12).

Comentario Druídico: el autor, sin mayor conciencia, y creyendo que destaca un rasgo laudable no hace más que poner en evidencia la obstinación judía: “pueblo de dura cerviz”, maestro del truco legal y los formalismos sin sentido.

El maestro Jeremías tomó la palabra y dijo: "Puesto que la Torá ha sido ya entregada en el Sinaí, no tenemos ahora que tener en cuenta las voces celestiales. Y está escrito: «Ustedes seguirán la regla fijada por la mayoría» (Exodo, XXIII, 2)". Pasado un tiempo, el rabino Natham se encontró con el profeta Elías y le preguntó cómo había reaccionado el Santo, Bendito sea El (denominación de Dios en el Talmud) frente a la postura de Josué. Y el profeta respondió: "Dios se rió y dijo: «¡Mis hijos me han vencido! ¡Mis hijos me han vencido!»".

Comentario Druídico: Naturalmente, las palabras que se atribuyen a Elías son apócrifas, producto de la historieta que narra la compilación talmúdica. Seguramente, de haber sido consultada la voz divina por medio del profeta, la respuesta hubiera sido: “dile a los judíos que dejen de discutir estupideces y que me adoren en espíritu y en verdad”.

Es amable la imagen de ese Padre que está orgulloso de la mayoría de edad que sus hijos, discutidores y corajudos, han ejercido sin temores. Es una invitación a pensar con libertad.

Comentario Druídico: Según esta interpretación, Dios no desea que se haga su voluntad. Lo cual no tiene asidero ni en la Biblia, donde Yavé repetidamente recrimina a los judíos su infidelidad y se declara un Dios celoso de su nombre y de sus mandamientos, a punto tal que abomina de los dioses paganos, lo cual incluye al Dios de Mahoma, aunque aún no hubiese sido inventado. “No tendrás otro Dios ante mí”.  Se complica la visión del "monoteísmo" ¿no?

Me hace acordar al diálogo hilarante entre Abraham y el Creador que imaginó Woody Allen (en su libro Dios, Shakespeare y yo ). Abraham le dice a Sara, su esposa, y a Isaac, su hijo, que en la oscuridad de la noche ha escuchado la voz de Dios, "una voz profunda, tonante, bien modulada" que le ha ordenado sacrificar a Isaac. Nada detiene a Abraham, pero, cuando está por consumar el homicidio, Dios inmoviliza su mano y le reprocha: "¿Cómo puedes hacer una cosa semejante?". Abraham se justifica: "Pero tú me has dicho?". Y el Señor: "No te ocupes de las cosas que yo digo. ¿Es que te crees todas las bromas que te cuentan? Yo te sugiero, a modo de chanza, que sacrifiques a tu propio hijo y tú lo aceptas sin discutir, sin plantear preguntas? Ningún sentido del humor. Es increíble?". Abraham: "Pero ¿esto no prueba que yo te amo? Yo estaba dispuesto a matar a mi hijo único para demostrarte mi amor". Y el Señor concluye: "¡Esto lo único que prueba es que los cretinos seguirán siempre las órdenes, por imbéciles que sean, con tal que sean formuladas por una voz autoritaria, tonante y bien modulada!".

Comentario Druídico: el curioso intento de captatio benevolentiae del autor desbarra de un modo insanable con la cita de Woody Allen, que con su humor blasfemo le hará tanta gracia a los judíos religiosos como a los cristianos, que veneran las Sagradas Escrituras.

Estas dos muestras del humor judío expresan -me parece- la misma idea: ¡atrévanse a pensar!

Comentario Druídico: Estos dos ejemplos que el autor cita para sostener implícitamente que el liberalismo es de origen judaico y que Woody Allen es el profeta de estos tiempos, le ganarán algunas maldiciones que están en el mismo Talmud, aunque quizás no en la misma edición que él leyó, si acaso leyó alguna.

A nosotros no nos revela nada: sabemos de donde viene la rebelión contra la voluntad de Dios, cuyo acto de mayor perfidia ha sido crucificar al Esperado de las Naciones. El autor, como Caifás, profetiza sin saber y acusa queriendo alabar.

El autor es secretario letrado de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Comentario Druídico: Así está la justicia…

Fuente: La Nación

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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