Panorama Católico

Tercer domingo de Cuaresma, Estación en San Lorenzo Extramuros

TERCER DOMINGO DE CUARESMA
ESTACIÓN EN SAN LORENZO EXTRA MUROS *
I  Clase – Ornamentos morados

   La Iglesia, en los oficios nocturnos, lee la historia del Patriarca José.
  
¡Qué modelo tan consumado de caridad y de pureza, de esas dos excelsas virtudes cristianas harto más difíciles de practicar que ahora, cuando tenemos de ellas tantos y tan preclaros ejemplos como nos han dado los Santos del Antiguo y Nuevo Testamento y sobre todo Jesús, divino modelo de predestinados! ¿Qué género de disculpa tendremos, los cristianos, si, estando obligados a mayor perfección en virtud de nuestro bautismo, nos quedamos tan atrás en el camino del propio vencimiento?
   El cielo, que esperamos con fundadísima esperanza, lo tenemos figurado en la promoción de José a los cargos más honrosos y elevados del Egipto, después de haber sufrido mil géneros de penalidades en los años de cárcel, que inocente sufrió con entera resignación.
   Acicate poderoso para el cristiano, que en este mundo ha de vivir como pobre desterrado, que suspira sin cesar por su patria. La ve allá lejos, pero no le es dado visitarla tan pronto. ¿Quién hubiera jamás pensado que de la envidia de los hermanos de José había Dios de sacar tan gran partido?
   Pero, además, tenemos en el Patriarca José una de las figuras más expresivas de Cristo y de su Iglesia. Jesús es, a no dudarlo, el perfecto dechado de pureza virginal. Hoy precisamente nos le muestra el Evangelio expulsando a un demonio impuro.
   Esto mismo hace a diario la Iglesia en las almas de los bautizados por medio de la predicación y de los santos Sacramentos. Hácelo sobre todo en este santo tiempo de Cuaresma por medio de la Confesión y del Bautismo. ¿Qué otra cosa si no, son los exorcismos, tan frecuentes en el rito bautismal, en que llega el sacerdote hasta a imitar los gestos del Salvador cuando arrojaba a los demonios de los cuerpos de los infelices posesos? Antes del rito bautismal, dice el sacerdote, soplando sobre la cara del infante: “Sal, espíritu inmundo, de este niño; y cede el lugar al Espíritu Santo Consolador y no te atrevas a violar de nuevo esta morada”.
   Insistiendo en la necesidad de la pureza, dícenos en la Epístola el Apóstol que “la fornicación y toda impureza no deben ni mentarse entre los cristianos, tanto es lo que desdice de la santidad de su vocación; sin contar que ningún fornicario ni impúdico tendrá parte en la herencia del cielo”.
   Sabemos cuál es el arma adecuada contra la carne y sus bajas tendencias: la que el Patriarca José empleó, es decir la fuga; la que emplearon y aconsejan a una todos los Santos y Doctores, conociendo como conocen las aviesas tendencias de nuestra decaída naturaleza.
   También Jesús fue vendido como José, y entregado a sus perseguidores por sus mismos hermanos, o sea por los Judíos, y hasta por uno de sus más íntimos amigos.
   “Una fiera pésima devoró” a Jesús y le dio muerte afrentosa de Cruz. Mas por eso precisamente Dios le ensalzó después y dióle el mando de todos los pueblos, hasta los últimos confines de la tierra. Entonces devolvió Jesús bien por mal a los que quisieron aprovecharse del precio de su sangre vertida en el madero de la Cruz por salvar a los hombres, a los mismos verdugos que le atormentaban.
   Asimismo, Jesús, en las fiestas pascuales, distribuirá entre sus fieles los tesoros amontonados en sus graneros, al distribuir gratis el Pan celestial por medio de sus sacerdotes. Precede una graciosa amnistía, sin más condiciones que el arrepentimiento sincero, la humilde confesión y el propósito firme de no volver a pecar.
     El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

TERCER DOMINGO DE CUARESMA
ESTACIÓN EN SAN LORENZO EXTRA MUROS *
I  Clase – Ornamentos morados

   La Iglesia, en los oficios nocturnos, lee la historia del Patriarca José.
  
¡Qué modelo tan consumado de caridad y de pureza, de esas dos excelsas virtudes cristianas harto más difíciles de practicar que ahora, cuando tenemos de ellas tantos y tan preclaros ejemplos como nos han dado los Santos del Antiguo y Nuevo Testamento y sobre todo Jesús, divino modelo de predestinados! ¿Qué género de disculpa tendremos, los cristianos, si, estando obligados a mayor perfección en virtud de nuestro bautismo, nos quedamos tan atrás en el camino del propio vencimiento?
   El cielo, que esperamos con fundadísima esperanza, lo tenemos figurado en la promoción de José a los cargos más honrosos y elevados del Egipto, después de haber sufrido mil géneros de penalidades en los años de cárcel, que inocente sufrió con entera resignación.
   Acicate poderoso para el cristiano, que en este mundo ha de vivir como pobre desterrado, que suspira sin cesar por su patria. La ve allá lejos, pero no le es dado visitarla tan pronto. ¿Quién hubiera jamás pensado que de la envidia de los hermanos de José había Dios de sacar tan gran partido?
   Pero, además, tenemos en el Patriarca José una de las figuras más expresivas de Cristo y de su Iglesia. Jesús es, a no dudarlo, el perfecto dechado de pureza virginal. Hoy precisamente nos le muestra el Evangelio expulsando a un demonio impuro.
   Esto mismo hace a diario la Iglesia en las almas de los bautizados por medio de la predicación y de los santos Sacramentos. Hácelo sobre todo en este santo tiempo de Cuaresma por medio de la Confesión y del Bautismo. ¿Qué otra cosa si no, son los exorcismos, tan frecuentes en el rito bautismal, en que llega el sacerdote hasta a imitar los gestos del Salvador cuando arrojaba a los demonios de los cuerpos de los infelices posesos? Antes del rito bautismal, dice el sacerdote, soplando sobre la cara del infante: “Sal, espíritu inmundo, de este niño; y cede el lugar al Espíritu Santo Consolador y no te atrevas a violar de nuevo esta morada”.
   Insistiendo en la necesidad de la pureza, dícenos en la Epístola el Apóstol que “la fornicación y toda impureza no deben ni mentarse entre los cristianos, tanto es lo que desdice de la santidad de su vocación; sin contar que ningún fornicario ni impúdico tendrá parte en la herencia del cielo”.
   Sabemos cuál es el arma adecuada contra la carne y sus bajas tendencias: la que el Patriarca José empleó, es decir la fuga; la que emplearon y aconsejan a una todos los Santos y Doctores, conociendo como conocen las aviesas tendencias de nuestra decaída naturaleza.
   También Jesús fue vendido como José, y entregado a sus perseguidores por sus mismos hermanos, o sea por los Judíos, y hasta por uno de sus más íntimos amigos.
   “Una fiera pésima devoró” a Jesús y le dio muerte afrentosa de Cruz. Mas por eso precisamente Dios le ensalzó después y dióle el mando de todos los pueblos, hasta los últimos confines de la tierra. Entonces devolvió Jesús bien por mal a los que quisieron aprovecharse del precio de su sangre vertida en el madero de la Cruz por salvar a los hombres, a los mismos verdugos que le atormentaban.
   Asimismo, Jesús, en las fiestas pascuales, distribuirá entre sus fieles los tesoros amontonados en sus graneros, al distribuir gratis el Pan celestial por medio de sus sacerdotes. Precede una graciosa amnistía, sin más condiciones que el arrepentimiento sincero, la humilde confesión y el propósito firme de no volver a pecar.
     El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

 

 

    ANT. AD INTROITUM.   Ps. 24, 15-16.  Oculi mei semper ad Dóminum, quia ipse evéllet de láqueo pedes meos: réspice in me, et miserére mei, quóniam únicus et pauper sum ego. Ps. ibid., 1-2. Ad te, Dómine, levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam.
   V. Glória Patri.

Antífona de entrada.
   Mis ojos están siempre fijos en el Señor, porque Él es quien ha de soltar los lazos de mis pies: mírame y compadécete de mí, porque me veo solo y pobre.  Ps. A ti, Señor, levanto mi alma: Dios mío, en Ti confío, no quede yo avergonzado.
 V. Gloria al Padre.

     El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Cuaresma, salvo en las fiestas.

    Oratio

 Qu?sumus, omnípotens Deus, vota humílium réspice: atque, ad defensiónem nostram, déxteram tuæ majestátis exténde. Per Dóminum
   R. Amen

Oración
    Atiende, oh Dios omnipotente, los deseos de los humildes, y haz alarde del poder de tu Majestad para defendernos. Por Nuestro Señor Jesucristo.
   R. Amén.  

Epístola
     Como hijos de la luz que somos los cristianos, no debemos arrojar negras sombras de vicios y sensualidades en el sendero de nuestra vida, sino más bien iluminarlo con obras de caridad, de justicia y de verdad.

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Ephésios.
Ephes.5, 1-9
Fratres: Estóte imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi: et ambuláte in dilectióne, sicut et Christus diléxit nos, et trádidit semetípsum pro nobis oblatiónem et hóstiam Deo in odórem
suavitátis. Fornicátio autem et omnis immundítia aut avarítia nec nominétur in vobis, sicut decet sanctos: aut turpitúdo aut stultilóquium aut scurrílitas, quæ ad rem non pértinet: sed magis gratiárum actio. Hoc
enim scitóte intelligéntes, quod omnis fornicátor aut immúndus aut avárus, quod est idolórum sérvitus, non habet hereditátem in regno Christi et Dei. Nemo vos sedúcat inánibus verbis:
propter hæc enim venit ira Dei in fílios diffidéntiæ. Nolíte ergo éffici partícipes eórum. Erátis enim aliquándo tenebrae: nunc autem lux in Dómino. Ut fílii lucis ambuláte: fructus enim lucis est in omni bonitáte et justítia et veritáte.
 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Efesios:
 Hermanos: Sed imitadores de Dios, como hijos carísimos, y vivid unidos en la caridad, a ejemplo de Cristo que nos amó, y se ofreció a sí mismo a Dios por nosotros en oblación y hostia de olor suavísimo. Por tanto, que ni la fornicación, ni ningún género de impureza, ni de avaricia, se nombre siquiera entre vosotros, como corresponde a los buenos cristianos: ni las palabras torpes, ni las necedades o truhanerías, ni las bufonadas impertinentes: sino antes bien, las acciones de gracias. Porque, habéis de saber y tener bien entendido, que ningún fornicador, o impúdico, o avaro, -lo cual viene a ser una idolatría-, será heredero del reino de Cristo y de Dios. Que nadie os engañe con vanas palabras; pues por tales cosas vino la ira de Dios sobre los incrédulos. No queráis, por tanto, tener parte con ellos. Porque si en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el señor. Andad como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en proceder conforme a toda bondad, justicia y verdad.

 GRADUALE.   Ps. 9, 20 et 4.  Exsúrge, Dómine, non præváleat homo: judicéntur gentes in conspéctu tuo. V. In converténdo inimícum meum retrórsum, infirmabúntur, et períbunt a fácie tua.
TRACTUS.   Ps. 122, 1-3.  Ad te levávi óculos meos, qui hábitas in cælis. V. Ecce sicut óculi servórum in mánibus dominórum suórum. V. Et sicut óculi ancíllæ in mánibus dóminæ suæ: ita óculi nostri ad Dóminum, Deum nostrum, donec misereátur nostri. V. Miserere nobis, Dómine, miserere nobis.

    Gradual.   Levántate, Señor, para que no prevalezca el hombre perverso; juzgadas sean las naciones en tu presencia. V. Cuando Tu hayas puesto en fuga a mis enemigos, quedarán deshechos y aniquilados en tu presencia. 
   Tracto   Levanto mis ojos a Ti, que habitas los cielos. V. Como los ojos de los siervos están fijos en las manos de sus señores. V. Y como los ojos de la esclava en las manos de su señora: así están fijos nuestros ojos en el Señor y Dios nuestro, hasta alcanzar de Él misericordia. V. Ten piedad de nosotros, señor, ten piedad de nosotros.

  Evangelio
   Acusado Jesús de usar de supercherías para obrar sus milagros, demuestra no estar en connivencia con Satanás, sino todo lo contrario; pues ha venido a destruir su reino y aprovecha la ocasión para descubrir la estrategia combativa del demonio contra las almas desprevenidas.

  U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Luc. 11, 14-28.
 In illo témpore : Erat Jesus ejíciens dæmónium, et illud erat mutum. Et cum ejecísset dæmónium, locútus est mutus, et admirátæ sunt turbæ. Quidam autem ex eis dixérunt: In Beélzebub, príncipe dæmoniórum, éjicit dæmónia. Et alii tentántes, signum de cælo quærébant ab eo. Ipse autem ut vidit cogitatiónes eórum, dixit eis: Omne regnum in seípsum divísum desolábitur, et domus supra domum cadet. Si autem et sátanas in seípsum divísus est, quómodo stabit regnum ejus? Quia dícitis, in Beélzebub me ejícere dæmónia. Si autem ego in Beélzebub ejício dæmónia: fílii vestri in quo ejíciunt? Ideo ipsi júdices vestri erunt.
Porro si in dígito Dei ejício dæmónia: profécto pervénit in vos regnum Dei. Cum fortis armátus custódit átrium suum, in pace sunt ea, quæ póssidet. Si autem fórtior eo supervéniens vícerit eum, univérsa arma ejus áuferet, in quibus confidébat, et spólia ejus distríbuet. Qui non est mecum, contra me est: et qui non cólligit mecum, dispérgit. Cum immúndus spíritus exíerit de hómine, ámbulat per loca inaquósa, quærens réquiem: et non invéniens, dicit: Revértar in domum meam, unde exivi. Et cum vénerit, ínvenit eam scopis mundátam, et ornátam. Tunc vadit, et assúmit septem alios spíritus secum nequióres se, et ingréssi hábitant ibi. Et fiunt novíssima hóminis illíus pejóra prióribus. Factum est autem, cum hæc díceret: extóllens vocem quædam múlier de turba, dixit illi: Beátus venter, qui te portávit, et úbera, quæ suxísti. At ille dixit: Quinímmo beáti qui áudiunt verbum Dei, et custódiunt illud.

 

Credo.   

 

U Continuación del santo Evangelio según S. Lucas.
   En aquel tiempo: Estaba Jesús lanzando un demonio el cual era mudo. Y así que hubo echado al demonio, habló el mudo, y se maravillaron las gentes. Mas algunos dijeron: En virtud de Belzebub, príncipe de los demonios, echa él los demonios(1). Y otros, para tentarle, le pedían algún prodigio del cielo. Jesús, cuando vio sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido en bandos, quedará destruido, y caerán casas sobre casas. Pues si Satanás está también dividido contra sí mismo, ¿cómo subsistirá su reino? pues decís que yo lanzo demonios con el poder de Belzebub. Y si, por virtud de Belzebub, lanzo yo los demonios, vuestros hijos ¿por virtud de quién los lanzan?(2) Por esto serán ellos los que os han de juzgar. Mas, si con el dedo de Dios lanzo los demonios, es señal de que el reino de Dios ha llegado ya a vosotros. Cuando un valiente armado guarda la puerta de su casa, está seguro todo cuanto posee. Mas, si asaltándole otro más fuerte que él, le venciere, le quitará todas sus armas, y repartirá los despojos. El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama(3). Cuando el espíritu inmundo ha salido de un hombre, anda por lugares áridos buscando reposo, y no hallándolo, se dice: Me volveré a mi casa, de donde salí. Y regresando a ella, la encuentra barrida y bien adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando en ella, se establecen allí; y el nuevo estado de aquel hombre, es así peor que el primero. Y aconteció que, mientras decía él esto, una mujer del público levantó la voz y exclamó: Bienaventurado el vientre que te llevó, y los pechos que te amamantaron(4). Y él dijo: bienaventurados, más bien, los que escuchan la palabra de Dios, y la ponen en práctica.
 Credo.

 ANT. AD OFFERTORIUM.    Ps. 18, 9, 10, 11 et 12.  Justítiæ Dómini rectæ, lætificántes corda, et judícia ejus dulcióra super mel et favum: nam et servus tuus custódit ea.

    Antífona del Ofertorio.
   Los mandamientos del Señor son justos y fuentes de alegría para los corazones; y sus juicios más dulces que la miel y que el panal: por esto los guarda tu siervo.

Secreta
   Hæc hostia, Dómine, qu?sumus, emúndet nostra delícta: et, ad sacrifícium celebrándum, subditórum tibi córpora mentésque sanctíficet. Per Dóminum.

Secreta
   Que esta hostia, Señor, limpie nuestros delitos, y santifique los cuerpos y las almas de tus súbditos, para celebrar dignamente el Sacrificio. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de Cuaresma

 Vere dignum et justum est,
æquum et salutáre, nos tibi
semper et ubíque grátias ágere:
Dómine, sancte Pater, omnípotens
ætérne Deus: Qui corporáli jejúnio vítia cómprimis, mentem élevas, virtútem largíris et pr?mia: per Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes ac beata Séraphim socia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
   Sanctus, Sanctus, Sanctus…

 

 Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias siempre y en todo lugar: Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Que con el ayuno corporal reprimes las pasiones, elevas el espíritu, nos das la virtud y el premio, por Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones y tiemblan las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la celebran con el mismo júbilo. Te suplicamos, Señor, que con sus voces admitas también las nuestras, diciéndote con humilde confesión:
 Santo, santo, santo, etc.

  ANT. AD COMMUNIONEM.     Ps. 83, 4-5.        Passer invénit sibi domum, et turtur nidum, ubi repónat pullos suos: altária tua, Dómine virtútum, Rex meus, et Deus meus: beáti qui hábitant in domo tua, in s?culum s?culi laudábunt te.

Antífona de Comunión.
El pájaro halló una casa para sí, y la tórtola un nido en donde poner sus polluelos: tus altares, señor de los ejércitos; Rey mío y Dios mío, son para mí este nido : bienaventurados los que moran en tu casa; por los siglos de los siglos te alabarán.

Postcommunio

   A cunctis nos, qu?sumus, Dómine, reátibus et perículis propitiátus absólve: quos tanti mystérii tríbuis esse partícipes. Per Dóminum.       

Postcomunión
   Líbranos, Señor, de todas las culpas y peligros, a nosotros a quienes Tú te dignas hacernos participantes de este tan augusto Misterio. Por Nuestro Señor Jesucristo.

  • * La asamblea litúrgica se tenía hoy en la Basílica patriarcal del gran mártir español S. Lorenzo, cuyas reliquias se conservan en ella, como también las del otro mártir diácono S. Esteban. De ahí que varias fórmulas de la misa de hoy sean las de la misa de S. Lorenzo del 10 de Agosto.
  • (1)   Ya que los fariseos no pueden negar el milagro, lo atribuyen a la connivencia de Jesús con el “demonio de los demonios”, o sea “Belzebub”, o “dios de las moscas”, o “de la inmundicia”, como por desprecio motejaban a Satanás. ¡Siempre proceden lo mismo los incrédulos de mala fe!
  •  (2) Lo mismo pregunto yo: Los hijos de las tinieblas, los adivinos, los videntes y los profesionales todos de la superchería, ¿por virtud de quién hacen esas cosas raras? ¿Es que son santos?
  • (3) A veces se abusa demasiado de este célebre texto evangélico. En realidad sólo Dios y su Iglesia pueden usarlo con verdad. En ellos no es un arrebato de intransigencia: es una afirmación de suprema autoridad, es proclamar que sólo hay un Bien y una Verdad, y que no hay alianza posible entre el Bien y el mal, entre la Verdad y el error.
  • (4) ¡Qué verdadera y qué valiente confesión de fe la de esta viejecita del pueblo! Seguramente era una madre que, al ver la elocuencia y poder extraordinarios de Jesús, pensaba con envidia y admiración maternales en María, cuyo nombre y persona de seguro desconocería.

setstats1 Escuche el Canto Gregoriano de la Misa de este Domingo grabado en vivo: http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/trid_dIIIQuadragesimae.html

 

 

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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