Panorama Católico

Volumen XXVIII

Clarín escala la crisis de las designaciones episcopales argentinas

Bergoglio, Sodano y Caselli

Ricardo Kirschbaum
EDITOR GENERAL DE CLARIN
rkirschbaum@.clarin.com

Uno de los textos más atractivos de la edición de hoy es la crónica de nuestro corresponsal en el Vaticano, Julio Algañaraz, un periodista que hace muchísimo tiempo está acreditado ante la Santa Sede y conoce, como pocos, el entretejido político-religioso.

Clarín escala la crisis de las designaciones episcopales argentinas

Bergoglio, Sodano y Caselli

Ricardo Kirschbaum
EDITOR GENERAL DE CLARIN
rkirschbaum@.clarin.com

Uno de los textos más atractivos de la edición de hoy es la crónica de nuestro corresponsal en el Vaticano, Julio Algañaraz, un periodista que hace muchísimo tiempo está acreditado ante la Santa Sede y conoce, como pocos, el entretejido político-religioso.

La presencia en Roma de Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y jefe de la Iglesia argentina, tiene un significado unívoco para las calificadas fuentes que consultó Clarín en Roma: inquietud por la designación de obispos por parte del Papa que alterarían el equilibrio interno de la Conferencia Episcopal.

Bergoglio, que había recibido 40 votos durante el cónclave que eligió al sucesor de Juan Pablo II en abril pasado, expresaría a Benedicto XVI su punto de vista respecto de las últimas designaciones, donde se advierte la influencia de los sectores más conservadores.

La clave es el todavía influyente Angelo Sodano, quien sigue al frente de la estratégica Secretaría de Estado del Vaticano, a pesar de que tiene 78 años de edad. Ya se sabe que Sodano tiene una excelente relación con Esteban Caselli, ex embajador de Menem ante la Santa Sede y secretario de Culto durante Duhalde.

Ese binomio Sodano-Caselli, que apaña el ala conservadora, fue muy sólido durante los últimos años de Juan Pablo II y muy eficiente. El ex embajador Caselli ha demostrado que es un hombre de fluido diálogo y amplio acceso a los cerrados despachos de la Santa Sede. Sus detractores, que no son pocos, lo señalan como el canal que llevó hasta las manos de Benedicto XVI el video que afectó al obispo Maccarone, quien debió renunciar. Caselli siempre ha negado esta acusación.

No es frecuente que se ventilen así estas diferencias y hasta es posible que las desmientan. La precisión de la crónica de Algañaraz, sin embargo, muestra la cara oculta de esta polémica en la Iglesia.

http://www.clarin.com/diario/2006/02/02/opinion/o-01134763.htm

Comentario Druídico:
Clarín comienza la crisis el 2 de febrero, con un artículo de Algañaraz y este comentario del editor, que lo resalta. Es evidente la voluntad de "calentar el asunto" por parte del multimedios más poderoso de la Argentina, cercano al gobierno nacional.

Algañaraz gatilla

VIAJE DE BERGOGLIO AL VATICANO
Plantean al Papa inquietudes por la designación de obispos en Argentina

Ese es el tema central de un encuentro del presidente del Episcopado argentino con Benedicto XVI. El Papa nombró a dos obispos que no estaban en las ternas elevadas por la cúpula eclesiástica al Vaticano.

Julio Algañaraz. VATICANO. CORESPONSAL
jalganaraz@clarin.com

Tiempo programado de la audiencia: 45 minutos. Escenario: la Biblioteca Privada Pontificia. Lo que no está debidamente verificado es si el cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, vio ayer por la tarde al Papa o si lo verá hoy.

En el Vaticano el hermetismo es total y fue inútil que Clarín intentara preguntárselo al arzobispo de Buenos Aires donde se aloja. La respuesta fue: "Sua Eminencia non risponde al teléfono", un minuto después que se pidió al corresponsal que se identificara en la Casa del Clero donde aloja el cardenal Bergoglio.

El encuentro del Papa con el primado de Argentina ha suscitado en los ambientes de la conferencia episcopal de nuestro país y en las cumbres vaticanas cierta ansiedad, porque se supone que Bergoglio planteó o debe plantear a Benedicto XVI problemas bastante serios por los últimos nombramientos de obispos que, con la firma del Papa, han colocado al frente de Rosario y Resistencia a religiosos conservadores que no estaban en las ternas auspiciadas por los obispos y enviadas al Vaticano por el nuncio (embajador) del Papa en Buenos Aires.

La interna episcopal argentina (el décimo país católico del mundo), ha vuelto a ponerse al rojo vivo, como en los años en que gobernaba Carlos Menem y su estratega operativo entre el centenar de obispos de nuestro país era Esteban "Cacho" Caselli, que fue embajador en la Santa Sede y después secretario de Culto con Eduardo Duhalde.

Caselli es un hombre muy influyente en el Vaticano, especialmente por su amistad con el secretario de Estado o "primer ministro" del Papa, cardenal Angelo Sodano. Algunos obispos recuerdan como una pesadilla la década de los 90, cuando muchas veces se enteraban por los diarios de las decisiones tomadas en Roma gracias a la influencia del dúo Sodano-Caselli.

Ahora el escenario temido puede repetirse, dijeron fuentes a Clarín, porque varios episodios confirmarían que otra vez los sectores más conservadores intervienen en las designaciones.

El "casus belli" que tiene sobre ascuas a la mayoría de los obispos argentinos fue el decreto del Papa que nombró arzobispo de Rosario a monseñor José Luis Mollaghan, cuando el candidato favorito de la conferencia episcopal como sucesor de monseñor Mirás era monseñor Agustín Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora. Para enfatizar esta preferencia, Radrizzani fue elegido vicepresidente segundo de la asamblea de los obispos, una forma de "blindar" su figura.

Pero cuando la terna para Rosario llegó a Roma las cosas cambiaron. Dicen que por influencia de Sodano y de otro "ministro" del Papa, el muy conservador cardenal colombiano Adolfo López Trujillo, el decreto con la firma del Papa designó a Mollaghan, quien por su relativamente joven edad como obispo podría estar al frente de Rosario un cuarto de siglo antes de retirarse.

Comentario Druídico:
El cronista apunta a Sodano y a López Trujillo como personas que influyen sobre el Papa para una designación "conservadora".

En la misma línea se registró otro cambio en las cumbres del Vaticano que culminó con el nombramiento de monseñor Fabriciano Sigampa como obispo de Resistencia.

Comentario Druídico:
¿Como puede ser "en la misma línea"? Sigampa es un progresista notorio y su diócesis un verdadero aquelarre ideológico.

Estos y otros temas constituyen la movida agenda del diálogo entre el Papa y el cardenal Bergoglio. Es la primera vez que el arzobispo de Buenos Aires volvió a Roma desde que fue elegido presidente de los episcopales argentinos. En Roma el cardenal primado de nuestro país participa de las sesiones del consejo del Sínodo Mundial de Obispos, que lo eligieron hace unos meses como miembro del organismo encargado de tratar los asuntos de las asamblea de los episcopales de todo el mundo, que se reúne en Roma cada dos años.

Además, no hay que olvidar que el arzobispo de Buenos Aires es actualmente una de las figuras estelares de la Iglesia, después que se supo que en el Cónclave que el 19 de abril eligió a Joseph Ratzinger como Papa, Bergoglio fue el único que recibió un buen paquete de votos alternativos, que llegaron a 40.

Comentario Druídico:
Extrañamente, a la vez que se pondera a Bergoglio como un "casi papa", una de las movidas de los sectores ultraliberales de la Curia Romana para desgastar la figura de Benedicto, se lo señala como protagonista de una "misión sucida", la cual podría tener mucho menos riesgo para el enviado si se guardara una prudente reserva. ¿A quién busca beneficiar o perjudicar Clarín?

La perspectiva de una nueva "guerra" en la interna de los obispos argentinos hace más actual las especulaciones en torno al destino del cardenal Angelo Sodano, que ha cumplido 78 años. El primer ministro de Benedicto XVI sigue al frente de la Secretaría de Estado y es evidente su influencia sobre las decisiones pontificias. Pero el Papa está estudiando una importante reorganización de la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia. Quiere eliminar mucha burocracia, dicasterios duplicados y achicar el personal.

De todos los cargos, hay uno que produce las mayores alternativas y especulaciones: la Secretaría de Estado. ¿Seguirá el cardenal Sodano o será reemplazado? Saberlo es importante porque para la actual conducción de la conferencia episcopal argentina el cambio sería una buena noticia. Dicen que el Papa ha decidido anunciar la reorganización y los nombramientos en la Curia entre abril y junio. También convocaría un Consistorio para anunciar la creación de nuevos cardenales. Es casi seguro que uno de los nuevos príncipes de la Iglesia será un argentino. ¿Quién?

http://www.clarin.com/diario/2006/02/02/elpais/p-00801.htm

Comentario Druídico:
He ahí las cuestiones. ¿Quién sucederá a Sodano y quién será el próximo cardenal argentino? Si la respuesta de la segunda es Mons. Sandri, Primer sustituto de la Secretaría de Estado Vaticana y argentino, la respuesta de la primera parece ser la misma.

Segundo tiempo… Rubín entra a la cancha

LA SITUACION DE LA IGLESIA: CAMBIOS EN EL EPISCOPADO
Inquietud en la Iglesia: se esperan otras ocho designaciones de obispos

Es porque en los últimos nombramientos no se tuvo en cuenta la opinión del Episcopado argentino. El cardenal Bergoglio está en Roma para plantearle su inquietud a Benedicto XVI. El tema se maneja en secreto.

Sergio Rubín.
srubin@clarin.com

La preocupación de la conducción del Episcopado por el nombramiento de obispos que no surgen de sus nominaciones ni les resultan afines no parece disiparse sino ir creciendo. Es que ayer trascendió que son nada menos que ocho diócesis las que deberán cubrirse a la brevedad en tiempos en que los vientos que soplan desde El Vaticano no son, precisamente, favorables al perfil dominante hoy en la Iglesia argentina, de corte moderado.

Paralelamente, crecía la impresión tanto en medios eclesiásticos locales -apoyadas en consultas a conocidos en la curia romana- de que el anunciado encuentro entre el Papa Benedicto XVI y el cardenal Jorge Bergoglio -donde éste le expondría su inquietud por los últimos nombramientos- ya se habría producido. Sin embargo, nadie estaba en condiciones de confirmarlo.

Ocurre que la designación de obispos es una de las cuestiones más delicadas y secretas en la Iglesia. Normalmente, las iglesias locales presentan candidatos con los que se elabora una terna. El Papa -el único facultado para nombrarlos- suele escoger al que aparece en primer término. Aunque puede saltear el orden y hasta prescindir de la terna. Pero las propuestas del Episcopado argentino vienen siendo ignoradas.

La falta de atención a las sugerencias locales arrancó hace casi cuatro años con la designación de Antonio Baseotto como obispo castrense, cuya cabeza viene pidiendo el Gobierno por sus duras críticas a un ministro. Y siguió en los últimos meses con los nombramientos de Fabriciano Sigampa y José Luis Mollaghan como arzobispos de Resistencia y Rosario.

Comentario Druídico:
Falla la memoria de Rubín. Mons. Baseotto estaba ternado con el número tres. Caído el primero, Rodríguez Melgarejo, por sus antecedentes montoneros, el Vaticano eligió al segundo a sugerencia del Nuncio Apostólico en la Argentina. el cual recibió el non placet del gobierno de Duhalde, por influencia de Caselli, a la sazón, secretario de Culto. Esto costó la cabeza del entonces Nuncio, Santos Abril y Castelló. Quedó entonces nombrado Mons. Baseotto.

Según fuentes eclesiásticas, ya están listos para ser ocupados los obispados de Azul, Puerto Iguazú y Río Cuarto, donde sus titulares, Emilio Bianchi di Cárcano, Joaquín Piña y Ramón Staffolani ya renunciaron por haber llegado a la edad de límite de 75 años. Otro tanto ocurre está por ocurrir con Domingo Castagna en el arzobispado de Corrientes. Además, están libres los obispados de La Rioja y San Miguel, que dejaron vacantes Sigampa y Mollaghan. También deberá cubrirse el de Santiago del Estero a raíz de la renuncia de Juan Carlos Maccarone luego de un escándalo sexual. También se afirma que es inminente el retiro del obispo de Zárate-Campana, Rafael Rey, famoso por sus críticas por la pobreza.

Comentario Druídico:
El retiro de Rey era más que inminente, pues se le nombró sucesor a los dos días de firmado el artículo.

No son pocos los que creen en la Iglesia que de continuar los nombramientos de obispos de perfil conservador, el proceso de aggionamiento del Episcopado argentino -iniciado en 1997 con la llegada de Estanislao Karlic a la presidencia del organismo y continuado por sus sucesores, Eduardo Mirás y Bergoglio- podría abortarse o menguar.

Comentario Druídico:
No sabemos si son pocos, pero sí sabemos que son los patrones del selecto grupo de comentaristas religiosos, cuya obediencia al Club de San Isidro está más que verificada.

Esos mismos observadores achacan al secretario de Estado del Vaticano, cardenal Angelo Sodano, ser el principal responsable de la caída en desgracia de la conducción del Episcopado y del grueso de los obispos argentinos. Sodano tejió en los 90 una alianza de hierro con el Gobierno de Carlos Menem por su alineamiento antiabortista en la ONU.

Pero muchos obispos del país consideraban que Menem hacía una explotación política abusiva de ese alineamiento buscando acallar así las críticas del Episcopado a sus políticas neoliberales que llevaron al país a una desocupación récord.

http://www.clarin.com/diario/2006/02/03/elpais/p-00601.htm

Comentario Druídico:
Es posible que Menem explotara políticamente sus contactos eclesiásticos. Sin embargo, la relación Caritas – Gobierno no parece diferir mucho de esto. 3% del monto de los planes sociales administrados y ojos cerrados ante el reparto de anticonceptivos. Desde un punto de vista católico, esto es mucho peor.

Comienza el desgaste de Bergoglio

Un clima de tensión rodea la visita de Bergoglio al Vaticano

Desde altas esferas del Vaticano se dejan trascender críticas al titular del Episcopado. Esa atmósfera se percibe sobre todo en torno del cardenal Angelo Sodano.

Julio Algañaraz. EL VATICANO .CORRESPONSAL
jalganaraz@clarin.com

Tampoco ayer Clarín pudo confirmar oficialmente si el Papa recibió o no al cardenal Jorge Bergoglio o si el encuentro tendrá lugar en las próximas horas. Lo que sí se respira es un clima de cumbres borrascosas en las altas esferas vaticanas, especialmente en la Secretaría de Estado. Las noticias periodísticas que dan cuenta de que el primado de Argentina vino a Roma a hablar con el Papa de la preocupación que causaron entre la mayoría de los obispos argentinos los nombramientos con la firma de Benedicto XVI de algunos obispos, sin tener en cuenta las ternas votadas por los episcopales y enviadas al Vaticano por el nuncio, han creado una atmósfera de contenida tensión en torno al encuentro de Bergoglio con el pontífice.

Es más, Clarín escuchó expresiones que pueden definirse hostiles hacia la figura del arzobispo de Buenos Aires. En su edición de ayer, este diario dió cuenta de que el caso que causó el mayor malestar fue el del arzobispo de Rosario. Los obispos argentinos votaron en secreto como favorito al obipo de Lomas de Zamora, monseñor Agustín Radrizzani, que fue elegido vicepresidente del Episcopado como una forma de "blindar" su figura.

Comentario Druídico:
"Clarín escuchó expresiones hostiles hacia su figura"… Esta es la definición de la tendencia. El resto es relleno.

En cambio cuando la terna llegó al Vaticano, saltaron los tres nombres y el decreto papal designó como arzobispo de Rosario a monseñor José Luis Mollaghan. Lo mismo ocurrió con el nombramiento de monseñor Fabriciano Sigampa como obispo de Resistencia.

Los obispos argentinos están preocupadísimos porque creen que se reconstruye el escenario temido de los años 90, por la influencia decisiva del secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano, y su amistad con el entonces embajador ante la Santa Sede, Esteban "Cacho" Caselli, que actualmente es gentilhombre de Su Santidad y embajador de la Orden de Malta en Perú, cargo diplomático que en Argentina ejercita su hijo Antonio.

En los ambientes vinculados al cardenal Sodano se habla mal de Bergoglio. Se dice que los nombramientos los hace el Papa y nadie más, que la Conferencia Episcopal no es una asamblea vinculante y que el arzobispo de Buenos Aires habrá sacado 40 votos en el Cónclave que eligió al Papa Ratzinger pero que eso "no tiene importancia". Y el hecho de que el cardenal primado argentino haya tenido el honor de ser elegido por los obispos españoles para predicarles los ejercicios espirituales, "no puede fomentar esta aúrea de antipapa que algunos le dan". Grave afirmación.

Comentario Druídico:
Bajo forma de elogios, el corresponsal pone en blanco y negro la poca estima que tienen en el Vaticano de Bergoglio y de la cúpula de la CEA. ¿Ingenuamente?

La impresión de este corresponsal es que los sectores más conservadores que circundan al cardenal Sodano eligieron la estrategia boxística de "trabajar en los flancos" a Bergoglio para hacerlo llegar "desinflado" al encuentro con el pontífice.

"Sí, tal vez lo han puesto en la amansadora", dijo un monseñor a Clarín, al enterarse que al parecer tampoco ayer el cardenal vio al Papa. La verdadera incógnita es la actitud de Benedicto XVI. ¿Monta su recelo hacia el único cardenal del Cónclave que fue levantado como alternativa por los grupos moderados y progresistas contrarios a la elección de Joseph Ratzinger?

Comentario Druídico:
Por cierto que no hay ingenuidad en los comentarios. Algañaraz refiere comentarios ¿reales? que golpean a dos puntas, a Bergoglio y a Benedicto. El tema es ¿a quien benefician?

La audiencia programada es de 45 minutos en el majestuoso escenario de la Biblioteca Privada Pontificia en el Palacio Apostólico, que comienza con un saludo que convierte en asimétrica a la conversación, pues el príncipe de la Iglesia se arrodilla ante el Papa y le besa el anillo del Pescador.

"¿Hasta donde llegará Bergoglio?", dijo al corresponsal desde Buenos Aires un especialista en los asuntos de la Iglesia, conversando por teléfono. Si el ambiente es desfavorable, deberá realinearse, reorganizar sus fuerzas y, sobre todo, como decían los gauchos "desensillar hasta que aclare", asegurando que no vino a Roma a presentar reivindicaciones ni preocupaciones a Benedicto XVI.

El Papa tendría el propósito de reorganizar la Curia Romana (el gobierno central de la Iglesia) y de anunciar el nombramiento de algunos de sus nuevos "ministros" entre mayo y junio. También podría crear nuevos cardenales. Ningún otro movimiento produce tantas conjeturas como el retiro o la confirmación del secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano, de 78 años. Muchos creen que Sodano seguirá en el cargo hasta que cumpla los 80, en noviembre de 2007. Si se confirma esta alternativa, el panorama será entre gris y sombrío para el cardenal Bergoglio y la mayoría de los obispos centristas y moderados de la Conferencia Episcopal de la Argentina. El retiro de Sodano, en cambio, será para ellos una buena noticia y abrirá mejores horizontes.

http://www.clarin.com/diario/2006/02/03/elpais/p-00701.htm

Comentario Druídico:
Sin duda todo esto se escribe para la "interna" argentina. No aspirará Clarín a modificar los nombramientos en la Curia Romana, pensamos. ¿Agitar el fantasma de un episcopado conservador para sostener al desprestiagiadísimo elenco estable de obispos progres de la CEA? Y de paso saldar cuentas entre el Club de San Isidro y Bergoglio, que nunca se han amado. Puede ser. Sería algo así como, "si nosotros nos vamos, viene la noche". Tampoco hay que olvidar la posible presencia de un "gran elector" designado discretamente por Roma a fin de dar forma a una intervención informal del episcopado argentino.

El golpe de gracia

Con Bergoglio esperando en Roma, el Papa designó a un nuevo obispo

Es del sector conservador. Asumirá en la diócesis de Zárate-Campana. El anuncio se hizo mientras el titular del Episcopado sigue en Roma. Y en medio de las preocupaciones por esos nombramientos.

Julio Algañaraz. VATICANO. CORRESPONSAL
jalganaraz@clarin.com

En otra señal hostil lanzada al presidente de la Conferencia Episcopal y cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, un nuevo obispo del sector más conservador de la Iglesia fue nombrado ayer por el Papa. Un interlocutor de Clarín admitió que era significativo que el nombramiento haya sido anunciado con el arzobispo de Buenos Aires aún circulando entre el centro de Roma y el Vaticano. Se trata del joven obispo auxiliar de Mercedes-Luján, monseñor Oscar Domingo Sarlinga, de 42 años, que reemplaza al renunciante monseñor Rafael Rey como titular de la diócesis de Zárate-Campana.

Bergoglio regresa mañana a Buenos Aires y hasta ayer no había logrado ser recibido en audiencia por Benedicto XVI, quién en estos días ha atendido a una multitud de obispos y personalidades sin encontrar un momento para saludar y escuchar al cardenal argentino, quién vino por primera vez a Roma como presidente de la Conferencia Episcopal.

La prensa argentina informó esta semana que Bergoglio vino al Vaticano para participar de reuniones del Consejo del Sinodo de Obispos, del cual es miembro, y para conversar con el Papa por el malestar que produjo entre los obispos argentinos el nombramiento de dos obispos que no encabezaban las ternas, votadas por los episcopales en las consultas previas realizadas por el nuncio apostólico, que las envió luego a Roma.

El caso más serio es el del obispo conservador José Luis Mollaghan, designado nuevo arzobispo de Rosario, una de las sedes más importantes de la Argentina. La mayoría de los episcopales argentinos preferían a monseñor Agustín Radrizzani, quién fue elegido además vicepresidente de la asamblea episcopal argentina, en una clara señal a Roma.

El otro caso es el de monseñor Fabriciano Sigampa, nuevo obispo de Resistencia, también señalado como "muy conservador".

En estos días, el cardenal Bergoglio señaló a varios interlocutores que esperaba tener una larga audiencia en la Biblioteca Privada Pontificia del Palacio Apostólico con el Papa, aunque no dijo cuales eran los argumentos que pensaba tratar con Benedicto XVI. Pero la entrevista se ha ido demorando y hoy predominaba la convicción de que difícilmente el encuentro tendrá lugar.

El último tiempo útil para una entrevista abarca la mañana y la tarde de hoy, sábado. No hay señales de que el Papa Ratzinger esté interesado en recibir al cardenal Bergoglio, que fue el único purpurado que obtuvo un significativo paquete de votos en el cónclave del 18-19 de abril, en el cual fue elegido en la cuarta votación Benedicto XVI. En la tercera votación Bergoglio llegó a cosechar 40 sufragios de otros tantos cardenales electores.

En el Vaticano decían ayer que posiblemente la notoriedad de Bergoglio ha terminado deteriorando su relación con el Papa Ratzinger.

Se dijo también que el arzobispo de Buenos Aires se reuniría con el arzobispo argentino Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado, que trabaja cotidianamente con el Papa y es el brazo derecho del "primer ministro" de Benedicto XVI, cardenal Angelo Sodano.

Clarín no pudo confirmar si el encuentro Sandri-Bergoglio se concretó. No es ya para nadie un secreto que en la Secretaría de Estado el ambiente no es de los mejores para Bergoglio. Existe una sorda hostilidad hacia el obispo de Buenos Aires. Dicen que no debe quejarse ni plantear reivindicaciones porque el nombramiento de obispos es una prerrogativa exclusiva del Papa y no de la Conferencia Episcopal y su presidente. También algún monseñor destacó que "eso de que sacó 40 votos en el Cónclave no tiene importancia". El hecho de que Bergoglio antes de venir a Roma fue a España para dictar los ejercicios espirituales a los obispos españoles que se lo pidieron, al parecer ha reavivado los recelos y la desconfianza.

El broche final fue nombrar ayer un nuevo obispo conservador de la llamada "línea Sodano" con el cardenal Bergoglio presente en Roma, demostrando que poco influyen en las altas cumbres vaticanas las preocupaciones de la mayoría de los obispos argentinos.

Otros siete obispos deben ser designados este año por el Papa y crece la convicción de que Sodano y Sandri impulsarán a episcopales de tendencia conservadora bien definida. A este paso, el año que viene estarán cambiados los equilibrios en la Conferencia Episcopal, en detrimento de la mayoría moderada.

http://www.clarin.com/diario/2006/02/04/elpais/p-00601.htm

Comentario Druídico:
Sin duda el anuncio del nombramiento relámpago de Mons. Sarlinga en Zárate-Campana fue un golpe durísimo para Bergoglio y para el Club de San Isidro. La prensa lo devuelve insistiendo contra la Secretaría de Estado y sugiriendo un rencor personal del Papa contra el Primado argentino por haber sido su competidor más cercano. Como hemos señadado desde estas páginas varias veces, las posibilidades de Bergoglio eran nulas: se lo uso de ariete para dar una batalla desgastante a Ratzinger, que ganó al trotecito, en la tercera elección.

Un regreso sin gloria

Bergoglio pega la vuelta, después de una difícil visita al Vaticano

Regresa esta noche desde Roma. Nunca se confirmó una audiencia con el Papa. Lo hace en medio de un clima de tensión, a raíz de la designación de nuevos obispos.

Sergio Rubín.
srubin@clarin.com

Para el cardenal Jorge Bergoglio llegó el tiempo de las valijas y de la partida. Pero también de las evaluaciones. Esta noche emprenderá el regreso hacia Buenos Aires después de su paso más comentado por El Vaticano, su presencia en abril, cuando tuvo un papel sobresaliente en la elección papal. A diferencia de aquel rutilante momento, Bergoglio se va ahora en medio de versiones y señales que abonan que la curia romana no parece en extremo interesada en las sugerencias de la conducción del Episcopado a favor de la designación de obispos moderados y prefiere optar por figuras conservadoras.

¿Es efectivamente así? Objetivamente, el viernes -estando aún en Roma Bergoglio y cuando ya era vox populi la inquietud del Episcopado- se anunció el nombramiento de Oscar Sarlinga, de perfil conservador, como obispo de Zárate-Campana. Su designación se sumó a las de los obispos Fabriciano Sigampa y José Luis Mollaghan, para los arzobispados de Resistencia y Rosario, en diciembre. El nombramiento de Sigampa y Mollaghan -que no encabezaban las preferencias de la Iglesia argentina- había disparado la preocupación.

Incierto es, sin embargo, saber si Bergoglio fue recibido por el Papa Benedicto XVI y, en tal caso, si le expuso la inquietud de la conducción del Episcopado. No se recuerda que una eventual audiencia de un cardenal primado de la Argentina y presidente del Episcopado haya estado ro deada de tanto misterio. La mitad de las fuentes aseguran que la reunión se concretó al promediar la semana y otros dicen que no. Oficialmente no se confirmó. Para agregar incertidumbre, otros informantes afirman ahora que Bergoglio nunca solicitó la reunión. Es probable que nunca se sepa qué pasó realmente.

Hasta un encuentro de Bergoglio con el sustituto de la secretaría de Estado, virtual número tres de la estructura política de la Santa Sede, el arzobispo argentino Leonardo Sandri -algo habitual- resultó imposible de determinar. De nuevo, las versiones son diversas, incluida una de última hora: que lo vio durante una cena. La figura de Sandri no es menor en esta historia: segundo del poderoso secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano -de fuertes lazos en su momento con el menemismo-, se le atribuye gran influencia en algunos de los nombramientos.

La designación de los obispos es uno de los temas más delicados en la Iglesia. De hecho, son el producto de consultas secretísimas. Los Episcopados suelen enviar candidatos por orden de preferencia. El Papa -con poder absoluto- puede escuchar las preferencias o no. El problema se presenta cuando las propuestas preferenciales son sistemáticamente dejadas de lado y se opta por religiosos de un perfil diferente. En el caso argentino, implica que puede ir cambiando el perfil moderado que viene capeando en el Episcopado después de años de dominio conservador.

Aunque los presagios no son alagüeños para la Iglesia argentina, no conviene hacer juicios definitivos. En principio, porque estas cuestiones se manejan en el mayor secreto, reforzado esta vez al trascender la controversia. El Vaticano y el propio Bergoglio -encerrado en un silencio sepulcral- saben que la regla de oro es no menear estos asuntos públicamente. Eventuales acuerdos, concesiones y posibles capitulaciones quedarán en la más estricta reserva. En principio, no es propio de la Iglesia que una de las partes pierda por goleada.

Con todo, habrá un modo de ir evaluando los resultados: en los próximos meses deberán cubrirse siete diócesis (La Rioja, San Miguel, Azul, Puerto Iguazú, Río Cuarto, Corrientes y Santiago del Estero). Pero el problema viene complicado porque, para unos y otros, la baja política metió la cola. En la conducción del Episcopado se cree que sectores residuales del menemismo, rememorando la vieja alianza con el sector más conservador del Vaticano, están buscando armarse una Iglesia argentina a su media.

En El Vaticano, en tanto, creen que el Gobierno está atizando el enfrentamiento para debilitar a una institución con la cual está enfrentada y detener el nombramiento de obispos que le son hostiles. ¿Falta algo más?

http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/elpais/p-01201.htm

Comentario Druídico:
Dos temas centrales en este comentario de Rubín: el Vaticano manifiesta poco apego por la opinión colegiada del episcopado argentino. Y quedan muchas diócesis por cubrir. Hasta aquí, Bergoglio mantenía su silencio habitual.

Todo lo que hace el Papa está bien, según Bergoglio

Volvió Bergoglio y negó problemas por las designaciones de obispos

"Todo lo que haga (el Pontífice) está bien hecho", señaló, para desmentir los rumores. Dijo que nunca estuvo prevista una reunión con el Papa, y defendió los nombramientos.

Sergio Rubín.
srubien@clarin.com

Después de una semana cargada de versiones sobre el malestar que causaron en la conducción de Iglesia argentina las últimas designaciones de obispos hechas por El Vaticano, al no haberse tenido en cuenta a los principales candidatos que aquella propuso, el presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, negó ayer que exista tal preocupación. Atribuyó, en ese sentido, las versiones a "una lectura política, algo que responde al espíritu eclesial".

Al llegar a Buenos Aires luego de su comentado paso por la Santa Sede, Bergoglio aclaró que tampoco le pidió una audiencia al Papa -se especulaba con que aprovecharía presencia en Roma para reunirse con un organismo de la Iglesia para plantearle esa inquietud- y, como para no dejar dudas de la sintonía del Episcopado con Benedicto XVI, sostuvo que "todo lo que haga (el pontífice) está bien hecho".

Bergoglio -quien hasta ahora había guardado silencio- fue consultado por los periodistas en el aeropuerto de Ezeiza. El cardenal, que no suele hacer declaraciones, contestó sin problemas las preguntas, en lo que se interpretó como su deseo de aclarar un episodio incómodo para la Iglesia. Incluso se refirió a un encuentro que se viene demorando con el presidente Néstor Kirchner. "Las puertas siempre están abiertas", dijo.

Las versiones circularon luego de los nombramientos en diciembre de Fabriciano Sigampa y José Luis Mollaghan como arzobispos de Resistencia y Rosario, respectivamente. Trascendió que los designados -de perfil más bien conservador- no estaban a la cabeza de las preferencias del grueso del Episcopado, compuesto por obispos moderados.

El viernes se conoció la designación de otro obispo, Oscar Sarlinga, para la diócesis de Zárate-Campana. Pero Bergoglio defendió los nombramientos y, ni bien llegó, se comunicó al menos con Sigampa para expresarle su respaldo.

Este es el diálogo central con los cronistas.

-¿Lo recibió Benedicto XVI?

-Yo tenía una agenda preparada y no estaba prevista una audiencia con el Papa, no la pedí. Iba con puntos muy concretos y lo principal era participar de la reunión del Sínodo de Obispos.

-¿Lo sorprendió el nombramiento de Sarlinga?

-No, porque es un excelente obispo.

-Aquí hubo una tormenta política por eso…

-Creo que son cosas raras. Una especie de rumores, de hipótesis…

-¿Usted presentó candidatos a obispos?

-Siempre en la Iglesia se consulta a todos, el Santo Padre recibe las sugerencias y, en libertad, decide, porque el único que elige a los obispos es el Papa.

-¿Es cierto que hay diferencias entre los conservadores y los progresistas?

-Esa es una lectura política del Episcopado. Hay que hacer una lectura eclesial. En el Episcopado hay un gran espíritu de comunión, nos entendemos muy bien. Por supuesto que sobre diversos aspectos hay diversos pareceres, pero se tratan como hermanos. Por eso, algunas cosas que leí allá, todo este lío, me resulta extraño. No responde al espíritu eclesial, no es el Espíritu Santo.

-¿No había un malestar suyo por los nombramientos?

-No, para nada, yo estaba lo más bien, trabajando en lo que tenía que hacer.

-¿Habrá un acercamiento con el Gobierno?. ¿El presidente lo invitará a una reunión?

-Las puertas siempre están abiertas, son posibilidades abiertas. Pero ahí no está el problema. El problema está en quienes hicieron una lectura política de la situación eclesial.

-¿Ve intencionalidad política?

-No sé. Juzgar sin tener pruebas es pecado.

¿Está conforme con los nombramientos?

-Todo lo que hace el Papa está bien hecho.

http://www.clarin.com/diario/2006/02/07/elpais/p-00601.htm

Comentario Druídico:
Así quedó cerrado el tema por el momento. Los obispos dimisionarios de Rosario y Resistencia emitieron sendos comunicados de bienvenida a sus sucesores. Según el Cardenal Primado "el Papa hace todo bien" y el papelón no se lo quita nadie de encima. Por ahora se han detenido los nombramientos, pero los que causaron el revuelo eran de personas vinculadas al presunto "gran elector", el Arzobispo de La Plata, Mons. Aguer. El tema seguirá y habrá que ir evaluando los antecedentes de los próximos nombrados. Pero quizás nada ocurra antes de que se designen nuevos cardenales, el 25 de marzo.

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