Panorama Católico

Una trampa burda

Lo del gauchito Gil es lamentable. Es cierto que robaba y es cierto que repartía parte de sus robos entre los pobres, según la leyenda, pero lo hacía para que estos no lo delataran a las autoridades porque era un desertor. ¿Puede un santo dedicarse al robo? ¿Es santo el robar?. ¿Es bueno desertar de las obligaciones que se tiene ante la propia comunidad?.

Lo del gauchito Gil es lamentable. Es cierto que robaba y es cierto que repartía parte de sus robos entre los pobres, según la leyenda, pero lo hacía para que estos no lo delataran a las autoridades porque era un desertor. ¿Puede un santo dedicarse al robo? ¿Es santo el robar?. ¿Es bueno desertar de las obligaciones que se tiene ante la propia comunidad?.

Su historia es poco conocida, al punto que liberales y autonomistas correntinos se disputan su partidismo y elevan en el Payubre las lanzas con los colores azules y colorados respectivos.

Sobre que no quiso participar en las guerras civiles, me parece que están desenfocados en mucho con los tiempos. Caaguazú y la legendaria caballeria payubrera fue varias décadas anterior a Gil Antonio, un desertor de las levas por la guerra del Paraguay.

Por otro lado, ver solo el escenario de su tumba y de las bailantas que se hacían en su honor, donde más de un mencho fue acuchillado después de algunas cañas, hubiese convencido a cualquier alma bautizada que el tema era plenamente pagano y aún con visos de macumba, de los que Mercedes tiene muchos ejemplos por las sectas que le entran del Brasil ( basta ir al cerro Pajarito para encontrar del otro lado de la ruta, rastros de aquelarre).  

Esta historia está siendo agitada por sectores progresistas, como el P. Zinni ( antiguo párroco de Mercedes y compositor de chamamés como el del "Cambá", un duende de la siesta ), junto a otros seguidores de Obispos como  Devoto ( ya fallecido gracias a Dios ) con el objeto de canonizar a todos los bandoleros que tuvimos, como si fueran Robin Hood y sus persecutores como los odioses ricos y sus pagados represores. Una burda ejemplificación criolla de la lucha de clases en tiempos de Roca e Yrigoyen.

Obviamente que hay otros candidatos, porque detrás de Gil está Bairoleto, "mate cocido", el pibe cabezas, el penado 14, los anarquistas de la "patagonia trágica",  y obviamente Angelelli y el Che Guevara.

Luego, el nuevo modelo de santidad que nos trata de imponer el progresismo nativo detrás de Gil, es el del bandolero y terrorista como una manifestación del  "combatiente social que ha penetrado y comprendido el corazón del Evangelio de Jesús".

Obviamente, un Jesús guerrillero y un Barrabás represor…aunque los Evangelios digan lo contrario.

¡Ojo! no es solo Gil, es una forma, un modelo de santificación la que se está tratando de instalar, y que es el paso previo para el pregón por la lucha de clases a repromover entre los jovenes de las parroquias alejadas. En suma, una nueva versión del "cristianismo revolucionario", aunque tardío en la vil maniobra. 

Mientras tanto, sectas como la Evangélica, se nos burlan con estos apoyos que algunas jerarquías de la Iglesia dan a manifestaciones como estas, o como los altares a "Rodrigo", las Misas a Gilda, etc.

Cuando leo cosas como estas no puedo creer que haya católicos – y a más esclarecidos como los que concurren a esta página – que no vean. Por ello, creo que en nuestras oraciones debieramos exclamar al final de ellas como el ciego de Jericó: "Señor, hijo de David, ten piedad de mÍ", para cuando Jesús nos pregunte que queremos le digamos: "Deus et videam", "Señor, que vea".

Abel. 

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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