Panorama Católico

Summorum Pontificum, “Invito a todos, sobre todo a los pastores, a obedecer al Papa, que es el sucesor de Pedro”: Mons. Ranjith

"El rito tridentino hace parte de la tradición de
la Iglesia. El Papa ha explicado debidamente las razones de su medida, un acto
de libertad y de justicia hacia los tradicionalistas. En cuanto al latín, deseo
subrayar que no ha estado abolido, y lo que es más, garantiza la universalidad
de la Iglesia. Pero repito: invito a los sacerdotes, obispos y cardenales a
la obediencia, dejando aparte todo tipo de orgullo y prejuicio".

 

Entrevista exclusiva concedida a Bruno Volpe del portal noticioso
Petrus, (Nov-05-2007), por el Secretario de la Sagrada Congregación para El
Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, Monseñor Malcolm Ranjith. Traducción
de Alvaro Luna Requena.

Excelencia, ¿Que acogida ha tenido el Motu Proprio
de Benedicto XVI que ha liberalizado la Santa Misa según el rito tridentino?
Algunos, en el seno de la Iglesia, han respingado sus narices…

 

"Ha habido reacciones positivas y, es inútil negarlo,
críticas y toma de posiciones contrarias, también de parte de teólogos, liturgistas,
sacerdotes, obispos y aún cardenales. Francamente, no comprendo esta forma de
alejamiento y, ¿por qué no?, de rebelión contra el Papa. Invito a todos, sobre todo a
los pastores, a obedecer al Papa, que es el sucesor de Pedro. Los obispos en
particular, han jurado fidelidad al Pontífice: sean coherentes y fieles a su
compromiso".

En su opinión, ¿qué causa estas manifestaciones contrarias
al Motu Proprio?

"Usted sabe que ha habido, de parte de algunas Diocesis, también documentos
interpretativos que intentan inexplicablemente limitar el Motu Proprio del Papa.
Dentro de éstas acciones se esconden por una parte prejuicios de tipo ideológico
y por la otra, el orgullo, uno de los pecados más graves. Repito: invito a todos
a obedecer al Papa. Si el Santo Padre ha resuelto promulgar el Motu Proprio,
ha tenido sus razones las cuales comparto plenamente.

 

La liberalización del rito tridentino decidida por Benedicto XVI
aparece como el remedio justo a tantos abusos liturgicos registrados tristemente
después del Concilio Vaticano II con el 'Novus Ordo'…

 

 

"Vea, Yo no deseo criticar el 'Novus Ordo'. Pero me causa
risa cuando oigo decir, incluso entre amigos, que en una parroquia un sacerdote
es "un santo" por la homilía o por como habla. La Santa Misa es sacrificio, don,
misterio, independientemente del sacerdote que celebra. Es importante, incluso
fundamental, que el sacerdote se haga aparte: el protagonista de la Misa es Cristo.
No comprendo, entonces, las celebraciones Eucarísticas transformadas en espectáculo
con baile, canto o aplausos, como frecuentemente sucede con el Novus Ordo".

 

Monseñor Patabendige, Su Congregación ha denunciado muchas veces
estos abusos liturgicos…

 

"Cierto. Hay tantos documentos, que sin embargo
permanecen como letra muerta, terminando en estantes polvorientos o, peor aún,
en el cesto de la basura".

Otro punto: muchas veces se asiste a homilías larguísimas…

También esto es un abuso. Estoy en contra de los bailes
y aplausos en el curso de las Misas, que no son un circo ni un estadio. En cuanto
a la homilía, debe referirse, como lo ha delineado el Papa, exclusivamente al
aspecto catequético evitando sociologismos y chácharas inútiles. Por ejemplo,
a menudo los sacerdotes la emprenden contra la política porque no han preparado
bien la homilía, que debe, en cambio, ser escrupulosamente estudiada. Una homilía
excesivamente larga es sinónimo de escasa preparación: el tiempo justo de una
predicación debe ser de 10 minutos, como máximo 15. Se debe saber que el momento
culmen de la celebración es el misterio Eucarístico, que no significa menospreciar
la liturgia de la Palabra sino aclarar cómo se debe aplicar una correcta liturgia".

Volviendo al Motu Proprio: algunos critican el uso del latín durante
la Misa…

"El rito tridentino hace parte de la tradición de
la Iglesia. El Papa ha explicado debidamente las razones de su medida, un acto
de libertad y de justicia hacia los tradicionalistas. En cuanto al latín, deseo
subrayar que no ha estado abolido, y lo que es más, garantiza la universalidad
de la Iglesia. Pero repito: invito a los sacerdotes, obispos y cardenales a
la obediencia, dejando aparte todo tipo de orgullo y prejuicio".

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *