Panorama Católico

Tolerancia y Verdad

Para Otaduy,
«hay que buscar el equilibrio, aprender a tolerar todas las sensibilidades.
Hay que condescender con los que se sienten cómodos en el rito antiguo».

Escribe Marcelo
González

¿Respeto
a las ideas o tolerancia a las personas?

Para Otaduy,
«hay que buscar el equilibrio, aprender a tolerar todas las sensibilidades.
Hay que condescender con los que se sienten cómodos en el rito antiguo».

Escribe Marcelo
González

¿Respeto
a las ideas o tolerancia a las personas?

¿Qué cosa será
la tolerancia? Además de la “acción y efecto de tolerar” dícese
de la tolerancia ser “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando
son diferentes o contrarias a las propias”.
Y también: “Reconocimiento
de inmunidad política para quienes profesan religiones distintas de
la admitida oficialmente”.

En el diccionario,
lo mismo que en las declaraciones universales de derechos, todo es meridiano,
claro y distinto. Luego viene la aplicación de estas simpáticas palabras.
Y aparece el desagradable obstáculo del bien común, enemigo
de los tolerantes derechos individuales concebidos según la matriz
liberal. A saber, todo es respetable y todo debe ser respetado.

No hay tolerancia
posible sin regla objetiva

Mi libertad
termina donde empieza la libertad ajena
… Bellas palabras, tan
difíciles de aplicar como los límites fronterizos o las cláusulas
de medianería.

Es que nos movemos
en el terreno de lo relativo, o más inquietante aún, del relativismo.
Para objetivizar la cuestión, en una disputa de medianería, llamaremos
a un ingeniero agrimensor, el cual con una cinta métrica determinará,
a partir del hito que ha puesto la medición catastral, y los derechos
concretos que marcan los títulos de propiedad, donde termina un terreno
y donde empieza el otro. Y esto mismo tiene tantos bemoles que…

En el orden moral
y espiritual, la cinta métrica es la prudencia, el hito, la verdad y el plano catastral, la ley natural, como mínimo,
fundada por cierto en la ley divina.

Así pueden dirimirse
las cuestiones de convivencia, y apenas, porque no siempre el mediador
es prudente ni las partes bienintencionadas. Pero es lo que hay: una
vez introducido el pecado original en la tierra, apechugar.

Relativismo
y metros de goma

Lamentablemente,
los modernos paladines de la tolerancia son por definición los más
intolerantes. No puede ser de otro modo. Es consecuencia natural (o
antinatural) del relativismo moral, filosófico y fundamentalmente religioso.
Tienen la cinta métrica de goma.

Ahora bien, dentro
de la Iglesia, sociedad que custodia el depósito de la Verdad revelada,
cabría esperar muchos conflictos de límites, pero no que se cuestione
la cinta, ni al agrimensor ni mucho menos la medición catastral
.
Cristo nos ha dejado las Escrituras y una regla formalmente próxima
de Fe que es la Tradición apostólica, además del Magisterio. Pero
el racionalismo, evolucionismo, gnosticismo, historicismo, y súmele
lo que quiera, que de todos modos le dará el mismo resultado: el modernismo, ha hecho todo de goma.

Por eso ahora,
condescendientemente, algunos “tolerantes” como el obispo de
Caserta
, Italia, prohibe “farfullar” en latín,
mientras cede sus facilidades edilicias a islámicos, ortodoxos y lo
que cuadre. Es para que recen (rezar es bueno), algo que es imposible
en latín, conforme lo cual, la Iglesia de la que es obispo habría
sido una gran farsa por siglos… una sociedad de farfulladores idiotizados
por imágenes sacras y coreografía vacua. (sic)

Y por casa ¿cómo
andamos?

Otros, como
el ¿padre? arriba citado tolera nuestra sensibilidad litúrgica. Ninguna norma objetiva, ninguna virtud concreta, ninguna relación del
rito tradicional con la Tradición apostólica. Mera condescendencia
con nuestra “sensibilidad”. Gracias, padre.

Los intolerantes
católicos tradicionales

Nosotros, en
cambio, somos intolerantes porque cuestionamos la farsa litúrgica,
el gran circo, la profanación. ¡Y además pretendemos tener una
regla objetiva de verdad
! ¡Pero, ¿quienes nos creemos?! Qué es
eso de pretender “la” verdad de manos de la Iglesia (ojo, no de
las nuestras). Mi verdad, tu verdad y gracias…

Hay
que condescender con los que se sienten cómodos en el rito
antiguo
…”
¡Qué amables! La frase está tan cargada de menosprecio que da vergüenza
ajena. Toda vez que objetamos el show litúrgico lo hacemos con fundamento
en la Tradición. Eso es tolerancia: el haber sufrido y señalado por
más de 40 años que el carnaval litúrgico posconciliar se desbarrancaba
inexorablemente en el cisma y la herejía.

Lo ha dicho el
Papa: los abusos han llegado hasta lo intolerable. Y hemos padecido nuestra vigilante tolerancia al precio de terribles
persecuciones. Indecibles martirios morales. Muchísimos sacerdotes
han muerto de tristeza… otros no lo han soportado y se han secularizado.
Tragedias que ahora pretenden saldarse con la
“condescendencia de los que se sienten cómodos…”
, mientras
nos mandan al sótano litúrgico, nos ignoran o nos proscriben contra
todo derecho y justicia.

“Condesciendan”,
pues, señores tolerantes, pero en serio. Basta de hipocresías. Si
son “tolerantes”, toleren y no persigan a los sacerdotes que quieren
rezar la Misa Tradicional, a los fieles que la piden. Déjenlos
hacer la experiencia de la tradición litúrgica.
Luego comparamos
los resultados.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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