Panorama Católico

Una lectura inspiradora

Hemos percibido cierto escozor por nuestro comentario sobre lo que debería  hacer (y casi sin duda no hará) el Papa con los dichos del Cardenal Martini, titulado "El Cardenal Martini declara la guerra".

¿Quién es éste que se permite aconsejar al Sumo Pontífice?, parece decir algún lector.

Hemos percibido cierto escozor por nuestro comentario sobre lo que debería  hacer (y casi sin duda no hará) el Papa con los dichos del Cardenal Martini, titulado "El Cardenal Martini declara la guerra".

¿Quién es éste que se permite aconsejar al Sumo Pontífice?, parece decir algún lector.

La respuesta es: uno que ve el daño que actitudes como la del Card. Martini causan y ve también como el estilo indirecto de refutación (incluida la bochornosa patinada del Card. Lozano Barragán, ya referida en comentarios anteriores) no sirve para dejar claridad en los fieles. Todo queda confuso, los medios se hacen su festín y los fieles quedan más a la intemperie aún, si esto fuera posible.

Leyendo el comentario de un lector a un artículo publicado en los EE.UU. sobre el tema tomé esta propuesta que creo es inspirada. No pudiendo o no queriendo (Dios lo sabe) el Santo Padre "condenar" las expresiones heréticas del emérito cardenal de Milán, quizás podría (Dios lo sabe), decir ante los miles de fieles que escuchan su catequesis semanal: "Debemos expresar que los dichos de nuestro querido y venerado hermano, el Cardenal Martini, recientemente publicados en los medios, son opiniones personales que en modo alguno reflejan la doctrina de la Iglesia en esta materia sino que la contradicen". Esta o parecida fórmula, de las que el protocolo romano no carece en absoluto. Ante esto, hasta Elizabetta Piqué debería admitir que no hay cambios.

Pero debe decirlo el Papa. Porque es el único con la autoridad para contrarrestar el peso abrumador de los medios que con solo titular invocando el nombre de un alto jerarca de la Iglesia ya cambian las opiniones y "modifican la doctrina" en la percepción del pobre pueblo indefenso. Ante un: La Iglesia modifica su postura sobre preservativo, el único título posible que pueda contrarrestar esta influencia es: El Papa contradice a Martini y ratifica condena al preservativo.  Si no se hace esto, estaremos siempre peleando una trinchera más atrás.

Y ya van quedando pocas trincheras… 

Marcelo González
Editor PCI / PCD 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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