Panorama Católico

Volumen XXIV

S. Em. R. Card. George PELL, Arzobispo de Sydney (AUSTRALIA)

Muchos padres sinodales han hablado de los problemas encontrados por la Iglesia en todo el mundo. Algunos están causados por nuestros errores.

S. Em. R. Card. George PELL, Arzobispo de Sydney (AUSTRALIA)

Muchos padres sinodales han hablado de los problemas encontrados por la Iglesia en todo el mundo. Algunos están causados por nuestros errores.

El Concilio Vaticano II ha traído grandes bendiciones y progresos sustanciales, por ejemplo, la continua expansión misionera y los nuevos movimientos y comunidades. Pero después ha venido también algo de confusión, una cierta decadencia, sobre todo en occidente, y un montón de defecciones. No sirven sólo las buenas intenciones.

Dos sectores en decadencia en Oceanía están representadas por el número de vocaciones sacerdotales en Australia y en Nueva Zelanda (pero no en toda Oceanía) y por la evidente confusión en la proliferación de ministros de la Eucaristía.

Mis sugerencias a este Sínodo sobre cómo afrontar estas "sombras" serían el mantenimiento de la Iglesia latina de tradición antigua y la disciplina del celibato obligatorio para el clero diocesano y las órdenes religiosas. Perder esta tradición ahora supondría un grave error que provocaría confusión en las zonas de misión y no fortalecería la vitalidad espiritual del primer mundo. Significaría un distanciamiento de la práctica del Señor, llevaría graves desventajas prácticas a la acción de la Iglesia -es decir, financieros- y debilitaría el significado de "signo" del sacerdocio… debilitaría además el testimonio del sacrificio de amor y de la realidad de los Novísimos, y el premio del cielo.

Tenemos que recordar la situación de la Iglesia hace quinientos años, antes de la Reforma. Era una pequeña, débil comunidad separada de Oriente. La enorme expansión de entonces y la purificación de los vértices de la Iglesia (imperfecta pero sustancial) se dieron sobre todo gracias a las vidas de monjas, frailes y sacerdotes célibes. Los recientes escándalos sexuales no han invalidado estos éxitos.

Pido al Sínodo que prepare otra lista de sugerencias y criterios para regular el servicio a la Eucaristía, sobre todo los domingos. "Liturgias en espera de sacerdote" sería mejor que "Liturgias sin sacerdote". No existe algo como "liturgia conducida por laicos", porque los laicos pueden conducir sólo las oraciones devocionales y las paraliturgias. La sugerencia del Arzobispo Paolo de Haiti de que usemos el término "ministros extraordinarios de la Santa Comunión" es mejor que la de usar "ministros de la Eucaristía".

Querría apoyar la propuesta de redactar una lista de homilías temáticas para el año litúrgico. Uno de estos temas debería ser la naturaleza de la Eucaristía y el papel esencial del sacerdote ministerial.

Los servicios eucarísticos o las liturgias de la Palabra, cuando haya sacerdotes disponibles, no deberían delegarse. Estas inútiles sustituciones de persona no están siempre motivadas por el hambre de Pan de Vida, sino por la ignorancia y la confusión, puede que hasta por la hostilidad hacia el ministerio sacerdotal y los sacramentos.

¿Hasta qué punto las celebraciones regulares de los servicios eucarísticos, un domingo tras otro, representan un verdadero desarrollo, y no una distorsión, una protestantización que corre el riesgo de llevar a confusión incluso a quien va normalmente a Misa?

Comentario Druídico:
Reconfortante reconocimiento de la penosa situación de la Iglesia en Oceanía (y en buena parte del mundo). Buenos diagnósticos. Buenas recomendaciones. Haría falta ver con más claridad las causas que nos han traído hasta aquí. Algo de eso insinúa el Card. Pell al decir que después del Concilio Vaticano II "ha venido también algo de confusión, una cierta decadencia, sobre todo en occidente, y un montón de defecciones. No sirven sólo las buenas intenciones".
Bueno, el principio de una curación es reconocer la enfermedad, luego acertar en el diagnóstico. Finalmente tomar los remedios? o hacer la cirugía necesaria.

Divorciados vueltos a casar y comunión: No es una ley de la Iglesia, sino de Dios

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 13 octubre 2005 (ZENIT.org).- El cardenal Francis Arinze aclaró este jueves a los periodistas que la prohibición de comulgar a los divorciados vueltos a casar no es una ley inventada por la Iglesia, sino que obedece a la ley de Dios.

Al intervenir en una rueda de prensa en el Vaticano, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos, recogió el parecer que, según él, han expuesto en esta primera fase del Sínodo sobre la Eucaristía, que comenzó el 2 de octubre, los 230 padres sinodales, en su mayoría obispos, que han tomado la palabra.

El cardenal Arinze, quien es también co-presidente de la asamblea sinodal, en respuesta a un cronista que le preguntaba si la Iglesia podría dar la comunión a divorciados vueltos a casar, afirmó: "No vemos esto como ley de la Iglesia, sino como ley de Dios".

"Si dos personas se han casado y, si ese matrimonio es válido ante a Dios y ante la Iglesia, aunque ese matrimonio haya fracasado, no tenemos el poder de deshacer un matrimonio que es válido ante Dios y la Iglesia", explicó el cardenal nigeriano.

"¿Qué hacer? -se preguntó- Una cosa es tener compasión por ellos porque sufren, y algo muy distinto es decir que pueden encontrar otro marido u otra mujer y vivir juntos y recibir la comunión".

"Son miembros de la Iglesia, pero en este estado no pueden -ateniéndose a la verdad de vida- acceder a la comunión", insistió.

"Nosotros no somos más que ministros, y tenemos que responder ante Dios", concluyó.

En su relación después de la discusión, pronunciada en la tarde de este miércoles, el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, explicó que este tema ha sido afrontado por varios padres sinodales, quienes subrayaron "la importancia de una atenta pastoral de comunión con ellos"

"Dos padres han pedido explorar caminos de misericordia. En particular, algún Padre invitó a los obispos a promover enérgicamente la dimensión pastoral de los tribunales eclesiásticos, con posibles simplificaciones de funciones y procedimientos, favoreciendo su creación allí donde no existen", recordó.

En la rueda de prensa de este jueves el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara (México), aclaró que con esta petición no se busca menos rigor por parte de los tribunales.

&middot…Las declaraciones de nulidad matrimonial tienen que hacerse según la verdad canónica -afirmó el purpurado, que también es co-presidente de este Sínodo-. Lo que se pide es que no haya burocracia, sino que los procesos duren menos tiempo para ayudar a las personas".

Comentario Druídico:
Sin duda es necesario recordar que existen norma de derecho divino y otras de derecho eclesiástico. La Iglesia puede alargar o acortar el tiempo de ayuno eucarístico, indulgenciar una devoción o prohibirla, dispensar a un clérigo de sus vot… Pero no puede decir que no hay matrimonio indisoluble allí donde lo hay, ni que comulgar en pecado mortal sea algo bueno. Esto está establecido por Dios mismo por medio de la Revelación. Pero ni siquiera las normas de derecho eclesiástico pueden ir contra la Tradición o el sentir universal de la Iglesia. De allí que el celibato sacerdotal se reafirme con plena vigencia.

El Sínodo se enfrenta, en su recta final, a la escasa asistencia a Misa en el mundo

Cuenta Juan V. Boo en Abc que la novedosa espontaneidad de los debates de la primera parte del Sínodo de Obispos quedó ayer atrás cuando los tres cardenales que presiden la Asamblea replegaron velas hacia posturas tradicionales, a medida que se aborda la redacción de las propuestas que presentarán a Benedicto XVI la próxima semana. La recta final del Sínodo estudiará el problema de la escasísima asistencia a Misa en casi todos los países del mundo.

Aunque un buen número de padres sinodales sugirieron admitir a la Eucaristía, caso por caso y según las disposiciones personales, a los divorciados vueltos a casar o a las personas casadas con musulmanes que se niegan a contraer matrimonio católico, el cardenal nigeriano Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos, reiteró ayer que la prohibición de comulgar "no la vemos como una ley de la Iglesia sino como una ley de Dios".

Crisis en la asistencia a Misa

En la conferencia de prensa de los tres cardenales que presiden el Sínodo de Obispos, el mexicano Juan Sandoval Íñiguez respaldó la propuesta del relator de la Asamblea -el patriarca de Venecia, Angelo Scola- de simplificar, abaratar y agilizar los tribunales eclesiásticos que juzgan los procesos de nulidad matrimonial. Según el purpurado mexicano, "lo que se pide es que la burocracia de los tribunales no sea pesada. Que los casos se resuelvan en plazos más justos".

El arzobispo John Patrick Foley, presidente del Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales, afirmó que "el problema más acuciante es la crisis en la asistencia a Misa en Occidente, que se sitúa en torno al 5 por ciento en Francia o en España". El veterano cardenal Arinze fue todavía más claro al lamentar que "la mayoría de los católicos no viene a misa. De los que vienen, muchos no entienden. Y de los que comulgan, muchos no se confiesan".

Rechazando la opinión del cardenal Angelo Scola, que negó la escasez de sacerdotes, el Sínodo ha constatado que el problema afecta a la mayoría de los 118 países representados. Aun así, el cardenal indio Telesphore Placidus Toppo -presidente de la Asamblea junto con Arinze y Sandoval- puntualizó que "la escasez de sacerdotes no es un problema sino el síntoma de una crisis de fe, que se da sobre todo en Europa".

RD

Comentario Druídico:
La crisis en la práctica religiosa tiene que ver con la confusión doctrinal, litúrgica y hasta de identidad católica producida por el posconcilio, y con la laxitud de muchísimos sacerdotes que confunden su función con la psicoanalistas. En lugar de señalar el camino de la rectitud moral, fundado en la Fe, ayudan a los fieles a "superar la culpa? de sus pecados, diciéndoles que no son pecados. Doble pecado para el cura. Dios les tenga misericordia, porque ese daño es irreparable y conduce almas al infierno.

El Sínodo afronta la cuestión de los creyentes que votan por partidos pro-abortistas

CIUDAD DEL VATICANO martes, 4 octubre 2005 (ZENIT.org).- El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el arzobispo William Joseph Levada, ha planteó en la mañana de este martes la necesidad de debatir en el Sínodo la cuestión los votantes de partidos abiertamente favorables al aborto.

Monseñor Levada, y también otros obispos norteamericanos, citaron el número 73 del "Instrumentum Laboris" del Sínodo sobre la Eucaristía en el que se hace referencia a la relación entre Eucaristía y moral y vida pública.

El sucesor del cardenal Joseph Ratzinger al frentre de la Congregación para la Doctrina de la Fe sugirió al tomar la palabra en inglés que se escuche la experiencia de otros países después de constatar que en el suyo, los Estos Unidos, el tema ha dividido a la Iglesia.

El número 73 recuerda que "muchos se acercan al Sacramento sin haber reflexionado suficientemente sobre la moralidad de la propia vida" y añade que "algunos reciben la Comunión aún negando las enseñanzas de la Iglesia o sosteniendo públicamente opciones inmorales, como el aborto, sin pensar que están cometiendo un acto de grave deshonestidad personal y causando escándalo".

Monseñor Levada sugirió que el Sínodo, en sus círculos menores, pueda debatir el problema de los católicos que no comprenden por qué es pecado sostener políticamente un candidato que apoya abiertamente el aborto u otros actos graves contra la vida. El documento de trabajo incluye graves actos contra la justicia y la paz.

El número 73 del "Instrumentum Laboris" ya advierte que "de esta actitud resulta evidente, entre otros aspectos, que está en crisis el sentido de pertenencia a la Iglesia y que no es clara la distinción entre pecado venial y mortal".

(…)

Además de ahondar en estos aspectos, el Sínodo ya está preparando la comisión que se encargará de redactar el mensaje final.

Aparte de las intervenciones libres que se hacen entre seis y siete de la tarde y que ayer fueron 25, después de cada jornada sinodal se ha propuesto una novedad: habilitar espacios para la adoración eucarística tanto junto al Aula del Sínodo como en los alojamientos de los padres sinodales, que están en la Casa Santa Marta y en el Instituto Maria Niña, ambos en territorio vaticano.

Comentario Druídico:
Un modo de recuperar el Reinado Social de Jesucristo comienza por casa: señalando que no es posible sostener la tesis liberal-luterana-masónica de que el fiel tiene sus convicciones en el orden privado pero actúa bajo otros deberes en el orden público.
Así, ha ocurrido con frecuencia que muchos políticos y jueces católicos voten o fallen en contra de la moral porque dicen estar obligados a respetar la "voluntad de las mayorías" o las "leyes vigentes". Como si la "voluntad de las mayorías" constituyera la verdad, o las leyes fueran necesariamente justas. Solo se puede apoyar aquello que es bueno, verdadero y justo. Y quien no lo haga así, católico o no, mal servicio prestará a su patria.

Instan a sacerdotes a ser mejores predicadores

CIUDAD DEL VATICANO – Un obispo de Estados Unidos que participa en el actual sínodo vaticano instó el martes a los sacerdotes a mejorar las homilías que pronuncian durante la Santa Misa, y lamentó que muchos fieles se sientan impulsados a ver otras ceremonias cristianas en la televisión o a asistir los servicios de otras iglesias para escuchar "sermones inspiradores".

Comentario Druídico:
¡A lo que hemos llegado! Y eso lo reconoce un obispo…

El arzobispo Wilton Gregory, ex director de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, dijo ante la reunión mundial de obispos que los católicos esperan mejores homilías de parte de los sacerdotes. "Por sí sola, la precisión litúrgica no traerá de vuelta a los que no asisten a la Santa Misa", declaró.

Varios de los obispos participantes en el sínodo, que se celebra del 2 al 23 de octubre, han expresado preocupación por los problemas que a su juicio presentan las homilías, y muchos afirman que los sermones deben concentrarse mejor en la teología de la fe católica.

Monseñor dijo a sus colegas que algunos católicos van a misa, pero luego regresan a sus casas y miran otras ceremonias cristianas por televisión o escuchan la radio "simplemente porque están todavía necesitados de sermones inspiradores".

"Algunos incluso llegan a asistir a las ceremonias religiosas de esas iglesias después de haber asistido a la misa dominical", agregó.

Comentario Druídico:
Si no fuera trágico, sería cómico. La gente va a Misa y después a la ceremonia protestante o escucha los sermones de los telepastores para recibir algún consuelo o estímulo espiritual. Es, como dicen en mi barrio, una confesión "grosa".

"En nuestra condición de principales predicadores de nuestras iglesias locales, nosotros los obispos debemos predicar con el ejemplo en lugar de limitarnos a pedir a nuestros sacerdotes y diáconos que pronuncien mejores homilías", dijo.

Comentario Druídico:
Sí, por favor. Hablen menos, pero bien. Plis. ¡Estamos hartos de la cháchara clerical!

Un cardenal ucraniano pide al Papa un sínodo con la Iglesia ortodoxa

Lubomyr Husar, prelado de rito oriental, cree que la eucaristía puede acabar con la separación de siglos entre católicos y ortodoxos.

El cardenal ucraniano Lubomyr Husar, arzobispo greco-católico de Lviv, pidió ayer a Benedicto XVI que convoque un sínodo de obispos de las Iglesias orientales, dando a entender que se refería tanto a las obedientes a Roma como a las ortodoxas, separadas del catolicismo desde el cisma de 1054. "Me tomo la libertad de pedir al Papa que convoque un sínodo para todos nosotros, convencido de que tendría gran valor no sólo para nosotros (las Iglesias orientales católicas), sino también para todo el oecumene en el sentido clásico del término", dijo el cardenal, según fue referido después a los periodistas por un portavoz. Husar se dirigía a los más de 250 obispos que desde el pasado lunes 3 y hasta el día 23 debaten en el Vaticano sobre la eucaristía.

Benedicto XVI señaló al inicio de su pontificado que su gran prioridad es el ecumenismo (es decir, luchar por la unidad de todas las confesiones cristianas), y los vaticanistas coinciden en que el primer interlocutor es la ortodoxia, porque las Iglesias surgidas de la Reforma luterana se apartan más del catolicismo romano. El cardenal Husar recordó que la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa conservan gran proximidad teológica, y que están de acuerdo en lo esencial sobre el sacramento de la eucaristía. (De hecho, los fieles de ambas confesiones pueden comulgar en las celebraciones de la otra confesión.) "Entonces, ¿por qué la concelebración no está permitida?", se preguntó Husar.

En realidad, el asunto presenta inconvenientes alejados del sacramento. La Iglesia greco-católica ucraniana, de rito oriental, regresó a la obediencia romana en el siglo XVI, y se la suele denominar uniata, palabra de tintes negativos para los ortodoxos. Las Iglesias ortodoxas autocéfalas de Rusia y de Ucrania ven con gran desconfianza a los uniatas, pues consideran que, amparados en su rito oriental similar al ortodoxo – lo cual a su juicio confunde a la población-, se están convirtiendo en cabeza de puente de la penetración católica en territorios del antiguo bloque comunista del Este.

MARÍA-PAZ LÓPEZ –
11/10/2005
Corresponsal CIUDAD DEL VATICANO
http://www.lavanguardia.es

Comentario Druídico:
El Card. Husar se propone una empresa que dejará más muertos y heridos que otra cosa. Los problemas con los ortodoxos tienen un fuerte arraigo en el odio de los ortodoxos por los uniatas y por la Iglesia de Roma. De hecho, algunos de sus patriarcados están en franca decadencia y si no fuera porque desde Roma -increíble, pero real- se los apuntala permanentemente desde hace más de 40 años, incluso prohibiendo a los católicos de rito oriental recibir conversos (ver los acuerdos de Balaamand) el triunfo de la Iglesia católica sería rotundo en, por ejemplo, Rusia, Ucrania y otros países. Pero los Popes predican permanentemente contra los "latinos" y muchos de ellos han transigido con el comunismo o la masonería (en Rusia y en Grecia, en ese orden). También es cierto que hay muchos obispos ortodoxos que se hubieran unido a Roma si Roma no los rechazara para sostener el eterno e infructuoso ecumenismo"

Un Obispo Etíope Denuncia la Persecución de los Cristianos por los Mahometanos

Los musulmanes ofrecen una cara en Europa y América y otra en los países donde son mayoría. El arzobispo de Addis Abeba recordó a los demás prelados que participan en el primer sínodo convocado por el Papa la persecución que sufren muchos cristianos.

A Roma llegó un testigo de las persecuciones que se sufre en nombre de Cristo. El arzobispo de Addis Abeba y presidente de la Conferencia Episcopal de Etiopía, monseñor Berhaneyeus Souraphiel denunció el sábado 8 que algunos países musulmanes no respetan la libertad religiosa de los cristianos.

"Es imposible celebrar la Eucaristía del domingo en algunas partes del mundo, como Arabia Saudí u otros países musulmanes, donde el domingo es un día laboral y la Eucaristía tampoco se celebra porque no hay sacerdotes o iglesias o porque simplemente no existe libertad religiosa", afirmó.

En Somalia, de donde en los años 90 se retiraron las fuerzas de la ONU después de sufrir ataques por parte de las partidas locales, "sólo hay cuatro religiosas, que en Mogadiscio tienen escondido el único sagrario del Señor en todo el país. Somalia además se ha convertido en un puerto franco para el tráfico de armas de pequeño calibre en el Cuerno de África y África central", dijo.

Además, los cristianos que desde Eritrea y Etiopía se trasladan en busca de empleo a los países de la península Arábiga, como Arabia Saudita, Yemen, los emiratos Árabes Unidos, "son obligados a cambiar su nombre por uno musulmán" y las mujeres tienen que vestir con los trajes musulmanes. "Una vez que llegan a su destino se les quita el pasaporte y muchos son obligados a convertirse al islam", prosiguió.

Las naciones occidentales tienen parte de responsabilidad en lo que ocurre, pues, explicó monseñor Souraphiel, la comunidad internacional no interviene para impedir la guerra entre Eritrea y Etiopía ni frenar la guerra civil en Somalia. Tampoco permiten la emigración laboral de los emigrantes a sus países, con lo que estas personas deben viajar a países donde se les maltrata.

Monseñor Souraphiel terminó con una petición a los participantes del Sínodo que trabajan en países musulmanes adonde llegan emigrantes cristianos, "que les ayuden y que pidan a los Gobiernos musulmanes que respeten la libertad religiosa".

Publicado el : 10/10/2005
http://www.minutodigital.com/noticias/1639.htm

Comentario Druídico:
Tantas veces hemos dicho estas cosas desde Panorama que solo nos queda bendecir la valentía de Mons. Berhaneyeus Souraphiel y rogar por él. Porque cuando vuelva no lo van a perdonar?

Intervención de S. Em. R. Card. Janis PUJATS, Arzobispo de Riga, Presidente de la Conferencia Episcopal (LETONIA)

En las iglesias parroquiales, el lugar particularmente idóneo (en el presbiterio) para el Santísimo es el altar mayor que acoge el tabernáculo. En este caso, el altar mayor con su retablo es verdaderamente el trono de Cristo Rey, y atrae las miradas de todos aquéllos que están en la iglesia. La presencia del Santísimo en el área principal de la iglesia da a los fieles la ocasión de adorar a Dios también fuera del sacrificio de la Misa (por ejemplo, durante el intervalo de tiempo entre los oficios divinos).

De hecho, van a la iglesia para rezar, no para conversar. Antes de la Comunión es deber de los sacerdotes invitar a los fieles a la confesión individual de los pecados. El mejor lugar para la confesión de los fieles es el confesionario, colocado en la iglesia y construido con una celosía fija entre el confesor y el penitente. En la medida de lo posible, los sacerdotes deben favorecer las condiciones para que los fieles accedan a la Penitencia: en efecto, si los hombres y las mujeres mueren en pecado, cualquier otro esfuerzo pastoral es vano.

Es oportuno reservar cada día un tiempo para la confesión, en horas preestablecidas, especialmente antes de la Misa. Si queremos verdaderamente renovar la vida espiritual del pueblo, nos está consentido dejar el confesionario sólo cuando el último penitente ha recibido el perdón. A los sacerdotes y a los laicos que generalmente participan en la mesa del Señor cada día, se debe aconsejar la confesión individual más o menos una vez al mes. Para los demás, la confesión es necesaria al menos cada vez que acceden a la Comunión.

En general, hay que eliminar el abuso de acceder a la Comunión sin el sacramento de la Penitencia. En el pasado, se tenía la costumbre, durante la Misa, de ir en procesión a la Comunión, pero con el paso del tiempo esta práctica fue justamente rechazada por un motivo pastoral. Como sabemos, en la iglesia el pueblo tiene un comportamiento colectivo: todos responden a las palabras del sacerdote, todos, sentados, escuchan las lecturas de las Sagradas Escrituras, todos están en pie durante el Evangelio, todos se arrodillan en la consagración y, (¡cosa que nos entristece!) todos se levantan para participar en procesión a la Comunión – entre ellos también el fariseo y el publicano, el penitente y el no penitente. Los fieles temen no participar en esta procesión, ya que de ese modo se exponen públicamente como indignos. Esta es la causa de que este abuso haya prevalecido tanto. ¿Qué hay que hacer? Hay que renovar la costumbre de acceder individualmente a la Comunión para preservar la libertad de conciencia. La Misa es una acción común, pero la Comunión tiene que ser individual.

[Texto original: latino]

Comentario Druídico:
Impecable el arzobispo Liturano. Dios nos mande uno o varios así para la Argentina.

El Sínodo no ha hablado de la misa tridentina, según el rito de san Pío V

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 13 octubre 2005 (ZENIT.org).- En el Sínodo que se celebra en el Vaticano sobre la Eucaristía nadie ha afrontado la cuestión del rito de san Pío V (comúnmente conocido como «rito tridentino»), que estaba en vigor para la celebración de la santa misa en la Iglesia latina antes del Concilio Vaticano II.

Así lo constató en una rueda de prensa celebrada este jueves, el cardenal Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, al hacer un balance de la primera fase de la asamblea, en la que los participantes han tomado la palabra, ya sea con intervenciones preparadas ya sea en las sesiones libres.

"Ningún padre sinodal ha planteado este punto", afirmó el co-presidente de la asamblea sinodal sobre la Eucaristía que concluye el 23 de octubre.

"Si hay grupos que quieren la misa tridentina, esto ya está previsto. Los obispos pueden permitirlo a grupos", aclaró.

"No es una prioridad para el Sínodo pues nadie ha hablado. El problema del que hemos hablado es que muchas personas no van a misa y que los que vienen no entienden, van a comulgar pero no se confiesan, como si fueran inmaculados", concluyó.

Comentario Druídico:
Confiemos en que este tema quede en manos del Santo Padre y finalmente lo resuelva a favor de la justicia, según su reiteradas manifestaciones cuando era cardenal Prefecto de la Fe. Eso de que los obispos pueden permitirlos es verdad en los papeles, pero vayan Uds. a pedir la Misa Tridentina? Como dicen en el barrio, los sacan carpiendo.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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