Panorama Católico

¿Todo es Igual, Nada es Mejor?

Se ha designado una nueva cúpula episcopal en la Argentina. La Asamblea Plenaria reunida esta vez en “La Montonera” eligió a los obispos que manejarán el cuerpo episcopal argentino por tres años.

Escribe el Editor y Responsable

Bergoglio, cantado.

Se ha designado una nueva cúpula episcopal en la Argentina. La Asamblea Plenaria reunida esta vez en “La Montonera” eligió a los obispos que manejarán el cuerpo episcopal argentino por tres años.

Escribe el Editor y Responsable

Bergoglio, cantado.

El Card. Primado y Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio ha sido elegido presidente de la CEA. Era un cargo cantado. No faltaron maniobras mediáticas para darle una ayudita, tales como la de insistir en su casi papabilidad, su prestigio internacional, etc. Sin embargo es la elección natural, puesto que se trata del Card. Primado y titular de la Diócesis más importante del país.

De una cosa estamos seguros: la CEA no cambiará su actitud frente al gobierno nacional. Es decir, seguirá ausente, reuniéndose dos veces al año para producir documentos lánguidos que no molestan a nadie -particularmente a los malos- salvo a los católicos -particularmente a los buenos- que esperamos palabras de maestros de la Fe y no de políticos en campaña.

El famoso “estilo no confrontativo” es ya doctrina firme entre la mayoría de los pastores, o al menos de sus dirigentes. (Por raro que suene, hay dirigentes y tropa entre los obispos).

La renovación vino por el lado de los vicepresidentes. Mons. Villalba, Arzobispo de Tucumán y administrador apostólico de Santiago del Estero tras el patético caso Maccarone. En su pro digamos que defendió la educación católica, atacada en su momento por el gobernador de la provincia. Entre sus antecedentes de temer, que fue firmante del Manifiesto de los Sacerdotes para el Tercer Mundo. Veremos.

Vice Segundo, Mons. Agustín Radrizzani, “padre obispo” de Lomas de Zamora. Cuando asumió se dirigió a su feligresía con estas mayestáticas palabras. “Llámenme Agustín”. Salesiano de línea muy progresista y algo escorado a estribor en materia política. Bastante escorado, para ser precisos.

Secretario, Mons. Fenoy, Auxiliar de Rosario, seguramente pronto obispo de alguna diócesis del Gran Buenos Aires. Los secretarios suelen ser más poderosos que los presidentes. ¡Ojo con las segundas líneas! Allí están los que más peso tienen en el esquema real de poder.

¿El Club sacó terminación?

Como en la Lotería Nacional, uno puede ganar el premio mayor o sacar “terminación” con lo cual se salva la plata del billete. ¿Cuál es el caso del Club de San Isidro? Casaretto va a la presidencia de la Comisión de Pastoral Social, la cual -curiosamente- se reforma para incluir bajo su órbita nada más y nada menos que a CARITAS. Es decir, el Jorge de Las Lomas sigue manejando la caja de la Iglesia. Mientras que el Jorge que viaja en subte se queda con el sillón y la banda. ¿Quién pesará más? Sumen y vean.

Naturalmente los obispos sistemáticamente excluidos (Baseotto, Aguer, ahora Giaquinta y otros) seguirán sin cargos o con algunos oropeles menores en la CEA. “Son muy confrontativos” dice José Ignacio López, padre de la vocera de Mons. Casaretto.

Es cierto, tienen la manía de defender la doctrina católica.

¿Está todo dicho?

Nunca está todo dicho. Quedan muchas diócesis vacantes, es posible que Bergoglio sea descorchado hacia Roma. Además la última intervención de los “confrontativos” fue todo un éxito, dentro de lo que se podía esperar. Seguramente ha sido bien vista por Roma, que quiere mover este episcopado cataléptico. Ginés González se tuvo que llamar a silencio, el gobierno se hizo el distraído y echaron al psicólogo que denunció Mons. Aguer. Fue un golpe bien asestado.

Habrá que ver las nuevas designaciones episcopales para ver como sigue la cosa.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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